‘Colombia necesita darle un giro al modelo ganadero’

Ricardo Sánchez, presidente de Unaga, afirma que casos como los de Friogan y el FNG son dolorosos. Cree que la ganadería podrá florecer si hay paz.

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Una alta proporción de los ganaderos tiene una propiedad precaria en tanto son microproductores, por lo que el Fondo puede contribuir con su movilidad socioeconómica.

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Portafolio
mayo 31 de 2016 - 10:07 p.m.
2016-05-31

Mientras Fedegan y el ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, se debaten en un crudo enfrentamiento, otros representantes del sector buscan fórmulas para superar la crisis.

Según Ricardo Sánchez, presidente de Unaga, gremio que reúne a 26 asociaciones, llegó la hora de cambiar el modelo ganadero del país.

En diálogo con Portafolio, el dirigente gremial afirmó que la ganadería solo puede florecer en condiciones de paz.

¿Cuál es el diagnóstico que hace Unaga de la ganadería colombiana?

En la última década la ganadería creció a una tasa del 3,0%, es decir, a la mitad del comportamiento de la economía nacional e inferior a la del sector agropecuario, que se ubica en el 5,6%. Lo cierto es que es un crecimiento lento, en un país de tradición ganadera. De hecho el 2015 cerró con un estancamiento en el PIB pecuario.

¿A qué se debe esta situación?

Los factores son múltiples. Colombia no ha avanzado lo suficiente en la modernización de la ganadería, especialmente en tecnología, mejoramiento de pastos, uso eficiente de la tierra y capacitación. No existe acceso adecuado al crédito, sobre todo por parte de los pequeños y medianos productores, y además ha habido periodos de revaluación de la moneda que han estimulado las importaciones de carne y leche.

¿Cuál es la propuesta de ustedes?

Unaga propone recuperar la productividad, mediante el cultivo de tierras subutilizadas para mejorar el suministro de forrajes y suplementos nutricionales en los cuales la ganadería colombiana es claramente deficitaria. Invitamos a los ganaderos a sumarse a “Colombia Siembra mejor ganadería”, con la meta de incidir en la capacidad de carga, de manera que se aumente de 0,63 a 1 cabezas por hectárea.

¿Eso es suficiente?


No. Son muchas más las acciones que se deben adoptar. Consideramos que la dotación de infraestructura, en particular de riego, y el apoyo a la producción orientada por técnicas de precisión disminuirán la incertidumbre que tanto impacto ha tenido en la ganadería.

¿Va en contravía la ganadería con el medio ambiente?

Todo lo contrario. El nuevo modelo que estamos proponiendo es el de una ganadería sostenible, amigable con el medio ambiente.

Promovemos el paso de una ganadería extensiva a una intensiva. Una dieta basada en pasturas cultivadas de alto aporte nutricional y mejor digestibilidad, con una reducida proporción de concentrados, contribuye a contener el efecto invernadero en la ganadería.

Existe la sensación de que los ganaderos son enemigos de la paz.

La ganadería solo puede florecer en condiciones de paz. Es una excesiva simplificación adjudicar esta actitud a todos los ganaderos, pues somos más de 450.000 productores, entre los que hay posiciones diversas.

La inseguridad es un factor de alto impacto y vulnerabilidad para la ganadería, a lo que se suma la impunidad. La garantía de seguridad en el territorio ganadero, junto con una justicia eficiente, serán factores que inclinen a los ganaderos a favor de la paz.

¿Cuáles son las propuestas de los ganaderos frente al posconflicto?

Son muchas, pero le menciono algunas. Además de infraestructura vial y productiva, las regiones ganaderas necesitan programas de desarrollo humano y empresarial en los que estamos dispuestos a participar. Hay que promover que los 220.000 microganaderos existentes accedan a reses de mejor calidad para que sean más productivos y se inserten a las cadenas formales.

¿En estas iniciativas cabe la ley Zidres?

Sí, en la medida en que dicha ley crea el Fondo de Desarrollo Rural, Económico e Inversión, cuyos recursos serán dirigidos preferencialmente a tierras para los campesinos y trabajadores agrarios.

Una alta proporción de los ganaderos tiene una propiedad precaria en tanto son microproductores, por lo que el Fondo puede contribuir con su movilidad socioeconómica.

¿Qué opina de la liquidación del FNG y de Friogan?


Algunas medidas dolorosas deben servir de base para una renovación futura de la institucionalidad ganadera. Aspiramos a que una amplia participación de los ganaderos permita sostener a futuro un Fondo Nacional del Ganado renovado, así como iniciativas regionales de procesamiento y comercialización, en las que los ganaderos sean propietarios y agentes activos de su propio desarrollo.

¿Recibiría Unaga la administración del FNG?


Lo importante en este momento es rescatar el Fondo Nacional del Ganado.

¿En manos de Unaga?


Insisto: un fondo al servicio de la ganadería. Es vital para el nuevo modelo del sector.

¿Qué opina del enfrentamiento del Minagricultura con el Presidente de Fedegan?

Es una situación infortunada para el sector ganadero. Necesitamos unir esfuerzos para transformar en oportunidades las dificultades de esta actividad, azotada por factores que van desde el clima hasta la violencia.