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A conversar sobre lo concreto: la reputación interna

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julio 08 de 2013 - 01:39 p.m.
2013-07-08

En 1928 Irvin Fisher escribiría su famoso libro The Money Illussion en el que argumenta que las personas tendemos a valorar más el dinero por su componente nominal (la cifra) que por su valor real (qué podemos hacer con él) creando un espejismo sobre la moneda que popularizaría el término La Ilusión del Dinero: este hecho, confirmado por experimentos posteriores como los adelantados por Eldar Shafir, Peter A. Diamon y Amos Tversky ("On Money Illusion", Quarterly Journal of Economics, 1997), tiene efectos muy significativos en nuestra percepción frente a, por ejemplo, la satisfacción con respecto a nuestros salarios. Así ha sido entendido por las empresas realmente exitosas, las cuales hoy conversan con sus colaboradores, ya no exclusivamente sobre el espejismo del dinero, sino sobre factores mucho más concretos como la reputación interna de la compañía y el orgullo a pertenecer a ella: así lo corrobora la versión 2013 de MERCO personas en Colombia.

Para los trabajadores de las empresas más reputadas del país, la plata no es tan importante como la reputación interna y externa de la compañía para la cual quieren trabajar. Esta afirmación, resultado de la medición con más de 13.000 empleados del selecto grupo de las 100 empresas MERCO Colombia, es un cambio de paradigma en la forma en que las buenas empresas del país deben gestionar el recurso humano (o simplemente ´lo humano´, como lo ha denominado Bancolombia, un líder indiscutible en el tema). Como lo muestra la siguiente gráfica, los empleados que han construido junto con sus directivos la buena reputación de estas 100 empresas, no hacen una transacción económica sobre su tiempo, sino buscan construir una visión compartida de futuro, encontrar que la empresa esté orientada por unos valores que compartan, inspirarse por los logros de la compañía y enorgullecerse de formar parte de la empresa para la cual trabaja.

Es el testimonio de 13.000 trabajadores de las empresas más reputadas de Colombia, que invitan a que no se limiten los esfuerzos de la gerencia en construir intrincados sistemas compensación laboral, que con el tiempo restrinjan la capacidad de la organización a ajustarse a un entorno cambiante: para ellos lo más importante es que la buena empresa del Siglo XXI invierta sus esfuerzos en construir un estrecho vínculo entre el proyecto empresarial y el personal de cada uno de ellos, y satisfacer la necesidad que tiene el trabajador de ver su nombre asociado a una organización que tiene buena imagen y reputación en la sociedad, de ser parte de un equipo exitoso, para llegar al final de cada jornada, orgulloso de trabajar con quien trabaja.

Si, es cierto que el salario, los paquetes prestacionales y en general, los factores de lo que se ha llamado tradicionalmente ‘la calidad laboral’ son y seguirán siendo muy importantes al momento de hacer competitiva la organización en la atracción y retención del talento. Pero está lejos de ser suficiente cuando se trata de satisfacer a sus colaboradores: parodiando la afirmación con que arranqué este artículo, el dinero es una ilusión por la que siempre va a resultar más difícil satisfacer a un colaborador. De hecho esta variable, la del salario, es de manera consistente, año tras año, sector por sector, país por país, la variable por la que están menos satisfechos los trabajadores. Podemos concluir que los mejores sitios para trabajar no sólo tienen excelentes condiciones laborales sino también satisfacen la necesidad de realización de sus colaboradores al sentirse parte de algo muy grande e importante para la sociedad. No es gratuito que, como se muestra en el siguiente cuadro, los trabajadores de las empresas Merco estén muy satisfechos de la reputación y el éxito de sus empresas, así como el orgullo de trabajar en ellas.

Se trata entonces de un círculo virtuoso en el que como lo indica Justo Villafañe: “La reputación interna no sólo constituye uno de los componentes incuestionables de la reputación corporativa, sino que se ha convertido en un factor imprescindible del reconocimiento reputacional de las empresas, que trasciende incluso el propio reconocimiento de los empleados. La consideración de una empresa como un buen lugar para trabajar, añade un plus de reputación independientemente de los hechos intrínsecos que definen a un buen empleador” (“La Buena Empresa: Hacia una Teoría de la Reputación Corporativa”, Pearson, 2013, PP 101). Ahora queda a las compañías oír el mensaje que envían estos 13.000 trabajadores de las 100 empresas más reputadas del país, y conversar con sus propios colaboradores sobre algo concreto, tangible y al que no le cabe lugar a dudas: la reputación interna.

Jaime Arteaga, Gerente de MERCO para Colombia

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