Capuchino, ropa y chapas, otros negocios de extranjeros

El año anterior invirtieron unos US$ 800 millones en operaciones no tradicionales como cerraduras, coches para bebés, leches infantiles, ropa interior, frigoríficos y sopas listas.

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enero 09 de 2014 - 01:43 a.m.
2014-01-09

En los 9 primeros meses del 2013, que es la cifra definitiva más reciente, la inversión extranjera en Colombia sumó 13.252  millones de dólares y no toda se envió a petróleo o carbón.

Según el Banco de la República, el 4,6 por ciento  (610 millones de dólares) de ese monto se encauzó a sectores distintos a petróleo, carbón, oro, agricultura, construcción, servicios financieros, electricidad, aguas, industria manufacturera, transporte, comunicaciones, restaurantes y hoteles, que son los tradicionales.

Se trata de compañías dedicadas a vender, entre otros, tintas, vitaminas, maniquís, ropa interior,  donuts, corbatas y pañuelos. Así mismo, en negocios de nicho dentro de los sectores tradicionales. 

También a prestan, entre otros, servicios de reparación a domicilio, lavado de ropa, venta de comida por peso,  regeneración capilar, y hasta venden tinto para competirle a nuestro  Juan Valdez Café.

Al igual que las grandes empresas, lo hacen, entre otros, por la estabilidad jurídica y política, los incentivos tributarios (impuestos), los Tratados de Libre Comercio (TLC), el tamaño del mercado con una clase media en alza, y una economía con crecimiento sostenido.

INGLESES CON SCHLAGE LOCK

Este jueves  la inglesa Allegion compró al fabricante de cerraduras o coloquialmente conocidas como chapas, Schlage Lock de Colombia, que vende unos 24.000 millones de pesos anuales y tiene una factoría en Bogotá.

La compañía nacional fabrica marcas arraigadas como Schlage Lock,  Inafer y Segurex.

El presidente de la multinacional, Dave Petratis, sostuvo escuetamente que entraron porque Colombia es el tercer mercado más grande de Latinoamérica.

Mientras que el viernes Sun Chemical Group Cooperatief, conglomerado holandés, compró el 50 por ciento que no tenía de las empresas Tintas y Sinclair, que producen tintas para impresión.

El negocio ascendió a 45 millones de dólares y el vendedor fue el Grupo Mundial que se retiró de la actividad.

Sin embargo, las ´movidas’ de los foráneos en el último año en sectores no tradicionales son más: la  empresa mexicana Alsea y la colombiana Nutresa crearon una compañía conjunta para operar las tiendas Starbucks, la cadena de cafeterías más grande y famosa del mundo.

El plan es abrir las 5 primeras este año.

Por su lado, New Colombia Resources compró a Café Tolima Don Diego, que es una compañía bajo las leyes de la Florida, pero que distribuye café orgánico en el país, Norteamérica y Europa y China.

También el grupo peruano Ransa compró, por 41 millones de dólares, el 93 por ciento de Colfrigos, empresa que pertenecía al fondo de capital privado Altra Investments y dedicada al manejo de perecederos.

La japonesa Nissin Foods, especializada en sus sopas de fideos instantáneas, inició la comercialización de sus productos en el mercado local y entre sus planes está montar una planta de producción.

Para completar el menú, la marca de aromáticas y té Jaibel pasó a manos de la empresa Congrupo, que   es de un grupo de inversionistas de Panamá.

DETECTORES, MANIQUÍES Y PANTIES

WorldVetting, firma de gestión de riesgo internacional con sede en Nueva York que desarrolla sistemas de verificación de información como los de los polígrafos, e conocidos como detectores de mentiras, adquirió a Tudor Academy, ubicada en Medellín.

La empresa brasileña Expor Manequins abrió entre tanto un local en Bogotá que costó 450.000 dólares y está previendo la instalación de una fábrica para hacer los 'muñecos' de las vitrinas en el país.

Además, Alliance Laundry System, empresa de lavanderías por autoservicio, inauguró un local en Bogotá y el Grupo David, dueño de la franquicia para Colombia de ropa interior femenina Victoria’s Secret,  las primeras tiendas de la aspiracional marca.

En el 2013, también abrió su primer punto de venta en el país otra marca de ropa interior femenina: Oysho, propiedad de la conocida cadena española (Inditex) Zara.

Así mismo, Claire's -una de las cadenas de tiendas más grandes n venta de accesorios de moda y joyería solo para jóvenes y niños- anunció la firma de un  acuerdo de franquicia en Colombia, y la apertura de una tienda en Bucaramanga.

La empresa española Soloio, especializada en accesorios de moda masculina como corbatas y pañuelos, ‘cruzó el charco´ y abrió un establecimiento en Bogotá en alianza con inversionistas colombianos.

En gastronomía, la cadena de comida italo-americana Sbarro abrió en Bogotá un restaurante en el que el cliente puede armar su propio menú, elegir la cantidad de comida que prefiera y pagar de acuerdo al peso.

En ese mercado las alianzas también hacen parte del menú. La cadena El Corral firmó un acuerdo con la estadounidense Krispy Kreme para desarrollar, en un plazo de cinco años, los primeros 25 locales en Colombia de esa cadena focalizada en donuts y café.

Por otro lado, la firma de origen brasileño Doctor Solución, dedicada a prestar servicios de reparaciones y renovaciones, abrió operaciones en Bogotá y Pereira.

Igualmente, la también estadounidense de almacenamiento y manejo de información Iron Mountain adquirió, por 54 millones de dólares, las colombianas G4S Secure Data Solutions Colombia.

Aegis, empresa de origen inglés y enfocada en multimedia, comunicación digital e investigación de mercados, adquirió una participación mayoritaria en la empresa Carat Colombia.

En el sector de tercerización, la francesa Edenred compró a Big Pass, el segundo proveedor más grande en el país de vales, entre otros, de regalos, combustibles, lubricantes, dotaciones, educación y alimentación.

Por su lado, el grupo inglés Bunzl adquirió a Vicsa Safety Colombia, que se especializada en la venta al por mayor de equipos de protección y seguridad industrial.

Otra operación no tradicional fue la compra de las firmas Pegatex y Molytec por parte de la brasileña Empresas Artecola (de pinturas).

Standard & Poor's Financial Services sorprendió a finales del año anterior  anunciando la compra de BRC Investor Services, la segunda calificadora de riesgos colombiana más grande.

Almacenes Éxito, propiedad de la francesa Casino,- compró, entre otros, a Mercato Express, en la zona de Barrio Altos del Poblado, en Medellín y el Autoservicio Surtihogares - propiedad de Representaciones Santa Lucía y ubicado en la localidad de Usme, en Bogotá.

Baby Universe –empresa de origen canadiense que comercializa coches y otros artículos para niños– absorbió a las compañías Dorel Colombia y Concordia Resources (Panamá).

Las 'otras movidas' de los forasteros no pararon ahí: la británica Menzies compró, por 10 millones de dólares, a Desacol, firma que maneja carga en aeropuertos nacionales.

DSV, compañía de servicios de logística y transporte, con ventas anuales por unos 8.000 millones de dólares, adquirió a su agente en Colombia, Airmar Cargo.

Por último, Aspen, el mayor fabricante de productos farmacéuticos de Sudáfrica, adquirió el negocio de fórmulas infantiles de  Pfizer y por tanto será de ahora en adelante la encargada en el país de marcas de leches de fórmula e infantiles como S-26, Promil y Progess.

*Con Redacción de Economía y Negocios, información de empresas y GDA.

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