Claves para trascender de la creatividad a la innovación

El principal desafío no es tener más ideas, sino en su ejecución. Las principales compañías crean culturas para facilitar la transformación de estas en productos, servicios o modelos de negocio.

Se debe dejar que el autor de la idea lidere el proceso para la materialización del proyecto.

Archivo Portafolioco

Se debe dejar que el autor de la idea lidere el proceso para la materialización del proyecto.

Empresas
POR:
julio 26 de 2014 - 12:50 a.m.
2014-07-26

Generar ideas creativas es un principio importante, pero hay un largo camino que no siempre está allanado en las empresas para que estas se conviertan en innovación y hagan sonar la registradora y/o posibiliten cambios en la sociedad.

“Innovar es tener ideas, pero llevándolas a la acción”, recalca Ignacio Gagliardi, gerente de Consultoría en Colombia de Hay Group, quien resalta cómo el 50 por ciento del crecimiento económico en el mundo en la última década provino de líneas de negocio que no existían, lo que en otras palabras quiere decir que surgieron de la innovación.

Advierte también que si una compañía quiere crecer rápido, tiene que involucrar este concepto en su ADN. Si bien esta es una moda sobre la cual, de dientes para adentro, todos están de acuerdo; en la práctica, los ambientes empresariales mantienen muchas trabas para convertirlas en realidad.

Gagliardi señala que si “queremos que la innovación fructifique, hay que generar un ecosistema empresarial propicio”.

Además, basado en un estudio realizado por su firma en el 2011, da algunas claves como la importancia de que la estrategia de innovación sea definida por una instancia de alto nivel, poner a rodar la estructura organizacional en torno al tema, promover valores y conductas en la cultura corporativa y establecer sistemas de valoración de desempeño, así como formas de liderazgo que faciliten la innovación.

El estudio y la experiencia acumulada posteriormente muestran que si bien en un principio la innovación se centró en el desarrollo de nuevos productos o servicios, hoy ha evolucionado hacia productos que sorprendan el mercado con canales de distribución, experiencias nuevas para el cliente y modelos de negocio atractivos.

En esa onda, no solo adquieren firmas que se complementan con el objetivo original, sino que se alían con competidores históricos. Hace poco más de una semana, por ejemplo, se consumó el matrimonio entre IBM y Apple para atender el mercado corporativo y competir contra el también gigante Microsoft.

También basado en el estudio, Gagliardi enfoca algunos puntos para la innovación en las empresas.

* Estructura organizacional: Hay que tener un área dedicada específicamente a procesos de innovación y alinear el organigrama alrededor de este objetivo. Los encargados de la estrategia de innovación deben reportarle al presidente o al vicepresidente del área respectiva. “Si mi estructura organizacional no está alineada con mi estrategia de innovación, se hace más difícil innovar”, dice Gagliardi.

* Cultura organizacional: El estudio de Hay Group arrojó que la mayoría de las empresas líderes promueven en su personal valores como capacidad para tomar la iniciativa, flexibilidad, orientación al cliente, autoconfianza y empatía.

* Liderazgo: Si no hay un estilo de gerencia y liderazgo correcto, se puede entorpecer la innovación. Los mejores estilos para esto son el instigador, el democrático o participativo y el educativo o tutorial. Esto, llevado a la práctica, significa tener líderes que delegan autoridad y dejan asumir riesgos razonables, sin castigar o penalizar al empleado si fracasa en el intento.

* Paciencia: Muchos jefes son cortoplacistas y suspenden los presupuestos de proyectos cuando no encuentran resultados inmediatos. Pero si se quiere innovar, hay que apostarles a ideas promisorias aunque no generan una pronta facturación.

* Sistemas de gestión: En el sistema de gestión del desempeño, incorporar la innovación como objetivo y asignarle un buen puntaje para el incremento salarial. Pero, además, se necesita un sistema de gestión de la innovación que permita recibir las propuestas innovadoras, evaluarlas y premiarlas.

* Meterse la mano al dril: No se puede ser innovador sin destinar recursos. El estudio de Hay entre 1.000 empresas a nivel mundial reveló que las compañías líderes gastan 21 por ciento más en investigación e innovación que las del montón.