Colombia, el reino de la belleza, ahora tiene app

Los fundadores de Miora lo tenían claro, no estar en Colombia era imperdonable. Para ellos, la razón resulta obvia: en el país ‘no hay mujer fea… ¡ni mal arreglada!’.

Colombia, el reino de la belleza, ahora tiene app

Archivo particular

Colombia, el reino de la belleza, ahora tiene app

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octubre 15 de 2015 - 01:59 p.m.
2015-10-15

En Colombia hay varias razones para explorar y sacarle provecho al sector de belleza. Entre otras, las colombianas son frecuentes visitantes a peluquerías y centros de estética. En el país hay cerca de 250 mil negocios de este tipo y la cifra supera de lejos el promedio regional. Por ejemplo, en México existen unos 350 mil de estos negocios, pero es que la población en ese país se acerca a los 120 millones de habitantes, mientras que en Colombia vamos para los 50 millones. 

Esas características de este mercado han sido fundamentales para el equipo de Miora, un emprendimiento que ya se conoce en México y Perú y que decidió abrir operaciones en nuestro país. 

Diego Ballesteros, director de Miora, argumenta que llegaron a México por el tamaño del mercado y la velocidad con la que se puede penetrar en el ‘ecommerce’. Explica también que aterrizaron en Perú por la forma en la que está creciendo esa economía. En Colombia, la razón es muy sencilla: acá se le hace culto a la belleza.

Miora llegó al país en julio pasado y si bien no se queja de la recepción que han tenido en los otros dos países, Ballesteros afirma que en Colombia el recibimiento ha superado todas sus expectativas. 

¿En qué consiste este proyecto que promete digitalizar los negocios de belleza en Colombia? 

Miora es una aplicación y plataforma web que les permite a los colombianos mirar dónde les arreglan las uñas con las figuras que desean, les hacen los masajes que están recomendando en televisión o les moldean la barba como a los hombres tal como la luce Ben Affleck.

El equipo cuenta con una gestión de marketing que estudia constantemente las tendencias en este campo y se retroalimenta para que sus servicios satisfagan las necesidades de sus clientes.

De hecho, son precisamente las barberías las que han sorprendido a los emprendedores: tanto su demanda como su oferta han aparecido en el radar, aunque en un inicio no se hubiesen planteado dirigirse al público masculino.

“Tal parece que los hombres se están preocupando cada vez más por su apariencia. Las mujeres seguirán siendo nuestro principal ‘target’, sin duda, pero nos queda claro que no podemos dejarlos a ellos de lado”, añade Ballesteros.

ASÍ ES EL NEGOCIO

Además de proporcionar la ubicación del lugar, Miora también ofrece la oportunidad de reservar citas, incluso con el especialista que desea, sin ningún sobrecosto por realizar el proceso a través de su plataforma. Su uso es gratuito.

Si bien para los centros de estética utilizar Miora no es gratis, el costo no es elevado. Este emprendimiento cobra el 20 % de comisión por cada cliente nuevo que les genera. Es decir, que aquellos usuarios recurrentes de sus servicios que empiecen a contactarlos por medio de la app no les significan ningún costo adicional.

En Colombia, tanto capitalinos como ‘paisas’ pueden disfrutar de 150 salones de belleza, “hasta ahora”, aclara Ballesteros. Su apunte responde a los planes que tienen en el país: cerrar el año con presencia en Cartagena, Barranquilla y Cali y que 1.000 centros de estética se encuentren disponibles a través de su app.

También están buscando personalizar sus servicios: un día, la app les ayudará a sus clientes a controlar cuándo deben cambiarse el tinte del cabello o sería prudente volver a realizarse el ‘pedicure’.

Con un capital de cuatro millones de dólares, sus inversores principales se encuentran en España, cuyo objetivo final es que Miora también conquiste el mercado español. “Lo que sucede es que es mucho más sencillo desarrollarlo en Latinoamérica porque jamás podremos comparar la importancia que le dan las mujeres latinas a la belleza que la que le dan las europeas”, explica Ballesteros.

Sin embargo, esa es una meta a largo plazo. Por ahora, aunque avancen ‘paso a paso’, como asegura Ballesteros, y busquen antes que nada consolidarse en los mercados en los que ya están presentes, el director del proyecto no niega que les gustaría llegar a otros países de la región. Aterrizando recientemente en Chile, confiesa que los atrae Panamá y Venezuela y que resulta un sueño pensar en conquistar Estados Unidos como empresa latinoamericana.

EL ‘TEAM LEAGUE’ DE LA BELLEZA

Miora no solo se diferencia de la mayoría de emprendimientos por el fuerte músculo financiero con el que cuenta. Quienes están trabajando para este proyecto llevan décadas haciendo de su obsesión el éxito.

Al igual que sus colaboradores y quienes han asumido el liderazgo en cada uno de los países en los que están presentes, Ballesteros lleva más de 30 años detrás de emprendimientos. Sin ir tan lejos, digitalizó la industria de restaurantes en México con la startup SinDelantal.Mx y su antecesora en España, SinDelantal. Ambas empresas fueron vendidas al gigante mundial de pedidos de comida en línea JustEat.

Fue ese camino el que le ha permitido acumular las lecciones necesarias para que hoy avance sin mayores tropiezos en los proyectos de los que decide hacerse cargo. Asegura – sin un atisbo de egocentrismo - que con Miora los desajustes han sido mínimos y se reducen a detalles de estética, como la calidad de las fotografías que suben los salones de belleza a la plataforma.

Su experiencia también lo lleva a tener claro, por ejemplo, que una vez Miora se popularice muchas compañías intentarán replicar el emprendimiento. “Es una idea fácil de entender para inversionistas y clientes. Ahí radica la primera pizca de su éxito”, afirma.

Pero sus kilómetros recorridos también le han enseñado que las ideas no valen de nada: el secreto está en la ejecución, en que se respeten los tiempos y toda acción llevada a cabo se realice con perfección.

Dentro de los errores más comunes que se ha dado cuenta los emprendedores cometen también está el no contar con un abogado ni un financiero desde un inicio. Incluso, para Ballesteros la primera falla es que el grupo de emprendedores sepan de lo mismo; lo ideal sería que cada miembro del equipo se dedique a desarrollar una parte del proyecto desde su especialidad.

Otras de las fugas de escape que suelen presentarse en los emprendimientos consisten en buscar inversionistas y pistas de aterrizaje en el exterior antes de tiempo.

Por un lado, Ballesteros asegura que es importante sacar el dinero del bolsillo antes de buscar inversionistas, pues así no tendrá que depender de otras personas y así será más fácil conseguir que alguien invierta en su idea. “La gente aprecia mucho que los emprendedores se jueguen su dinero”.

Añade que para conseguir músculo financiero también es importante mostrar que el negocio está creciendo, por más ínfimas que sean dichas cifras.

De otra parte, el director de Miora afirma que, si bien suele ser una gran tentación para los emprendedores conquistar otros destinos, es un “súper error. Así se quema muy fácil la caja y se pierde el foco. Esa ambición desmedida no permite fijarse en que quedarse en una sola ciudad puede garantizarle el éxito. Si con Miora estamos llegando a varios mercados al mismo tiempo es porque tenemos un equipo ‘league’ que nos permite darnos ese lujo”, puntualiza Ballesteros.

Ana María Gutiérrez

@GutierrezAnaMa

Portafolio.co