Daño a oleoducto Transandino fue costoso para Ecopetrol

Después de cuatro meses concluyó la atención inicial de la emergencia, causada por los atentados.

El pozo de agua entregado es una fuente alterna del recurso.

Archivo particular

El pozo de agua entregado es una fuente alterna del recurso.

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octubre 03 de 2015 - 09:20 p.m.
2015-10-03

Cuando el ministro de Ambiente, Gabriel Vallejo, declaró que el derrame de crudo sobre la bahía de Tumaco, por cuenta de los ataques de la guerrilla de las Farc al oleoducto Transandino, era la peor tragedia ambiental en la historia de Colombia tenía razón.

Después de más de tres meses de los atentados, al culminarse la ejecución del plan de emergencia para asistir a las comunidades afectadas, las cifras de estos impactos ambientales y económicos son la muestra de ello.

Según los datos de Ecopetrol, en suma, la empresa invirtió 13.000 millones de pesos en la mitigación de la emergencia, que incluyó la entrega de diez motobombas a las comunidades del río Rosario y Caunapí, la construcción de 30 pozos someros (en convenio con la Alcaldía de Tumaco), la instalación de los 22 puntos de control que se ubicaron para contener y recolectar el crudo y los 14 carrotanques que se contrataron para suministrar agua potable a las comunidades.

Además, este presupuesto incluye la atención humantaria de la comunidad afectada con mercados y suministros y la reparación del ducto.

De los 10.000 barriles derramados en el río Mira, solo fue posible recuperar el 40 por ciento, es decir, se perdieron 6.000 barriles, que a precios de junio equivalen a unos 340 mil dólares.

Del resto del crudo derramado 38 por ciento se evaporó y un 20 por ciento quedó impregnado en los bosques y sedimentos.

Sin embargo, según expertos citados en un informe publicado en la revista e+ de Ecopetrol, los vestigios de petróleo pueden tardar unos tres meses más en desaparecer.

Esto porque los procesos de descomposición y biodegradación en los manglares se aceleran con el tiempo, además las mareas constantes, y la composición de este ecosistema rico en fósforo, nitrógeno y bacterias facilita su purificación en relativamente poco tiempo.

La semana pasada, la empresa inauguró un pozo de 160 metros de profundidad para que, en caso de que se presente otra emergencia, Tumaco tenga una fuente alterna de agua.

Con esta entrega la primera parte de la atención queda concluida, sin embargo, aseguran que seguirán trabajando en proyectos de mediano plazo.