Licitación del Baloto sigue inquietando a loterías y al chance

Cambio de reglas para Baloto generaría mayores acumulados haciendo remota la opción de sacarse el ‘gordo’ de las loterías. Coljuegos defiende proceso.

Baloto

Archivo Portafolio.co

Empresas
POR:
Portafolio
octubre 09 de 2016 - 07:55 p.m.
2016-10-09

El postergar la implementación de un plan de premios adicionales en el Baloto y la ampliación del plazo para presentar propuestas en la licitación que busca definir quién será el operador futuro de este sorteo no dejó tranquilas a las loterías.

Ante la finalización del contrato actual con IGT Colombia, en abril del 2017, Coljuegos (la entidad estatal rectora de los juegos de suerte y azar) decidió cambiar las condiciones con el objetivo de corregir el estancamiento en los ingresos por este negocio, y ello provocó una airada reacción de los departamentos, beneficiarios del chance y las loterías, pues consideran que lo planteado les quitará clientes.

La controversia ha girado en torno a la transformación que desembocaría en mayores acumulados haciendo más remota la posibilidad de sacarse el ‘gordo’ y en un incentivo llamado ‘multiplicador’ para que la gente no se desmotive por eso.

Cuando esto se dio a conocer, la presidenta de la Federación de Departamentos, Dilian Francisca Toro, aseguró que se ponía en riesgo la plata que las regiones destinan a salud, lo mismo que el trabajo de 40.00 chanceros y 26.000 loteros. (Lea: Gobernadores piden suspender licitación del Baloto, pero Coljuegos sale al paso

Para calmar los ánimos, Coljuegos acaba de determinar que el ‘multiplicador’ solo entraría en vigor a los dos años (el contrato es a 5) y abre la opción de que en ese lapso las loterías –son 14 y un sorteo extraordinario– planteen incentivos con el fin de contrarrestar una “hipotética” fuga de clientela.

Adicionalmente, pasó del 7 al 13 de octubre (próximo jueves) la fecha límite para que los interesados ajusten sus nuevas cuentas con el fin de formular ofertas competitivas.

‘El problema sigue’

Sin embargo, el presidente del gremio de loterías del país (Fedco), Héctor David Chaparro, sostiene que esto no resuelve los motivos de alarma, pues sigue en pie la nueva fórmula que facilitaría acumulados de hasta 250.000 millones de pesos, con los cuales sería imposible competir.

Una fuente cercana a Coljuegos que pidió no ser identificada advierte que se trata de temores infundados. Dice que estos no han sustentado con estudios que las apuestas en lotería y chance bajen cuando el Baloto se abulta. De hecho, añade, en los últimos cuatro años, los ingresos por Baloto bajaron y en los otros dos juegos crecieron. “Lo que se ha visto es que se atraen nuevos jugadores, que es lo que hay que buscar”, apunta. (Lea: El chance les saca ventaja al Baloto y las loterías)

Agrega que el perfil de los apostadores es diferente, ya que el Baloto, que juega dos veces a la semana, tiende más a cautivar a gente de altos ingresos que pueden pagar los 5.500 pesos del billete y 2.000 de La Revancha. En cambio, el chance tiene sorteos diarios y la apuesta promedio son 1.200 pesos por lo cual llega a estratos bajos.

Y aún en el caso hipotético de que chance y lotería sufran, Coljuegos proyecta que la reducción en ingresos para las gobernaciones (que tienen ese monopolio) solo sería de 10.600 millones de pesos frente a ingresos por 1,8 billones de pesos y 500.000 millones, respectivamente. Al tiempo, por el Baloto, el Sistema General de Participación obtendría 43.000 millones más.

De hecho, ahí estaría en parte el trasfondo de la discusión, pues esas transferencias demoran más en llegar a los niveles locales.

Otro cálculo de la misma entidad es que si no se hacen las modificaciones previstas, el Estado dejaría de recibir 107.000 millones de pesos en el próximo lustro por derechos de explotación del Baloto.

“Yo tengo es que velar es por lo que más dé para la salud”, agregó la fuente de Coljuegos, según la cual las loterías debían ocuparse más de superar su rezago y el chance, de luchar contra la ilegalidad, que equivale al 40% del negocio.

Chaparro, el presidente de las loterías, contradice a Coljuegos en cuanto a que los apostadores sean distintos, pues en ambos casos compran en los mismos sitios y se cruzan en los estratos y edades. “No es que estemos hablando de la diferencia entre comprar un BMW y un Renault 4”, apunta.

Pone el ejemplo del 2012, cuando el Baloto llegó a 117.000 millones de pesos y las ventas en la Lotería de Boyacá, que él gerencia, bajaron 20%. Al salir el premio del Baloto volvieron a subir.

Así mismo arguye que las loterías son conscientes de que tienen que renovarse, pero no lo podrían hacer en los dos años que les dan, bajo las condiciones actuales, ya que solo pueden destinar 15% de los ingresos a administración, publicidad y desarrollo de nuevos premios y productos.

Un empresario de chance que pidió anonimato refuta que mientras el operador del Baloto no corre riesgos porque paga sobre ventas y los premios son un porcentaje de lo facturado, además de que no contrata mano de obra sino que se expende en farmacias y tiendas, el chance paga derechos de explotación “venda o no venda”, genera miles de empleos y dinamiza otros sectores económicos.