Colombia pionero en detectar huella dactilar del café

El país está a la vanguardia en el uso de tecnologías que detectan y garantizan al consumidor el origen del producto que compra, indicó un experto que asiste a la conferencia internacional sobre el grano que se realiza en Armenia.

El método NIR permite establecer el origen del grano.

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El método NIR permite establecer el origen del grano.

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septiembre 11 de 2014 - 05:49 p.m.
2014-09-11

“Estamos usando la tecnología espectroscopia del infrarrojo cercano (NIR, por su sigla en inglés), que permite hallar la huella dactilar del café y segmentar sus orígenes”, explicó el investigador del Centro Nacional de Investigaciones del Café (Cenicafé), Andrés Mauricio Villegas.

El método NIR funciona a partir de una lámpara que emite una luz sobre el café, el cual absorbe y refleja los rayos.

Además de la lámpara hay un equipo que cuantifica la luz que absorbe el grano (sea entero, molido, tostado o soluble), define una curva y a partir de modelos matemáticos en un máximo de dos minutos identifica el origen del café.

“En la región del infrarrojo, los compuestos químicos vibran y se expresan como son. Esa región es la huella dactilar química del grano”, afirmó Villegas.

A raíz de los resultados se instalaron equipos con esta tecnología en los tres puertos de exportación de café en el país, en Santa Marta, Cartagena y Buenaventura, de donde sale el 70 por ciento de la producción al exterior.

“En estos momentos se puede decir que en los puertos el 100 por ciento del café que se exporta pasa por esta tecnología”, agregó Villegas, quien indicó que este método impide que afuera de Colombia se mezclen distintos tipos de granos y se vendan como colombiano.

“Esto es una garantía para el consumidor de que está consumiendo el origen que le vendieron”, afirmó Villegas.

Según Cenicafé, institución encargada de la investigación sobre la producción de café en el país, esta tecnología también ha permitido que la calidad del producto sea consistente con el paso de tiempo.

Villegas advierte que Colombia, que en los últimos doce meses ha exportado 7,1 millones de sacos, no es el primer país en utilizar esta tecnología, “pero sí el primero en llevarla a esta escala de caracterizar regionalmente el café” hasta posicionarlo a un nivel de análisis de rutina.

Los esfuerzos del Gobierno y de la Federación Nacional de Cafeteros para garantizar el origen del café empezaron en 2004, cuando el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural inició un proyecto para descifrar los aspectos más importantes del genoma del grano.

La iniciativa para identificar los orígenes del café colombiano, que contó con un presupuesto total de unos 250.000 dólares, empezó a desarrollar e implementarse en 2008.

“La Superintendencia de Industria y Comercio empezó a calificar a algunos cafés de distintas regiones como únicos e irrepetibles. Con esta tecnología hemos obtenido cuatro denominaciones de origen, el del café de los departamentos de Cauca, Nariño, Huila y Santander”, concluyó Villegas.

EFE