Ciudadanos dejan fondos privados y se pasan a Colpensiones

Entre enero y julio, fueron 99.111 afiliados, 50 por ciento más que en el mismo lapso del 2014. Por desconocimiento, la mayoría desmejoró sus condiciones.

Régimen De Prima Media (Colpensiones) es conveniente para quienes saben que van a completar las 1.300 semanas y tienen estabilid

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Régimen De Prima Media (Colpensiones) es conveniente para quienes saben que van a completar las 1.300 semanas y tienen estabilid

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octubre 04 de 2015 - 07:02 p.m.
2015-10-04

Por la falta de conocimiento y de asesoría en materia pensional, siguen creciendo los casos de personas que se mueven entre uno y otro régimen de pensiones sin las herramientas para tomar una decisión acertada. La consecuencia es que la mayoría termina deteriorando sus condiciones para acceder a una mesada, o simplemente echando por tierra esa posibilidad.

Datos de Asofondos señalan que, entre enero y julio de este año, 99.111 afiliados a los fondos privados de pensiones decidieron pasarse a Colpensiones, 50% más que en el mismo lapso del 2014.

La preocupación no viene por cuenta del aumento en la cifra. Lo grave es que, según el informe, el 88,43% de esas personas tomó una decisión equivocada, es decir que desmejoró las condiciones que tenía. En un estudio del Ministerio de Hacienda con cifras del 2013, la proporción era del 95%.

A la larga muchas de estas personas podrían jubilarse, pero hay un grupo importante que no tiene las condiciones para lograrlo. En la práctica, son 17.147 personas que, aun si cotizan todo el tiempo que les queda para cumplir la edad de jubilación, no van a alcanzar los requerimientos de Colpensiones para obtener una mesada mínima, pues sus salarios son muy bajos, o no van a completar las 1.300 semanas requeridas.

Esto no quiere decir que en los privados sí se puedan pensionar. El problema es que desmejoraron las condiciones en las cuales se les va a hacer la devolución de los recursos. Dicho de otra forma, a quienes están en Colpensiones y no se jubilan les devuelven solo los aportes hechos ajustados por inflación, mientras que a los de los fondos privados les devuelven lo que aportaron con la inflación más la rentabilidad (que suele exceder el monto de los aportes).

De cualquier forma, esas 17.000 personas ya no pueden devolverse a las AFP, porque la Ley establece que los traslados solo se admiten cada cinco años, y el plazo para el último movimiento es diez años antes de cumplir la edad de pensión.

¿POR QUÉ?

Aunque la informalidad suele ser el principal factor que limita el acceso a pensiones, la realidad es que entre quienes tomaron las decisiones erróneas hay personas con todo tipo de niveles de ingreso y tiempos cotizados, de manera que es muy difícil hacer generalizaciones.

Lo que han advertido Gobierno, fondos y académicos, es que la principal falla está relacionada con la falta de información. De hecho, es común ver personas actuando movidas por las experiencias de sus familiares o amigos.

“Cada caso es particular y único, y ningún régimen es obligatorio. Es importante que la gente se asesore, que tome decisiones informadas, dependiendo de sus circunstancias y no por experiencias de otros”, señala Jorge Llano, director de Estudios Económicos de Asofondos.

Otro punto es la falta de claridad sobre las diferencias que existen entre cada régimen, e incluso los mitos que hay en torno a las entidades. Uno de ellos es que suele relacionarse a Colpensiones con el apoyo estatal, desconociendo que los privados son altamente regulados y que el ahorro de los afiliados está protegido.

Recientemente, en la Convención de Seguros, el presidente de Anif, Sergio Clavijo, advirtió que el régimen público es cada vez más insostenible, en parte por lo que llamó un traslado masivo de afiliados de los fondos privados a Colpensiones, atraídos por los subsidios estatales a las pensiones y la menor rentabilidad de las AFP por la turbulencia de los mercados. Cálculos de la entidad señalan que de aquí al 2050 habrá 9 millones de cotizantes que migrarán al régimen público, lo que golpea la sostenibilidad del sistema.

En ese mismo escenario, el presidente de Asofondos, Santiago Montenegro, descartó que los movimientos sean por factores de rentabilidad, y recordó que los rendimientos han sido de 9% real anual.

Independientemente de las razones que mueven a cada afiliado, Mauricio Olivera, presidente de Colpensiones, señala que esta entidad ha hecho una tarea de reorganización para resolver cada caso y para que las personas cuenten con información sobre su historia laboral. “Colpensiones no es el Seguro Social, es una entidad pública sólida y transparente, que cuida la información y responde rápidamente, lo cual atrae a muchas personas”, dice.

PLANTEAN SOLUCIONES

En una situación que es recurrente, desde varias ópticas se han planteado posibles soluciones, que en su mayoría apuntan a que los afiliados cuenten con más herramientas para tomar decisiones acertadas de acuerdo con sus condiciones particulares.

En ese sentido, los fondos privados y Colpensiones, con el apoyo de la Superfinanciera, han trabajado en propuestas conjuntas sobre el tema de orientar a los colombianos hacia el régimen que más les convenga. “La idea de Colpensiones no es que todos estén acá, sino que cada persona esté en el régimen en el que mejor le vaya”, dice Olivera.

Por estos días, los ministerios de Hacienda y Trabajo están diseñando un decreto en el que se obliga a que tanto el fondo del que sale el afiliado como el que lo recibe le den asesoría actuarial a la persona que está pensando en el traslado.

En otras palabras, no se trata solo de explicar las características de cada régimen, sino de hacer los cálculos personalizados sobre la posibilidad de pensionarse de acuerdo con el número de semanas cotizadas, el monto ahorrado, y las expectativas sobre sus últimos años laborales, así como el valor estimado de la pensión o la devolución de recursos tanto en el sistema público como en el privado.

Esta información les dará claridad a los afiliados sobre cuál fondo les conviene más, con el fin de no llevarse sorpresas ni decepciones a la hora de iniciar los trámites de pensión, cuando ya no hay nada qué hacer.

Luisa Gómez R.

Subeditora de Portafolio

luicon@eltiempo.com