Desde Colombia, Volvo coordina negocios en 15 países

La sede de la empresa deberá reportar desde Bogotá los resultados de sus negocios en el segmento de buses en América Latina, sin contar Brasil. En el 2016 acelerará en la comercialización de flotas.

Cleber Carvalho, gerente general de Volvo Bus Colombia.

Archivo particular

Cleber Carvalho, gerente general de Volvo Bus Colombia.

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julio 13 de 2015 - 02:35 a.m.
2015-07-13

La preponderancia que ha ganado el mercado local y la localización geográfica han convertido a la sede de Volvo en Colombia en ‘el centro de operaciones’ de los negocios para América Latina, excepto Brasil.
La multinacional concentró su actividad administrativa, financiera y comercial en el país desde este año y debe responder por el crecimiento de unos 15 países.
Así lo señala Cleber Carvalho, gerente general de Volvo Bus Colombia, al explicar el proceso de crecimiento y la razón de la decisión.
Volvo Bus está en el país desde hace cerca de 15 años, desde la aparición de TransMilenio. Sin embargo, a finales del 2013 se convirtió en una operación más grande porque en zona franca construyó su bodega principal de repuestos.
A comienzos del año pasado, la marca estrenó un concesionario propio, y del 2013 a la fecha ha pasado de 20 a un centenar de empleados.
Tras la inversión de más de 10 millones de dólares en 2014, ese rubro para este año está previsto en 6 millones de dólares.
El trabajo se concentrará, especialmente, para fortalecer el área de posventa y de servicio al cliente en las distintas regiones del país, más aun cuando el desarrollo de la oferta de flotas es uno de los ejes del crecimiento de Volvo Bus (ver recuadro).
“A nosotros no nos importa vender y vender mucho. Por eso hemos invertido mucho en posventas, que comprende repuestos, servicios, atención al cliente para lograr estar por muchos años en el mercado por la calidad de nuestros productos y la calidad de nuestro soporte después de la venta”, señaló.
Colombia, que tradicionalmente ha sido el segundo mercado para Volvo Bus, este año está en el primer lugar, dadas las dificultades de la economía de Brasil.
“Por cuenta de la cobertura y el crecimiento del país, tenemos la responsabilidad desde Bogotá de administrar los mercados de Uruguay, Paraguay, Venezuela, Ecuador, Bolivia, todos los países de Centroamérica y el Caribe. Entonces, desde este año, Volvo en Colombia pasó a tener una importancia regional como centro para decisiones de venta y posventa”, señala.
Explica que, geográficamente, Bogotá está muy bien ubicada para atender los clientes de la región.
Los países, incluido Colombia, representan 30 por ciento de las ventas.
La multinacional ve posibilidades de crecer en esos mercados, tanto en proyectos VRT (buses para carriles rápidos) como en los de larga distancia (flotas).
“Definitivamente, Bogotá es una referencia por el TransMilenio”, anotó Carvalho. Además, el país también es modelo para Volvo Bus en el mundo en el uso de los buses híbridos con la operación de 300 en la ciudad.
De hecho hay proyectos de negocios en Quito y en Centroamérica.
El año 2014 fue uno de los mejores años en la historia de Volvo Bus en Colombia.
La compañía logró un crecimiento cerca del 325 por ciento, facturó 140 millones de dólares y colocó alrededor de 888 buses.
Este récord se explica por la introducción de las nuevas unidades para operar el SITP (Sistema Integrado de Transporte) en la capital, comenta Alexandre Selski, gerente comercial de Volvo Bus Colombia y la Región Andina.
La meta para este año es sumar en el país de 500 a 600 buses, lo que implicará 100 millones de dólares en facturación, un aumento, si se tiene en cuenta el promedio del último lustro. Explorar otras ciudades también está en la mira.
Anualmente, Colombia aporta el 70 por ciento de las ventas y el resto corre por cuenta de los otros países. Una de las ventajas de la operación regional desde Bogotá es que se podrá trabajar más cerca, dado que antes se hacía desde Brasil.
Sin embargo, la parte administrativa y financiera se trabaja coordinadamente desde ese país, con el fin de apalancar las ventas y los modelos de financiación que no solo se diseñan con los bancos de Colombia, sino con entidades financieras de Europa y Estados Unidos.

POSVENTA Y FLOTAS

Con la filosofía de ofrecer transporte sustentable que beneficie al medio ambiente y a las comunidades, la compañía tiene a futuro varios proyectos, según los altos directivos. Por ejemplo, se prepara para la renovación de la Fase I de TransMilenio en 2016 y 2017.
En transporte intermunicipal las metas son aún conservadoras en materia de ventas de buses para la multinacional, pero las cifras prometen.
La meta inicial era terminar el año con una participación del 10 por ciento en el mercado.
Pero todo indica que cerrará en 15 por ciento, con 70 unidades.
Copetran, Macarena y Bolivariano tienen buses Volvo que operan con motores Euro IV, amigables con el medioambiente.
La compañía cree que desde el año entrante el crecimiento será más agresivo porque las últimas inversiones también apuntan al montaje de centros de servicio en puntos estratégicos, para que los clientes tengan el respaldo de la marca en las regiones y la confianza de que encontrarán asesoría para el uso de este tipo de buses.
Constanza Gómez G.
Economía y Negocios