Café de Colombia ha perdido mercados en el mundo

Germán Meneses, jefe de compras de la tostadora Brooklyn Roasting Company (BRC), en Nueva York, considera que el café colombiano ha perdido mercados.

Archivo Portafolio.co

Germán Meneses / Catador de cafés

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diciembre 15 de 2011 - 11:53 p.m.
2011-12-15

Luego de trabajar en Colombia en varios proyectos, el administrador de empresas agropecuarias Germán Meneses salió del país, a Estados Unidos, en busca del ‘sueño americano’.

Y lo logró con un producto de su tierra, el café.

Tras once años de trabajar en tres compañías tostadoras del grano y analizar el mercado, Meneses cree que la marca ‘Café de Colombia’ ha logrado la mejor posición y es tanto que hasta la usan (de forma fraudulenta) para vender cafés de otros orígenes, en un verdadero ‘paquete chileno’.

Tras completarse tres años de oferta reducida del suave colombiano, ¿cuál ha sido la respuesta de los tostadores?

Ha sucedido lo predecible en un mercado abierto, considerando que hay muchas opciones que pueden reemplazar al café de Colombia.

El mundo del café ya no depende de las cosechas de los grandes productores, sino que se echa mano de la oferta del momento.

¿Han bajado los porcentajes del suave colombiano en las mezclas que se venden al público?

De una manera sustancial, el porcentaje varía de un 10 a un 40 por ciento.

El grano colombiano se ha convertido en parte de mezclas; así se justifica el argumento de que el café que se consume ‘tiene algo’ de Colombia; pero la gran mayoría de la oferta es mezcla.

¿La marca ‘Café de Colombia’ vende, así sea poco el porcentaje de Colombiano?

Vende y muy bien.

¿En el mercado hay 100 por ciento colombiano?

La evolución del café especializado –cafés orgánicos– ha puesto a Colombia en un nivel de competencia muy alto. La tecnología y la imagen que durante tantos años creó la Federación son un legado. Y sí, para nuestra fortuna hay café cien por ciento colombiano.

Mesa de los Santos es uno de esos ejemplos, difícil de conseguirlo algunas veces.

Hay compañías que se empeñan en conseguir los mejores cafés en oferta, y Colombia está ahí.

¿Cuál ha sido la apreciación de los consumidores frente a esa merma en la oferta del suave colombiano?

Los de Centroamérica (Guatemala, Costa Rica, Panamá, Salvador, Nicaragua), si bien no tienen la tradición del colombiano, están en un cupping alto (el perfil de taza o resultado de la catación).

Siempre hay algo nuevo, como las cosechas de Brasil, Etiopía, Kenia, Sumatra, Bali o Zimbabwe, que llegan al paladar de los más exigentes catadores de café, con apreciaciones difíciles de comparar y superar para nuestro café.

¿La compañía para la que usted trabaja y sus colegas qué piensan de esa escasez de café colombiano?

Es una excusa para vender bajo el nombre de ‘Colombian Coffee’, pero da la sensación de que se trata de un ‘paquete Chileno’.

¿Una vez Colombia retome su senda de buenas cosechas, las ventas y las mezclas favorecerán?

Si desde el punto de vista de la demanda los nuevos mercados en oriente, en particular la China, con su expansión en nuevos negocios y mercados, pero creo que la única forma de retomar el rumbo es basado en el ‘derecho de autor’.

Quiero decir que podríamos tratar de certificar que el café que se vende por colombiano sí lo es.

No es posible tener doble o triple nacionalidad cuando te bautizan ‘café 100% colombiano’.

Podría institucionalizarse algo así como una certificación que crearía un nuevo estándar de calidad y podría ser lucrativo para la marca y su imagen.

SE MANTENDRÁ LA ESCASEZ DE OFERTA DEL GRANO

La Organización Internacional del Café (OIC) prevé u na merma de 3,4 por ciento en la producción cafetera mundial en el año cafetero 2011/12 y será de unos 128,6 millones de sacos.

“El aumento de las plagas y las enfermedades del café, debido al mal tiempo sigue teniendo efectos negativos en la producción de algunas zonas.

“Colombia no estará en

posición de confirmar una recuperación en su producción, que fue por término medio de 8,4 millones de sacos en los cuatro últimos años”, dice el informe del mercado cafetero publicado esta semana por la entidad.

Por su parte, la OIC reconoce un repunte en el consumo, que en los últimos tres años (2008 a 2010) pasó de 132,9 millones a 135 millones de sacos de 60 kilos; eEs decir, el incremento ha sido constante.

Por otra parte, bajan la producción y los inventarios de los países exportadores, lo mismo que en las bodegas de las bolsas de materias primas, de los tostadores y de los comercializadores del grano.

Juan C. Domínguez

Economía y Negocios

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