Los contadores de luz y agua están en el ojo de la Superindustria

En dos documentos de la entidad se evidencian la desconfianza de los consumidores frente a las mediciones.

En los dos casos la SIC encontró que hay desconfianza de los usuarios con respecto a las mediciones practicadas.

En los dos casos la SIC encontró que hay desconfianza de los usuarios con respecto a las mediciones practicadas.

El Tiempo/archivo particular

Empresas
POR:
Portafolio
marzo 16 de 2017 - 11:02 p.m.
2017-03-16

Es común escuchar que alguien esté en conflicto con alguna empresa prestadora de determinado servicio público. Es por eso que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) tiene en la mira las modalidades de medición, y en particular los contadores, con los cuales los prestadores de los servicios de luz y agua determinan el consumo de los usuarios.

En dos documentos de la SIC, conocidos por Portafolio, la entidad sostiene que se tiene identificado que una gran porción de la población manifiesta desconfianza de las mediciones que se le realizan.

Frente al servicio público de energía eléctrica y de acueducto, en la medida en que su facturación corresponde de manera efectiva al consumo efectuado por parte del usuario, la función que cumple el medidor contribuye a lograr esos fines al generar confianza entre usuarios y las empresas prestadoras del servicio, disminuyendo o evitando el surgimiento de conflictos y reclamaciones entre las partes del contrato. Sin embargo, aquél escenario donde las mediciones conforme a las cuales se liquida el costo del servicio a los usuarios (…) no siempre corresponde a la realidad.

La experiencia demuestra que existe inconformidad de una parte importante de la población frente a las lecturas de los medidores instalados en sus domicilios, lo cual genera reclamaciones por este hecho ante las empresas prestadoras del servicio de acueducto y ante el ente de control correspondiente (Superservicios)”, sostiene el documento.

En los dos casos (luz y agua), la SIC reconoce que la falta de reglamentación técnica sobre los medidores es problemática debido a la información asimétrica existente entre los usuarios y las empresas con respecto al uso y ajuste metrológico de estos.

Por esta razón propone, “proteger los intereses de los consumidores quienes van a evidenciar una lectura exacta y eficaz del consumo de energía eléctrica y agua potable, que serán cobrados a un precio justo, acorde con lo que arroje el instrumento de medición sujeto a control metrológico” Del mismo modo, pide promover en el mercado la confianza, calidad, e innovación de los bienes y servicios ofrecidos, generando una sana competitividad en el sector productivo con respecto a estos productos.

Así mismo, los documentos sostienen que es posible determinar que las causas de estos problemas son, por un lado, la falta de incentivos para la renovación tecnológica de los medidores originada en una falla regulatoria, y de otro lado los problemas de información con respecto a los medidores se materializan en una falla de mercado dada la inexistencia de una reglamentación que defina claramente lineamientos para estos instrumentos de medida, esto de forma que se evite la manipulación de las mediciones generando confianza entre consumidores y empresas, sobre todo considerando que los primeros usualmente no cuentan con los conocimientos técnicos para valorar el rendimiento de los equipos de medición.

Añade la SIC que sus consecuencias son los costos que implican los errores de lectura y las fallas en la medición de los consumos que eventualmente son cobrados, así como el alto volumen de reclamaciones comerciales relacionados con este tema que enfrentan las empresas prestadoras y los entes de control.

Sostiene además que a las causas del problema difícilmente se les puede dar una solución efectiva sin recurrir a una acción legislativa comprensiva, que contemple los problemas del mercado en conjunto y modifique estructuralmente el sector. Además, las mencionadas asimetrías de información entre consumidores y prestadores fundan la necesidad de tomar medidas encaminadas a mitigar estas fallas del mercado y su posible aprovechamiento, particularmente en detrimento del consumidor.

Debido al análisis hecho, indica la SIC que esto da paso a la intervención del Gobierno mediante la reglamentación metrológica de los equipos de medición utilizados para el cobro a los usuarios del servicio de energía eléctrica y acueducto, facultad que recae en la SIC como ente encargado de la reglamentación y vigilancia en asuntos de metrología legal y de la defensa del consumidor y a la protección del medio ambiente mediante el uso más eficiente de los recursos que permitiría la oportuna detección de fugas en las redes.

El análisis del impacto normativo busca prevenir prácticas con las que se llegue a inducir a error al consumidor con instrumentos debidamente calibrados y acorde con la tecnología actual.