Bodytech, un buen ejemplo de negocio transparente

“Nunca anticipamos el tamaño que tiene hoy Bodytech. Queríamos ser una empresa con todo el rigor que le enseñan a uno en la universidad y en el MBA. Al comienzo pensábamos en un solo local”, Nicolás Loaiza y Gigliola Aycardi, socios fundadores de Bodytech.

Nicolás Loaiza y Gigliola Aycardi, fundadores de Bodytech.

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Nicolás Loaiza y Gigliola Aycardi, fundadores de Bodytech.

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noviembre 27 de 2014 - 03:24 a.m.
2014-11-27

Bodytech es una de las marcas más jóvenes dentro de la primeras del ranking de las ‘Marcas Colombianas más Valiosas – 2014’ y el año entrante llega a su ‘mayoría de edad’ al cumplir 18 años de existencia. Hoy Bodytech es líder en el sector de gimnasios a nivel nacional, presente en 16 ciudades con 68 locales, y a nivel latinoamericano (cinco ciudades de Perú con 15 locales y en Chile con la adquisición de 46 (14 propias + 32 franquicias) gimnasios de la marca Sportlife). Fernando Gastelbondo, Presidente de Compassbranding, entrevistó a los socios Gigliola Aycardi basada en Perú, y Nicolás Loaiza en Bogotá, quienes compartieron para Portafolio sus experiencias en la creación de esta gran marca.

Es difícil separar el tema ‘marca’ del negocio y la empresa pues tienen una relación muy estrecha, pero hagamos el intento. Remontémonos al origen del negocio Bodytech y las consideraciones que se tuvieron en ese momento en cuanto a la marca. ¿Cuál fue el papel de la marca en la concepción del negocio hace 17 años?

Nicolás Loaiza (NL). Yo siempre he sido muy aficionado al deporte y tuve una lesión en la columna por exceso de entrenamiento. Esto me hizo caer en cuenta de la importancia de tener una buena instrucción y reconocí en carne propia cómo la ciencia aplicada al deporte puede evitar lesiones y lograr un buen rendimiento. Eso no es otra cosa que tecnología o ciencia aplicada, lo cual en el deporte tenía que ver con la ciencia médica. Después de evaluar muchos posibles nombres Bodytech fue una palabra que mejor sintetizó el concepto que sería la base del negocio.

Gigliola Aycardi (GA). Dentro de todas las posibles palabras claves como salud, tecnología y cuerpo entre otras terminamos con la palabra BODYTECH que resume muy bien el concepto que queríamos vender ‘tecnología para el cuerpo’.

¿Al decidir que Bodytech era la marca con que iniciarían el negocio de inmediato la registraron?

GA. Creamos la marca en el 1997 y la registramos en el 1998 ante la Superintendencia de Industria y Comercio.

En ese momento en que estaban concibiendo el negocio y ya tenían definido el nombre Bodytech, ¿anticiparon la dimensión internacional que tendría en términos de la expansión fuera de Colombia?

NL. Cuando estábamos pensando en cómo iniciar el negocio pensábamos en un solo local muy bien hecho, que fuera una empresa con todas las de la ley. Eso era todo. Esto significaba cambiar la dinámica del ejercicio en Colombia de los gimnasios de barrio con asesoría precaria a un gran espacio con muy buenos entrenadores y donde el enfoque médico fuera importante.

¿Por qué escogieron el del barrio Chapinero como su primer local y porqué pensaron que sería algo novedoso?

GA. En esa época las personas pensaban que el ejercicio era algo privado que incluso había que esconderse. Pero los seres humanos somos sociables, narcisistas y voyeristas. Nos gusta mirar y que nos miren. Por eso nuestras fachadas son completamente trasparentes donde además de verse la marca se ven las personas haciendo ejercicio. Cuando en Chapinero pusimos el área de indoor cycling hacia el ventanal, sobre la carrera séptima las personas preferían los lugares más cercanos a la ventana.

¿En ese inicio cómo daban a conocer la marca y qué aprendieron con esta experiencia?

NL. Hacíamos mucha publicidad local mediante volantes a los vecinos y nuestra marca siempre destacada en las fachadas de los locales. También hacíamos actividades de ejercicio en los parques con la comunidad de vecinos. Pero nuestros locales son la mejor exposición de la marca.

¿Cómo surgió la idea de expandir la marca Bodytech fuera de Colombia?

GA. Hacia el 2001 decidimos que queríamos seguir creciendo pero no teníamos el músculo financiero para hacerlo, por ello comenzamos a buscar inversionistas. Una de las necesidades en ese momento fue constituir una Junta Directiva con la cual aún seguíamos enfocados en Colombia y el crecimiento nacional. En 2007 recibimos la primera inyección de capital y los inversionistas promovieron buscar mercados internacionales. De ahí surgió la prioridad de ir a Perú, Chile, México y Brasil. El mercado natural habría sido Venezuela pero con la situación política del vecino país se descartó. En el 2008 fuimos a Perú, en el 2010 iniciamos la negociación con Chile y en el 2012 compramos el 70% de Sportlife.

¿Cuál es el reconocimiento de la marca Bodytech hoy?

GA. En el mercado peruano una investigación reciente dice que el 49% de los peruanos quiere un Bodytech en su centro comercial. En Colombia ocurre lo mismo.

¿Qué implicación tiene el hecho de ser una marca de servicio desde el punto de vista de su papel para los empleados?

GA. Cuando personalmente hago inducciones a nuevos empleados les muestro una chupeta ‘bom bom bun’ y explico que la persona que la compra no sabe si quien la fabricó estaba de buen o mal humor. Pero cuando un cliente llega a Bodytech está en contacto directo con personas que prestan el servicio. Uno de nuestros colaboradores una vez dijo: “yo no tengo la camiseta puesta sino tatuada”. Otro dijo: “yo no tengo sangre roja sino naranja”. La gente vive la marca Bodytech. Otro empleado compuso una canción suyo título es ‘Sangre naranja’.

¿Qué opina del valor financiero de la marca Bodytech?

NL. La marca es resultado de cosas cualitativas y cuantitativas. Es todo el valor creado a lo largo de los años por encima de lo que hemos invertido. Hipotéticamente si alguien algún día quisiera comprar Bodytech no adquiriría solamente un nombre, sino una forma de hacer negocios, un equipo humano, un estilo y una cultura.

¿Un reto para la marca Bodytech hacia el futuro?

NL. Mantener la cercanía con nuestros clientes a medida que crecemos es un gran reto para Bodytech.

Fernando Gastelbondo
Especial para Portafolio