Carlos Vallecilla, empresario con alma de innovador

El fundador del Grupo Carval representó a Colombia en el concurso Emprendedor Mundial del Año que organiza la firma EY (antes Ernst and Young), en el Principado de Mónaco.

Carlos Vallecilla Borrero, fundador del Grupo Carval.

Abel Cárdenas/CEET

Carlos Vallecilla Borrero, fundador del Grupo Carval.

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junio 08 de 2014 - 06:30 p.m.
2014-06-08

Cuando el miércoles pasado Carlos Vallecilla Borrero subió al escenario durante la presentación de los postulados al premio del Emprendedor Mundial del Año que organiza la firma EY (antes Ernst and Young), recibió una sorpresa que lo conmovió mucho.

Esta no tuvo que ver tanto con el hecho de encontrarse en el Principado de Mónaco o en el legendario casino de Monte Carlo en compañía de líderes del sector privado de más de medio centenar de países de todo el planeta. “Lo que más me emocionó es que un coro de niños me cantó ‘Colombia, tierra querida’”, recuerda animado. “Me sentí feliz de haber dejado en alto el nombre de mi país”, agrega con sencillez.

No es para menos. El evento es considerado como uno de los más destacados a nivel global, pues reúne a un puñado de hombres y mujeres que han sabido construir emporios o destacarse en un área en particular, muchas veces partiendo de cero.

Con fórmulas tan elementales como capacidad de trabajo e inspiración, cada uno ha labrado un camino que ha tenido impacto en la comunidad en la que opera y que es fácil de medir. La suma de las ventas de las compañías representadas por los directivos convocados por EY en el 2014 asciende a unos 32.000 millones de dólares y la mano de obra empleada conjuntamente es de 145.523 empleados.

En lo que atañe a Vallecilla -quien fue escogido como el Emprendedor del Año en Colombia a finales del 2013, sucediendo a Mario Hernández-, su historia generó todo tipo de muestras de admiración durante la cita de la semana pasada, no solo por todo lo conseguido sino porque, sin duda, es el que llevaba más tiempo laborando, dentro de los finalistas.

Al fin y al cabo, han pasado más de siete décadas desde aquel día de 1943 en el que a los 15 años de edad entró a la oficina del Banco de Colombia en la capital vallecaucana como mensajero. “Desde entonces, nunca he parado”, dice.

Su tránsito empresarial arrancó a comienzos de los años cincuenta, cuando en un viaje a Panamá vio una máquina de asar pollos. En contra del consejo de su familia que insistía en que tenía un futuro asegurado en la entidad financiera en la que rápidamente había escalado posiciones, renunció y montó un restaurante en Cali, utilizando la que era una fórmula nueva para la ciudad.

El éxito inicial fue seguido por la creación de Industrias Avícolas CV, una granja que le permitió integrarse verticalmente y venderles a terceros. No obstante, en 1968 una creciente del río Cauca acabó con todo. “Me quedé sin un centavo y una deuda de 11 millones de pesos que era una cantidad enorme de dinero en esa época”, cuenta.

A pesar del golpe, y con la ayuda de un banco que le dio la mano, pudo recuperarse lentamente. Por pura suerte supo de una compañía estadounidense que producía vacunas para los avicultores y comenzó a explorar otro segmento.

Así nacería el Grupo Carval que hoy en día tiene ingresos cercanos al billón de pesos anuales y un grupo de colaboradores de 2.300 personas. Además de las líneas ya tradicionales de salud y nutrición animales, también se encuentra, entre otras, la de farmacéuticos representada por Laboratorios La Santé, con fuerte presencia en Colombia y Venezuela.

Adicionalmente, existe la intención de moverse a otros continentes, comenzando por el norte de África. Ese es un paso lógico después de tener presencia en una veintena de naciones latinoamericanas que contribuyen con cerca de la mitad de los ingresos del Grupo, explica Liliana Vallecilla, gerente de Carval y sucesora designada del fundador.

MÁS ALLÁ

Pero los planes no se detienen ahí. Hace tres años Carlos Vallecilla puso en marcha otro negocio: el de convertirse en productor de carne de cerdo. Hoy vende 1.200 animales al mes y tal como andan las cosas aspira llegar a 5.000, lo que convertiría a su compañía, Porcival, en una de las cuatro más grandes del país. “Vamos a llegar allá”, insiste apoyado en el hecho de que el consumo de porcinos en Colombia es bajo en comparación con buena parte de la región.

Semejante propósito no sería tan destacable si su promotor fuera más joven. Pero este empresario caleño tiene 86 años, una edad a la cual la gente goza de un merecido retiro.

“Mi vida es trabajar” responde este hombre que sigue levantándose a las cinco de la mañana todos los días, llegando temprano a la oficina y buscando siempre nuevas oportunidades. El mismo que fue homenajeado en el evento de EY en Mónaco, rodeado del cariño de su familia, y cuya mayor satisfacción fue constatar que el nombre de Colombia inspira admiración e interés.

“Ya no estamos asociados con ser fuente de problemas sino que somos reconocido como motor de crecimiento en donde hay mucha gente buena”, concluye.
TRIUNFADOR ABSOLUTO
Su objetivo son los 800 millones de ciudadanos de la India que no tienen acceso a una cuenta de banco. Pero aún sin haberlo conseguido, Uday Kotak es todo un pionero en la segunda nación más populosa del planeta.

Con un capital inferior a los 500 millones de pesos, el ganador del premio EY al Emprendedor Mundial del Año construyó desde 1996 un conglomerado que hoy maneja activos de más de 19.000 millones de dólares y cuenta con 12,5 millones de clientes llamado el Kotak Mahindra Bank.

 

Ricardo Ávila Pinto
Director de Portafolio
Mónaco

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