Construcción compensa bajas de Ternium en metalmecánica

La principal proveedora de acero plano y largo del país, con ventas cercanas al billón de pesos, prevé un aumento de 10% en la facturación del 2014. Un horno nuevo mejoró su competitividad.

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julio 29 de 2014 - 03:18 a.m.
2014-07-29

Las cifras del primer semestre le están dando la confianza a Ternium, uno de los más importantes jugadores en el mercado de aceros del país, de que alcanzará a revertir el mal momento que vivió en el 2013, cuando sus ventas decrecieron más del 7 por ciento.

En el 2014, la perspectiva de este grupo multinacional, que vendió cerca de un billón de pesos el año pasado, es crecer un 10 por ciento.

“Todavía no puedo dar cifras porque cotizamos en la bolsa de New York y hay que esperar a que se emitan los resultados oficiales, pero sí puedo decir que se están cumpliendo los objetivos trazados”, reveló su presidente para la Región Andina, Miguel Homes.

La baja en los precios internacionales del acero (entre 15 y 20 %), jalonada por la competencia desleal de las siderúrgicas estatales chinas tuvo que ver mucho con esa ‘mala hora’. Además, se conjugó con la importación desmedida de productos de contrabando o que, aún con los permisos legales, no cuentan con estándares de calidad exigidos.

A esto se sumó la revaluación del peso, que abarató aún más el acero extranjero frente al nacional, la falta de infraestructura vial y los costos de la energía.

“No estamos pidiendo ningún subsidio, pero la energía es una variable importante en el costo de producción (20 a 25%) y deberíamos tener niveles similares a los países con los cuales hemos firmado Tratados de Libre Comercio”, dijo Homes.

Esta diferencia, según el empresario, es de entre 30 y 70 por ciento y les hace perder de 10 a 15 puntos en competitividad.

“Obviamente, frente a la devaluación del dólar tenemos poco por hacer, pero el país tiene una deuda con el sector industrial en esos otros factores, para que en el futuro cercano el industrial tenga una mejores factores competitivos”, anotó Homes.

FUTURO PROMISORIO

En ese contexto, la firma vio decrecer en el último año alrededor del 12 por ciento los ingresos en su línea orientada al sector metalmecánico, que representa entre el 30 y 35 por ciento de su facturación. El lado positivo es que el aumento en la demanda nacional hizo que la línea de aceros planos y largos, que se usan en la construcción y alcanzan entre 60 y 65 por ciento de sus ventas, creciera entre 7 y 8 por ciento.

Ahora hay otros elementos que inclinan la balanza a favor de Ternium, como el aumento en la demanda y el incremento en un 33 por ciento en su productividad a partir de la instalación de una nueva tecnología en su planta de Manizales, con una inversión que superó los 40.000 millones de pesos.

Las buenas perspectivas se afianzan aún más con las adjudicaciones de las concesiones 4G, pero de acuerdo con Homes, la esperanza es que esa necesidad no la cubran los aceros importados, sino que se convierta en una oportunidad de que crecimiento para la industria nacional.

Hoy día, el país consume 1 millón 420 mil toneladas de acero y cerca de 450.000 son importadas, según cifras reveladas recientemente por la Andi.

“Colombia tiene un potencial bastante grande en nuestro sector y estamos dispuestos a seguir invirtiendo, pero el Gobierno debe enviar una señal acerca de si quiere desarrollar la industria siderúrgica o si les dará prioridad a otros sectores industriales”, afirmó el presidente de Ternium.

Ternium estudia el camino más adecuado para su crecimiento: si ampliar su planta de Manizales, hacer nuevas adquisiciones o fundar una nueva fábrica que, de darse, se construiría en la costa atlántica, pues requeriría de chatarra importada. “Son decisiones que se estarán tomando entre los próximos dos a tres meses”, adelantó Homes.

HABRÍA QUE IMPORTAR CHATARRA

Alrededor del 85 por ciento del acero fabricado en el país viene del reciclaje de metal y el resto se saca de mineral de hierro que solo procesa Paz del Río. Para producir una tonelada de acero, las siderúrgicas nacionales gastan 1,15 a 1,20 toneladas de chatarra.

Y aunque el sector nacional no importa chatarra, bajo las condiciones actuales, si las siderúrgicas nacionales produjeran al 100 por ciento de su capacidad con el fin de reemplazar las importaciones de acero, deberían importar chatarra. Según Homes, esto sería contradictorio, pues salen miles de toneladas, en especial hacia China.

neslop@eltiempo.com