Competitividad, clave para la industria aérea en el 2015

No hay expectativas de una reducción en el precio de los tiquetes por la caída del valor del petróleo, debido a la devaluación del peso frente al dólar, la cual ha impactado negativamente a las aerolíneas. El 51 por ciento de los costos de las empresas aéreas están dados en la moneda de EE. UU.

Competitividad, clave para la industria aérea en el 2015

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Competitividad, clave para la industria aérea en el 2015

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enero 13 de 2015 - 11:45 p.m.
2015-01-13

En el 2014 el tráfico de pasajeros en Colombia se acercó a los 31 millones de viajeros.

Esta es la muestra de una clara democratización del servicio de transporte aéreo en el país, el cual creció 8 por ciento respecto del número de pasajeros que viajaron en el año 2013 y que hace tan solo una década movilizaba alrededor de 10 millones de personas.

De acuerdo con la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), por sus siglas en inglés, la tasa de crecimiento del sector, a escala mundial, es del 5,7 por ciento, es decir, Colombia creció 2,3 puntos porcentuales por encima de este promedio global.

Estas alentadoras cifras son el reflejo del buen momento económico por el que atraviesa la Nación, el atractivo que genera Colombia en términos de sus destinos turísticos, así como la posibilidad de hacer negocios y realizar inversiones.

El mercado del transporte aéreo colombiano cuenta con tres de los principales operadores de América Latina y el Caribe, los cuales compiten por el mercado doméstico (Avianca, LAN y Copa) que, sumado a la aerolínea de bajo costo (Viva Colombia) y dos operadores regionales (Easy Fly y ADA) y la compañía del Estado (Satena) ofrecen una competitiva oferta de tarifas y niveles de servicios que han hecho más asequible el servicio de transporte aéreo dentro del país.

Así mismo, 22 operadores internacionales compiten en el país y robustecen la conectividad internacional con una amplia gama de tarifas, itinerarios y niveles de servicio.

En el 2014 Colombia se ubicó como el segundo país de la región más barato en el valor del tiquete por kilómetro, en una comparación con Brasil, Argentina, Perú, Chile y Ecuador.

No obstante las buenas noticias en el sector aéreo, se ciernen serias amenazas que afectan la competitividad no sólo de la industria sino del país. Mientras las aerolíneas renuevan la flota de aviones, aumentan en el número de sillas disponibles e incrementan el número de vuelos hacia diferentes destinos, para el 2015 se seguirá importando combustible de aviación (28 por ciento del consumo nacional, y se deberá transportar alrededor del 50 por ciento del producto importado al interior del país) por efecto tanto del cierre de la Refinería de Cartagena como del mantenimiento que se debe hacer a la Refinería de Barranca.

El combustible de aviación es aproximadamente el 32 por ciento de los costos operacionales de una aerolínea y la importación lo hace un 10 por ciento más costoso que el nacional y si el combustible importado es transportado del Puerto en la Costa Caribe colombiana al interior del país es aproximadamente 25 por ciento más costoso que el nacional.

Siguiendo con el combustible, no hay expectativas de una reducción en el precio de los tiquetes por la caída del valor del petróleo. Básicamente, por efecto de la tasa de cambio y la devaluación del peso frente al dólar, la cual ha impactado negativamente a las aerolíneas.

Aproximadamente el 51 por ciento de los costos de las aerolíneas están dados en dólares (combustible, arriendo de las aeronaves, depreciación, costos financieros), el 29 por ciento de los costos tienen una mezcla de dólares y pesos (mantenimiento, servicios aeronáuticos, servicios al pasajero, seguros), mientras que el 21 por ciento de los costos se realizan en pesos.

La competitividad también se ve comprometida por efecto de cobros desproporcionados en algunos de los servicios aeroportuarios por parte de los concesionarios.

Los aumentos en algunos cargos asociados al servicio de combustible, los incrementos en los arrendamientos de espacios (que en el caso de El Dorado fueron hasta del de 200 por ciento del año 2012 al 2013), las alzas en las regalías que perciben los concesionarios- sin justificación-, tales como la provisión de alimentos a las aeronaves (catering), los servicios de asistencia en tierra y servicios de revisión de equipaje, entre otros.

Estas prácticas encaminadas a maximizar las rentas de los aeropuertos a través de cobros a las aerolíneas, generan grandes limitaciones a la competitividad del transporte aéreo en Colombia.

Sin duda, el plan 2015 de actualización y modernización de los sistemas de navegación aérea así como de los procedimientos operativos en el aeropuerto El Dorado de la Aeronáutica Civil, las obras para aumentar la capacidad y modernizar los aeropuertos del país, el inicio de concesión del aeropuerto de Ernesto Cortissoz de Barranquilla, la entrada en operación de Reficar en julio de 2015 y una mayor intervención de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) y de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) para evitar abusos en los cobros por parte de los concesionarios serán claves para que el 2015 ganemos competitividad en el transporte aéreo colombiano y con ello en el turismo, los negocios y la inversión.

Gilberto Salcedo,
presidente de la Asociación del Transporte Aéreo en Colombia, ATAC.