Colombianos reflejan su gusto por comprar en uso de tarjetas

Superfinanciera alertó sobre aumento de deudas que alcanzan los tarjetahabientes.

Dinero 'plástico'

Archivo particular

Dinero 'plástico'

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agosto 27 de 2012 - 12:53 p.m.
2012-08-27

Comprar al debe sigue siendo uno de los mayores placeres de miles de colombianos quienes, aprovechando el buen momento económico y la facilidad con que los bancos están entregando tarjetas de crédito, no escatiman en su uso, algo que tiene en alerta tanto a la Superintendencia Financiera como al Banco de la República.

Solo en el último año (entre junio del 2011 e igual mes de 2012) ingresaron al mercado unos 1,43 millones de nuevos 'plásticos'.

Eso significa que cada día se aprobaron 3.910, a razón de unos 163 por hora. Hoy circulan en el país 10,1 millones de tarjetas de crédito.

La cifra no deja de llamar la atención, ya que es la primera vez que se llega a ese nivel. Pero las señales de alerta están más relacionadas con la utilización de las tarjetas y el elevado endeudamiento que están alcanzando las personas y los hogares con dicho instrumento.

En junio, los más de 5,6 millones de tarjetahabientes, que en promedio cargan hoy dos tarjetas en su bolsillo, se endeudaron con estas por 3,24 billones de pesos, es decir que cada uno gastó con su dinero plástico en ese mes 641.580 pesos.

En consumo, dijo el superintendente financiero, Gerardo Hernández, el endeudamiento con tarjetas es uno de los que más crecieron en el último año (a junio), pues lo hizo a una tasa real de 18,7 por ciento anual.

MALAS SEÑALES

Pero llamó la atención, además, por la forma en que viene creciendo la cartera vencida de las tarjetas (61,2 por ciento), comportamiento que obligó, entre otros, a exigirles a 32 entidades con mayores deterioros realizar provisiones adicionales (circular externa 026 del 2012).

El mal comportamiento de la cartera de las tarjetas se profundizó en el primer semestre del año y elevó el indicador de calidad de 4,87 por ciento, en diciembre del 2011, a 6,86 por ciento, al cierre de junio pasado.

El uso muchas veces sin control de las tarjetas también comienza a reflejarse en el número de 'plásticos' bloqueados, la mayoría de las veces por falta de pago de sus cuotas mensuales, pues de 1,3 millones inhabilitadas temporalmente en junio del 2011 se pasó a cerca de 1,6 millones un año después.

El superfinanciero viene insistiendo desde comienzos de año en los elevados cupos que las entidades les otorgan a sus tarjetahabientes, muchas veces sin hacer un análisis riguroso de su capacidad de pago.

Hoy, los usuarios tienen la posibilidad, si se lo propusieran, de elevar su endeudamiento en otros 27,2 billones de pesos, adicionales a los 15,3 billones que ya tienen contratados con las entidades que les han facilitado un 'plástico', lo cual, a juicio de Hernández, es un riesgo muy alto.

A pesar de esto, el negocio del dinero plástico promete seguir creciendo a grandes pasos en el país, no solo con la llegada de más entidades al mercado, sino porque las que ya están metidas de lleno tratan de ganar más espacio en un mercado que tiene hoy a cerca de 5,7 millones de colombianos reclutados.

En la actualidad, cinco bancos lideran el negocio de las tarjetas de crédito: Davivienda y Colpatria, cada uno con más de 1,77 millones de unidades emitidas; Tuya S. A. y Bancolombia, con 1,35 y 1,27 millones respectivamente, y Falabella, que, a pesar de llevar poco tiempo en el mercado, ya tiene conquistada una buena parte de público, con cerca de 860.000 tarjetas.

En este proceso juegan un rol importante los establecimientos comerciales, en especial las grandes superficies, que vienen realizando alianzas con entidades financieras para emitir tarjetas de crédito y con estas fidelizar a sus clientes, al otorgarles tasas de interés preferenciales, cuota de manejo nula y la posibilidad de participar en descuentos promovidos por dichos negocios. 

El crecimiento de 16,1 por ciento anual en la expedición de tarjetas de crédito se debe, en gran medida, a la llegada de nuevos actores al mercado bancario colombiano y a su deseo de fortalecer el portafolio de productos para sus clientes, razón por la cual han anunciado el lanzamiento de sus 'plásticos'.

MANEJO PRUDENTE DEL 'PLÁSTICO'

Expertos en finanzas personales señalan que una tarjeta de crédito administrada con prudencia se puede convertir en la mejor aliada de una persona. 

Por eso recomiendan seguir algunos consejos:

  • El primero es utilizar la tarjeta como medio de pago y no como mecanismo de financiación.
  • Procure no tener más de una tarjeta en su billetera.
  • Antes de realizar cualquier compra, analice bien si esta es estrictamente necesaria.
  • Evite llevar la tarjeta todo el tiempo en su billetera; así alejará la tentación de emplearla para cualquier tipo de compra.
  • No realice avances en efectivo, ya que son la vía más costosa para obtener un crédito rápido.
  • No haga mercado con la tarjeta. Si es una emergencia, difiera su pago en el menor número de cuotas posible.

DEUDA FÁCIL Y RÁPIDA, PERO COSTOSA

Siempre se ha dicho que tener una tarjeta de crédito es como cargar dinero en efectivo en el bolsillo, pues si bien esta se concibió como un medio de pago, la mayoría de las personas que poseen una la utilizan como herramienta de financiación, es decir, para adquirir bienes y pagarlos en varias cuotas, desde uno hasta 48 meses.

Lo que muchos tarjetahabientes no analizan a la hora de utilizar su dinero plástico en comercios, restaurantes y otros establecimientos es que, al diferir sus compras a más de una cuota, se están comprometiendo a pagar el sobrecosto que implica ese crédito, uno de los más elevados del mercado, pues su tasa se acerca bastante al límite de usura.

Hasta el 10 de agosto, la tasa promedio que los bancos les aplicaban a sus clientes por el uso de las tarjetas de crédito estaba en 30,5 por ciento efectivo anual, según el más reciente reporte de la Superintendencia Financiera. 

No obstante, entidades como Bancolombia, Davivienda, Colpatria y el BBVA cobran a los poseedores de sus tarjetas un costo por encima del 31 por ciento efectivo anual. En contraste, el establecimiento con la tasa de interés más baja es Bancoomeva, con 22,9 por ciento.

Quizás por esta circunstancia es por lo que los expertos en finanzas personales recomiendan no solo diferir las compras pagando el menor número de cuotas, sino también evitar caer en mora con estas, puesto que las entidades aplican el máximo interés cuando la persona no cumple con sus pagos, a lo que hay que sumar, muchas veces, otros factores, como los costos y honorarios por el cobro de la cartera en mora.

CARLOS ARTURO GARCÍA M.
Redacción de Economía y Negocios

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