‘Cúcuta debe adaptarse a su nueva realidad’

El gerente comercial del Grupo Empresarial Meyer, dedicado a la venta de vehículos e insumos en Norte de Santander, José Salomón Marún, explica el impacto de la crisis fronteriza en los negocios.

‘Cúcuta debe adaptarse a su nueva realidad’

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‘Cúcuta debe adaptarse a su nueva realidad’

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septiembre 13 de 2015 - 09:34 p.m.
2015-09-13

En estos días de crisis en la frontera con Venezuela, los empresarios colombianos experimentan varios cambios: empleados que vivían en el país vecino han tenido que trasladarse a Colombia de urgencia, con todo el impacto social y económico que ello representa.

Por otro lado, al sector privado le preocupa un aumento de la inseguridad y se alista para el impacto que tendrá esta situación en el consumo.

Así lo plantea José Salomón Marún, gerente comercial del Grupo Empresarial Meyer, dedicado a la venta, por medio de varias sociedades, de productos para la construcción, como cemento Cemex, carros Ford y motos Yamaha y AKT.

El ejecutivo colombiano, con nacionalidad venezolana, participó en el Congreso de Fenalco la semana pasada, en Cartagena.

¿Cómo ve las cosas en la frontera?

Antes nos beneficiábamos de que mucha gente de Venezuela venía a comprar. Cuando (Hugo) Chávez nacionalizó Cemex, el cemento empezó a producirlo con susbsidio, de manera que era más barato y eso nos afectaba fuertemente.

Pero Venezuela ha destruido un poco su aparato productivo y eso ha hecho que ya no entre cemento de allá.

¿Cuál es el impacto hoy?

En el consumo. La gente podía comprar las cosas de la canasta familiar mucho más baratas en Venezuela. Hoy no lo puede hacer. Con la gasolina pasa lo mismo, y eso hizo que la gente en Cúcuta se acostumbrara a vivir con un costo de vida más barato, que no es el real.

El hecho de que se cierre la frontera, claramente genera un impacto muy grande pero hay que concientizarse y adaptarse para vivir en la realidad colombiana.

Como empresarios, ¿cómo se adaptan?

Estábamos esperando lo que está haciendo el Gobierno. Recibimos con agrado la eliminación del IVA por tres meses para dinamizar la economía. Se estima que en tres semanas se dejan de percibir 3 millones de dólares por el cierre. Nos hemos ido acostumbrando, hemos endurecido el cuero. Los empresarios y los comerciantes viven a pesar de...

¿Esta situación afecta los resultados empresariales?

Sin duda. Esta vez el ingrediente adicional es la deportación, afecta la seguridad y el clima de negocios. Vendemos mucho en ferreterías de barrios apartados y, por la naturaleza del negocio, muchos pequeños comerciantes prefieren pagar en efectivo. Se recauda mucho dinero, aunque los márgenes son pequeños, por eso la inseguridad es una amenaza.

¿Qué ha pasado estas semanas en los negocios del Grupo?

No se ven tan afectados en el cemento, pero sí en las motos por que baja la movilidad entre fronteras. Se frenan las ventas. Tradicionalmente son los nacionales los que nos compran, pero lo que pasa es que en la frontera la gente es binacional. Por ejemplo, tenemos empleados cucuteños que se van a vivir a Ureña. Eso les permite ganar en pesos colombianos, pagar su renta en bolívares y les da una diferencia para aumentar su capacidad de consumo. El hecho de que los saquen de allá tiene un impacto fuerte en esa dinámica.

¿Cómo será el final de año en ventas?

Esperamos que el Ministro de Hacienda escuche la propuesta de Fenalco de extender hasta finales de diciembre la medida que se ha previsto por tres meses. Además, creemos que es importante que se desarrolle la industria en Cúcuta, ante una frontera que cada vez es menos estable. Con la coyuntura del dólar es hora de que en Cúcuta se le dé paso a otros sectores.

¿En qué hay potencial?

En manufacturas. Producción de zapatos, ropa, ladrillos y tejares. En la medida en que se dé valor agregado a las actividades extractivas puede haber producción. En construcción también existe potencial y oportunidades.

¿Es válido el argumento del contrabando para cerrar la frontera?

Siempre se va a presentar. En esas medidas que toma Venezuela nada tiene que ver el contrabando. Los camiones y toda la gente pasa de noche fuera de la zona cerrada, además, la Guardia Nacional es corrupta. Ellos reciben plata, a la luz del día y dejan pasar. Los comerciantes en Cúcuta, con la colaboración de la Policía, trabajamos para combatir el contrabando.

¿Cree que el Gobierno ha respondido bien en este momento?

A los colombianos nos cala el discurso guerrerista, pero no creo que sea la solución. El Gobierno ha manejado un tono diplomático pero creo que sí se ha demorado en actuar.

¿Venezuela puede endurecer su estrategia, ahora con la condena a Leopoldo López?

Creo que ese régimen tiene que acabarse. Yo tengo las dos nacionalidades, como mucha gente de la frontera. Por ejemplo, Chávez expidió muchas cédulas a colombianos que vivían en Venezuela. Y lo que pasa hoy es contradictorio.

Constanza Gómez G.
Economía y Negocios
Cartagena