Colombia, la apuesta de la centroamericana Spectrum

Esta compañía de origen guatemalteco firmó una alianza con Amarilo y constituyó la firma Cimento, para desarrollar centros comerciales en el país.

Ramiro Alfaro / Gerente de la compañía guatemalteca Spectrum.

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Ramiro Alfaro / Gerente de la compañía guatemalteca Spectrum.

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abril 10 de 2014 - 02:19 a.m.
2014-04-10

El grupo Spectrum, de Guatemala, el brazo inmobiliario del Grupo Pantaleón, un conglomerado económico de ese país que cuenta con varios desarrollos comerciales en Centroamérica, tiene planes ambiciosos en Colombia.

Firmó una alianza con Amarilo y constituyó la firma Cimento, para desarrollar centros comerciales en el país.

Hoy tiene en marcha el proyecto Fontanar, en Chía, con una inversión de 200 millones de dólares. Este es el primer desarrollo que se propone Cimento en Colombia.

Ramiro Alfaro, gerente general de Spectrum, explica los expectativas de la compañía en el mercado local.

¿Qué es Spectrum?

Es un desarrollador inmobiliario que inicia en Guatemala en 1995. Somos parte de un conglomerado familiar que empezó en 1849 y la hermana pequeña de un grupo de empresas.

El pilar del Grupo Pantaleón es el negocio azucarero con operaciones en México, Honduras, Guatemala, Nicaragua y Brasil. Como brazo inmobiliario del grupo, en Spectrum tenemos dos negocios principales.

Uno es el negocio residencial que desarrollamos en Nicaragua y Guatemala. También tenemos la rama comercial que tiene que ver con el desarrollo de centros comerciales y de proyectos de uso mixto como zonas de almacenes con oficinas, o con hotel. En esta parte del negocio estamos en Guatemala, en Honduras y ahora incursionamos en Colombia.

Tenemos proyectado entrar a otros países de Centroamérica en el área comercial.

¿Cuántos proyectos tienen?

Actualmente, tenemos tres en Guatemala y uno en Honduras, en operación. Y tenemos en marcha tres proyectos más en desarrollo, de los cuales dos están en Guatemala y el que está en Colombia.

Estamos viendo otros proyectos en otras ciudades centroamericanas. Tenemos la intención de consolidar el mercado centroamericano y lograr un crecimiento importante en las ciudades capitales.

¿Cuánto invierten al año en el desarrollo de centros comerciales?

No hablamos de cifras, pero para tener una idea de nuestra proyección esperamos triplicar la empresa en tamaño en los próximos cinco a siete años en área de metros cuadrados construidos.

Hoy tenemos alrededor de 200.000 metros cuadrados.

Y la inversión en Fontanar, en Chía, es cercana a los 200 millones de dólares, en la primera etapa.

¿Cuánto debe aportar Colombia en esa proyección?

Ahora debemos visualizar que Colombia debe ser la mitad de esos metros cuadrados. Calculamos para ese momento estar operando cuatro y construyendo por lo menos dos o tres más.

¿Cómo lograron la alianza con Amarilo?

Fue interesante, nos encontramos en el camino, teníamos el interés de aprender. Centroamérica está pasando por un proceso por el que ya pasó Colombia hace mucho tiempo, que es el proceso de densificación y verticalización de las ciudades.

Conforme vimos que se transformaba el mercado hacia apartamentos, empezamos a buscar países con este tipo de construcciones e identificamos a Colombia.

Vinimos a aprender de vivienda vertical.

Ahí fue donde surgió el interés de entrar con centros comerciales. Vinimos a aprender a hacer apartamentos, y Amarilo estaba en el proceso de ingresar al mercado de centros comerciales, y estaba buscando un socio.

Nos conocimos en el camino, cruzamos información y hablamos de planes, y consolidamos la alianza que se llama Cimento. Y así ingresamos a Colombia en el tema de centros comerciales.

¿Qué proponen ustedes frente a la oferta de otros desarrolladores como los chilenos?

Es una diferencia sutil de explicar, pero bastante contundente a la hora de ver los proyectos. Básicamente, nuestro modelo busca generar espacios espectaculares, para generar la mejor experiencia de entretenimiento y de compra para nuestros invitados.

El primer pilar es cómo formamos la mezcla comercial, junto con el espacio arquitectónico, y cómo lo operamos para atender de la mejor manera el mercado al que llegamos.

Nosotros hacemos un estudio muy profundo del mercado y nos concentramos en centros comerciales de carácter regional.

Cada ciudad tiene distintos mercados y zonas para abarcar un gran espacio geográfico. Adaptamos mucho el diseño a cada comunidad.

Cada centro comercial es único y no repetimos marcas, por eso todos son diferentes.

¿Qué caracteriza al proyecto Fontanar?

“Fontanar tiene unas particularidades. Aplicado de manera distinta, nos gusta la vegetación natural, la luz y los elementos tecnológicos. La aplicación dependerá del centro comercial y de las necesidades del mercado.

En el caso de Fontanar, en Chía, tiene mucha área de esparcimiento para que la gente pueda sentir que salió al centro comercial y no que se encerró en un lugar.

¿Cómo es la relación con el comerciante?

Estamos bajo el modelo de concesión. Se otorga por un tiempo, con renovación por periodos iguales.

Eso nos permite flexibilidad, conforme modificamos los centros comerciales con el tiempo. Somos agresivos para transformar las propiedades. Constantemente las reinventamos.

¿Tiene programas de fidelización?

Para nosotros, la mejor campaña es la innovación y la constante evolución. Fuera de eso, que tiene que ver con nuestra filosofía, trabajamos sectorizadamente.

Los descuentos, la atención a clientes frecuentes, a niños y al adulto mayor son nuestros enfoques.

¿Qué aspectos son atractivos de los que se han hecho en Colombia en la industria?

Hay una calidad de las tiendas. El comerciante es de muy buena calidad y nos estamos llevando marcas a Centroamérica.

Constanza Gómez G.

Economía y Negocios

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