Colegio cultiva frutales con aporte de Ecopetrol y Unal

Con tecnología israelí adaptada a las necesidades locales se revitalizaron los suelos.

El colegio montó planta para hacer fertilizante orgánico.

Archivo particular

El colegio montó planta para hacer fertilizante orgánico.

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octubre 01 de 2014 - 01:42 a.m.
2014-10-01

En unos dos años se espera que los alumnos de la concentración de Desarrollo Rural de Saravena (Arauca) empiecen a cosechar y transformar frutas para generar sus propios recursos.

Será el primer resultado de un programa de transferencia de tecnologías israelíes para obtener cultivos de alto rendimiento, que cuenta con el aporte de Ecopetrol, la Fundación Ecopetrol para el Desarrollo Regional (Fundescat) y la Universidad Nacional.

El proceso de producción de cítricos y frutales se había establecido en 55 hectáreas de la institución educativa dos años atrás. Sin embargo, los resultados no eran buenos y por eso pidieron la ayuda de la Unal, que diagnosticó que la razón era la pobre nutrición de los suelos. Así nació un proyecto con un costo cercano a 80 millones de pesos, incluido el aporte de la alma máter y la compañía petrolera.

Incluye la utilización de hojarasca, residuos de papel y cartón, así como desechos de comida y estiércol animal, según explica el profesor universitario Óscar Suárez.

Los alumnos de noveno, con apoyo especializado, están en el montaje de un sistema de riego y fertilización, a la vez que se capacitan en técnicas de sembrado, cosecha y transformación de aromáticas, hortalizas, verduras, frutas y maíz criollo.

“Los chicos se dieron cuenta de que el negocio no es vender naranjas, sino la pulpa o los jugos, y de la cáscara obtener esencias y aceites, generando un valor agregado. Ya están haciendo pruebas ‘chibchombianas’ (con metodologias criollas).

Los resultados no muy inocuos, pero sí muy parecidos a los que se obtienen en el laboratorio”, anota Suárez, quien resalta el entusiasmo que se ha generado. La intención es que este procedimiento lo apliquen luego campesinos e indígenas de la región, con menores costos.