Crisis de Brasil ‘le pegará’ al ritmo de la inversión

Jaime Trujillo, socio director de Baker & McKenzie, dice que la coyuntura es propicia para que lleguen a Colombia más fondos de capital de riesgo.

Jaime Trujillo

Jaime Trujillo, Socio Director de Baker & McKenzie.

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Portafolio
abril 24 de 2016 - 07:19 p.m.
2016-04-24

Directa o indirectamente en Colombia se sentirán los efectos de la crisis en Brasil.
Así lo advierte Jaime Trujillo, socio director de Baker & McKenzie, al analizar el comportamiento de la inversión en el país en la actual coyuntura.

¿Cómo está la compañía?

Baker & McKenzie facturó más de 63.800 millones de pesos el año pasado, ubicándose en el segundo lugar en Colombia por facturación, dos puestos por encima respecto al 2014. Crecimos 32 por ciento.

¿Cuál es la razón del crecimiento?

Por ejemplo, varias de las transacciones que nuestros clientes consideraban de tiempo atrás se hicieron posibles y se han podido concretar gracias a la devaluación del peso colombiano porque a los inversionistas internacionales les resulta más barato comprar empresas valoradas en pesos. Esa dinámica que uno pensaría que no es tan favorable logró destrabar algunas negociaciones en las cuales las partes no habían logrado un acuerdo sobre precio.
Por otro lado, la coyuntura de petróleo también propició operaciones de fusiones y reorganizaciones entre las empresas para estar más fuertes a la hora de encarar la crisis.

Jaime Trujillo

Jaime Trujillo, Socio Director de Baker & McKenzie.

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¿Qué más influyó?

Otro factor importante es que ponemos una base de clientes que corresponde a fondos de capital privado que son, de alguna manera, inmunes a estas situaciones porque tienen un perfil de riesgo que los hace mucho más agresivos. Su misión es coger negocios difíciles y volverlos buenos y fáciles. Entonces, es favorable tener como cliente a ese tipo de inversionista en situaciones de volatilidad e incertidumbre.

Y hay más factores. Tenemos una práctica de impuestos muy bien establecida y en estas épocas la planeación y la ejecución fiscal son fundamentales. También tenemos una práctica laboral muy consolidada.

¿Cómo pinta este año?

Estamos tratando de ser más cautelosos. Hay una serie de factores. Por ejemplo, la situación de Brasil nos pega de una manera clara, directa o indirectamente.
Muchas de las empresas que generan negocios en Latinoamérica son de ese país y la inversión de allá es importante en la región y en Colombia.

¿Lo que pasa allá no puede generar interés en Colombia?

Puede ser, pero es que muchos inversionistas ven la región como un solo mercado, y a Brasil como el más importante.

Además, la participación de mercado en Brasil representa una inversión importante para jugadores de grandes ligas frente al típico inversionista de Colombia, Perú o Chile.

Es difícil predecirlo, pero si Brasil pierde atractivo no creo que la inversión vaya a otros países. A veces nos agrupan y en lugar de pasar de Brasil a Colombia, puede pasar de América Latina a otra zona.

Claro que se está dando un fenómeno y es que, por lo que está pasando en ese país se han dado transacciones interesantes.

Por ejemplo. Petrobras está vendiendo participaciones en empresas petroquímicas y de transporte, lo cual genera una dinámica de negocios. Lo mismo pasa con Odebrecht. Aun dentro del tumulto y el caos que supone ese país en este momento, hay oportunidades.

¿Cómo se comportan los inversionistas locales y los externos?

Vemos una crisis de confianza interna en Colombia entre los locales, lo cual debemos contrarrestar. Pero los inversionistas internacionales nos ven mucho mejor hasta en el tema de la paz.
Nosotros hemos tomado la decisión consciente, por conveniencia y por convicción, de ser optimistas y decimos, obviamente dentro de los responsable, que Colombia sigue siendo un destino muy atractivo para la inversión. Y en esa medida seguimos bastante activos.

¿Qué sectores son interesantes?

Estamos metidos en transacciones que tienen que ver con infraestructura, con temas inmobiliarios, con turismo y estamos viendo un interés en agroindustria.
Esas cuatro áreas, pensamos, son las que van a impulsar la economía de manera importante este año.
Obviamente la tasas de crecimiento no van a ser tan altas como las de años anteriores pero creemos que la tendencia va a seguir siendo positiva.
Los acuerdos de paz son fundamentales y en el extranjero ven con mejores ojos el proceso.

¿Entonces aumentarán la presencia de los fondos de capital en Colombia?

Sí, yo creo que sí. Hoy los fondos de capital privado tienen una ventaja competitiva, sobre todo los que tienen mayor apetito por el riesgo, porque tienen una etapa de inversión preestablecida, tienen que gastarse la plata de sus inversionistas en unos plazos y su misión, en muchos de los casos, es comprar compañías que están emproblemadas con el fin de transformarlas, mejorarlas y venderlas.

Entonces el entorno actual se está prestando para que algunas firmas hagan eso.
Tenemos fondos de capital que están entrando al país en condiciones mejores de las que hubieran podido esperar. Como tienen gente muy experimentada en ambientes de volatilidad están en mejor condición para gestionar esos riesgos que una compañía común y corriente.