Cusezar y su proyecto del billón de pesos en la vía a El Dorado

El complejo Madeira tendrá casi mil unidades habitacionales para estrato 6. Costará $500.000 millones, pero facturaría el doble.

Así quedará el proyecto Madeira, sobre la vía que lleva al aeropuerto de Bogotá.

Así quedará el proyecto Madeira, sobre la vía que lleva al aeropuerto de Bogotá.

Cortesía de Cusezar

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Portafolio
junio 27 de 2017 - 09:13 p.m.
2017-06-27

Madeira, el proyecto que actualmente desarrolla la constructora Cusezar en la Avenida El Dorado con Boyacá le reportará a esta ventas por 1 billón de pesos. Sergio Peláez, gerente Comercial de la firma, habla de dicho desarrollo inmobiliario.

¿En qué va el proyecto Gran Reserva del Salitre?

Hemos nombrado así a todo el terreno que va desde la calle 26 hasta La Esperanza y entre la avenida Boyacá y la Constitución. Son 10 lotes que venimos desarrollando hace una década: el primero, llamado Gran Reserva de Toscana, se ubica en plena oreja de La Esperanza con Boyacá, y el proyecto actual, Madeira, es el último lote que nos queda en esa gran reserva del salitre.

¿En qué etapa está Madeira?

Está en preventas, próximo a su lanzamiento oficial. La construcción debe iniciar en el 2018, cuando hayamos logrado el punto de equilibrio en ventas.

¿Qué quedará allí?

Ese terreno es la gran joya de la corona, porque sentimos que es la entrada a Bogotá cuando uno viene del aeropuerto. Va a ser muy visible. Ahí vamos a tener a Madeira, un proyecto con 978 apartamentos, con una propuesta muy distinta. En escala, es tal vez el más grande que se ha hecho, por lo menos en vivienda de estrato 5. Son 26.000 m2 y el área construída superará los 150.000 m2, contando sótanos, plazoleta y todas las unidades.

¿En qué se diferencia?

Tratando de respetar el color terracota de Bogotá, donde construimos mucho con ladrillo, proponemos una fachada con concretos texturizados que le dan al exterior una sensación de ese color tierra; los sistemas de ventanería y aluminio son hechos a la medida para generar unos grandes marcos que abracen el edificio y las unidades de apartamentos, y que cuando uno mire desde la distancia vea algo más que un poco de cajas y ventanas.

¿No tendrá área comercial?

No, si hubiera comercio, obligaría a tenerlo abierto y la sensación de seguridad no es la misma.

¿A cómo venderán el metro cuadrado?

Esto es 5 en estratificación de servicios públicos, pero las primeras unidades las estamos vendiendo a $10 millones el metro cuadrado, o sea que por ingresos sería estrato 6.
Habrá desde apartaestudios para profesionales jóvenes que trabajan en la zona, o estudiantes que estudian en el centro, para los cuales es una buena opción por la movilidad, y apartamentos desde 136 m2 que valen $1.300 millones. Hay también dúplex de dos pisos mucho más modernos y atrevidos. Buscamos que sea muy diverso en quienes los habitan, en cuanto a edades, gustos y preferencias.

¿Cuánto vale el proyecto?

En ventas debe estar cerca al billón de pesos y las inversiones superan los $500.000 millones en un periodo de 7 a 8 años, dependiendo de las condiciones macroeconómicas del país.

¿Solo en esta última fase?

Fuera de eso, en el 2017, tenemos más de 2.000 viviendas ya entregadas y habitadas, con una inversión de otros $500.000 millones.

¿Cuándo las entregarían?

La construcción sería el año entrante y las primeras entregas debemos estar haciéndolas a mediados del 2020. Es un plan de construcción largo porque hay dos sótanos profundos que generan complejidad, pero eso facilita mucho el pago de la cuota inicial, a 36 meses.

¿En que más está la firma?

Hay tres ejes importantes de desarrollo: uno es la Colina Campestre, donde llevamos casi 20 años y tenemos de 4 a 5 proyectos en plena ejecución, con áreas desde 50 hasta 190 metros.

Tenemos presencia en el Salitre, Villas de Granada, Chapinero, Centro Internacional, Ricaurte (Cundinamarca) y tal vez el proyecto más emblemático es el que está ubicado en la calle 94 con carrera 8, donde hace años quedaban las oficinas de Bavaria. Lo compramos y estamos haciendo el proyecto de lujo de más alta gama que hay en Colombia.

¿Qué avance lleva esta última obra?

Ya casi termina la obra gris e inicia la construcción de acabados y obra blanca, como cocinas, baños y clósets. Va vendida la mitad. Como es un proyecto en el que al cliente se le da gusto en todo –se personaliza–, las entregas están para agosto-septiembre del 2018. La inversión allí supera los $250.000 millones.

¿Qué otros proyectos hay?

El mercado de vivienda nueva en Colombia está en un año muy difícil. Las ventas se han frenado un poco. Esta es una industria cíclica y es normal que ocurra. Lo que estamos haciendo es que los compradores migren hacia constructoras muy serias y con buen respaldo, porque es muy fácil que se enreden financieramente por no hacer bien cuentas o porque los créditos se lo empiezan a comer.

¿Cuánto crecerá la empresa este año?

Estamos siendo muy conservadores en la compra de nuevas tierras porque no es momento para aventurarse y ser sobreoptimistas, y consumiendo terrenos que ya teníamos. Las ventas se acercarán a las del año pasado, que fueron por unos $450.000 millones.

¿En 2017 no emprenderán nuevos proyectos?

Serán dos o tres lanzamientos en el segundo semestre del año. Ya están en proceso de diseño y arquitectura, y toda la estucturación financiera, pero son terrenos que ya estaban comprados. Preferimos crecer poco, pero estar seguros de que los negocios que hagamos sean saludables y más positivos. Además, estamos a la expectativa de lo que pase en Bogotá con el plan de ordenamiento, de la habilitación de nuevos suelos o vía renovación urbana para que haya algo más de oferta.