Bogotá, un delicioso menú

Comer en la capital es gustoso y diverso. Está desde el restaurante más rústico y criollo, hasta el más glamoroso, exótico y costoso.

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agosto 20 de 2015 - 10:32 p.m.
2015-08-20

Compartir un delicioso plato de comida francesa mediterránea en algún restaurante ubicado en la exclusiva Zona G es una excelente opción para compartir en pareja, con los amigos y hasta para una reunión de negocios.

Y es que comer en cualquiera de los restaurantes ubicados en este exclusivo sector, no solo ofrece todas las comodidades para degustar un exquisito pulpo a la parrilla en aceite de oliva, sino que brinda comodidades como mesas al aire libre, barra de tragos, parqueo y WiFi.

Para los amigos de la comida orgánica en la Zona G, también hay un par de sitios que los acerca a los alimentos sin rastros químicos o sustancias artificiales. Y para quienes prefieren un restaurante con onda hippie, aquí lo pueden conseguir con la misma temática de la comida sana y un abanico de platos libres de químicos y sustancias sintéticas.

Juan David Echavarría, un joven usuario de la zona dice que los platos que se pueden encontrar en sitios como estos están lejos de lo que comúnmente hay.

Así mismo, los capitalinos encuentran en Usaquén una zona de confort gastronómico, pues es muy común encontrar comidas típicas que no alejan el paladar del cliente de aquellos platos a los que están acostumbrados, pero también invitan a probar cosas diferentes.

“Usaquén tiene restaurantes muy originales como el que acerca a los comensales a la astrología y sus menús son cartas de la baraja del tarot y tiene un aire místico e íntimo”, indica Adriana Ruiz, consumidora del lugar.

AMPLIAS PROPUESTAS GASTRONÓMICAS

La zona de La Macarena o Zona M, ubicada en el centro de Bogotá, es ideal para los románticos y bohemios, donde sobresalen las luces tenues que invitan a compartir una copa de vino caliente o un delicioso plato de comida fusión.

“La Macarena tiene lugares exóticos, como un restaurante de comida alemana donde la especialidad es la albóndiga o uno de comida Serbia que invita a probar delicias como la lasaña de berenjenas u otros platos de ese país del Este de Europa”, anota Luis Sanz, cliente del sector, quien resalta también la variedad de bebidas provenientes de otros rincones de Colombia que ponen en jaque el gusto de cualquier cachaco.

“Tomarse un trago de viche o arrechón, bebidas típicas del Pacífico colombiano, es algo que poco se ve, pero que se puede apreciar con el paladar y el espíritu en unos pocos sitios donde los ofrecen”, dice.

Por su parte, la Zona T brinda un amplio abanico gastronómico, entre los que se destacan restaurantes de comida India, donde se puede degustar el sabor típico del país asiático con platos como curry de salmón bañado en salsa de jengibre y ajo, o panner masala curry, entre otros.

Para los más clásicos, la comida francesa también está a la orden del día. Delicias como una sabrosa sopa de bouillabaisse o unas ricas entradas, como los escargots a la bourguignonne, deleitan a cualquier hora del día.