Un conglomerado de sorpresas

Si un detalle falta, hasta ahí puede llegar la inversión. Hay que buscar a los mejores.

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octubre 26 de 2012 - 12:44 a.m.
2012-10-26

Bien sea la presentación de un producto, la consecución de una conferencia, una rueda de negocios, un seminario, una pasarela, y una celebración corporativa, la creatividad del planeador experto en este tipo de eventos constituye parte de las garantías; no obstante, que la compañía que contrata desarrolle y concrete con claridad los objetivos de la actividad es fundamental para que hasta el mínimo de los detalles se hagan estratégicamente y se logre el éxito total.

Es así como desde la invitación hasta la puesta en escena, cada uno de los elementos están integrados a la planeación estratégica de un evento.

“Sin duda, debe tener un buen brief de parte del cliente, porque de la buena información que se suministre, se obtendrá el mejor evento.

El concepto tiene que surgir de una idea completamente creativa, que genere alto impacto y que sea memorable”, puntualiza Hugo González, gerente de Nazca.

Cada producto creativo y su concepto es el resultado de una serie de pasos que el event planner (planeador de eventos) tiene que desarrollar para llegar a un fin específico.

“En ese sentido, se debe tener como premisa la investigación, que involucra todo el escenario; por ejemplo en el caso de la presentación de un nuevo proyecto, se analiza desde el lugar en el que se puede oficializar ese lanzamiento, pasando por la capacidad de introducirse en el mismo producto o servicio, para saber cuál es su target, hasta conocer plenamente el nicho hacia el que va dirigido, cuál es su competencia, a quiénes se va a invitar, qué les gusta a esas personas y cómo se les va a motivar.

Todos los aspectos tienen que estar en observación, lo que facilitará cumplir con los objetivos que se trazó el cliente al principio”, explica Fernando Bravo, socio, gerente comercial y estratégico de Goma Eventos.

CATERING Y MUCHO MÁS

Los alimentos son clave. Si no están bien presentados o no tienen buen sabor, la percepción del invitado no será la misma.

“Al descuidar un solo detalle corremos riesgos.

Debemos analizar muy bien las necesidades del cliente previo al envío de cada propuesta. Es ahí donde, como expertos, los aconsejamos”, dicen voceros del Hotel Bogotá Marriott.

“Es importante tener la mejor materia prima; en este punto no se debe ahorrar, se debe dar lo mejor; por más trabajo que realice un cocinero o un organizador, si la materia prima es mala no hay posibilidad de preparar buenas cosas; hay que adquirir productos frescos, de buena calidad.

Y tener buenas prácticas de manufactura o manipulación de alimentos”, dice Manuel Busquets, gerente de Alimentos y Bebidas del Hotel Royal de Bogotá.