Cuestionan la protección del sector automotor

Más de un billón de pesos le cuesta al país el actual esquema de comercio de vehículos.

Archivo Portafolio.co

Carros

Archivo Portafolio.co

POR:
mayo 19 de 2011 - 01:31 a.m.
2011-05-19

 

Pobre generación de empleo, protección creciente de la competencia internacional, mayor utilización de insumos importados y desinversión en el sector, es lo que han dejado décadas de protección a las ensambladoras de vehículos que operan en el país.

Esas son algunas de las conclusiones de una investigación liderada por el ex ministro de Comercio Carlos Ronderos, financiada por la Universidad Sergio Arboleda, de la cual es docente, presentada ayer en el foro ‘Apertura o proteccionismo: la importancia de los tratados de libre comercio para Colombia’.

Esa discusión ha tomado relevancia a raíz de las negociaciones de un acuerdo comercial Colombia-Corea, en las que este país espera concretar la apertura del mercado automotor, rechazada por las ensambladoras locales.

Esa ‘altísima’ protección, asegura Ronderos, le cuesta al país más de un billón de pesos representados en lo que deja de recibir el Estado por el no cobro del arancel de los CKD y por el mayor precio que tienen que pagar los colombianos al comprar un vehículo ensamblado en el país.

Las conclusiones de la investigación están en línea con los argumentos de los importadores de autos europeos y coreanos, que ven en el TLC con Corea un aumento de la competencia en el sector que se traducirá, dicen, en la reducción de los precios de los vehículos con mejor dotación tecnológica. Para Ronderos, es necesario revisar todo el sistema y generarles competencia a las ensambladoras y a los importadores de carros mexicanos, que son los únicos que no pagan arancel, gabela que no le trasladan al comprador.

Para ello, agrega, hay que desmontar el actual esquema de protección y que los TLC con EE. UU., UE y Corea sean como el negociado con México: cero arancel para la importación de vehículos.  

‘El mercado se les regaló a los mexicanos’ 

Desde enero de este año, los autos mexicanos ingresan a Colombia sin pagar arancel, mientras que los de otros países deben pagar 35 por ciento.

Las importaciones desde México pasaron de 2.000 unidades en los dos primeros meses del 2010 a 4.700 en igual periodo del 2011; a este ritmo finalizarán el año en 25.000-30.000 vehículos mexicanos, según estimación de Carlos Ronderos.

“A los mexicanos se les regaló el mercado colombiano y, además, a las ensambladoras nacionales se les protege en contra de todas las demás”, sin beneficios para el consumidor, concluye Ronderos.

Respecto a la afirmación de que “Se perderán miles de empleos de las ensambladoras (más de 20.000) porque su operación no será viable”, Ronderos afirma que en esto hay mucha “carreta”.

 Según el investigador, lo que sucede es que esconden su ineficiencia en la protección que tienen y con la cual “están ganando mucha plata”, subraya.

Biocombustibles, con tendencia al crecimiento 

 

El ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, destacó que la mezcla de etanol–gasolina, en el 2012, llegará a entre el 9 y el 10 por ciento, mientras que se incrementará del 12 al 14 por ciento en el 2013.

Además, el ritmo de crecimiento será tal, que para el 2015 esa mezcla podría ubicarse entre el 18 y el 19 por ciento.

“Ahora bien, para el biodiésel, el estimativo lleva a contar con una mezcla del 10 por ciento (B10) para finalizar el año 2011”, dijo.

Por su parte, la capacidad de producción de biocombustibles en Colombia se calcula actualmente en 1,275 millones de litros diarios de etanol y 1,638 millones de litros de biodiésel. Estos provienen de un área sembrada de 153.000 hectáreas de caña azucarera y palma aceitera, que generan 70.000 empleos directos.

Por otro lado, el Ministro aclaró que los anuncios de posibles mermas en las mezclas de biocombustibles, pueden comprometer ‘seriamente’ la inversión, lo mismo que la viabilidad financiera y comercial de las empresas, tanto las dedicadas a la parte agrícola como a la agroindustria.

“En la Comisión Intersectorial para el manejo de los biocombustibles, manifestamos que deben tenerse en cuenta las implicaciones de un cambio en la política de mezclas de biocombustibles sobre el empleo, el desarrollo y la inversión rural.

“Allí acordamos que cualquier cambio en los porcentajes de dichas mezclas sería rigurosamente consensuado al interior del Gobierno, en consulta con los productores”, concluyó el ministro Juan Camilo Restrepo.  

Durante el 2010, las destilerías del país, dependientes de los ingenios azucareros, produjeron 292 millones de litros de etanol.  No se presentaría merma en las mezclas, aclaró el Ministro; por el contrario, crecerán los porcentajes.

Siga bajando para encontrar más contenido