‘Deben invertir recursos para enfrentar el cambio climático’

En energías alternativas, con los proyectos de generación eólica y solar, las necesidades de capital podrían superar los 11.000 millones de dólares. 

Liz Bronder

Liz Bronder es la directora de la Corporación Financiera Internacional (IFC) para la América Latina y el Caribe.

Juan Carlos Domínguez

Empresas
POR:
Portafolio
junio 13 de 2016 - 09:21 p.m.
2016-06-13

A Colombia le espera la llegada de grandes inversiones de capital para ponerse ‘a tono’ con las necesidades del cambio climático.

“Sólo en los temas de generación de energías alternativas, como las derivadas del sol (solar) y del viento (eólica), los requerimientos de capital serán de hasta 11.000 millones de dólares”, dijo a Portafolio Liz Bronder, directora de la Corporación Financiera Internacional (IFC) para la América Latina y el Caribe.

Para la ejecutiva de la institución financiera (mano derecha del Banco Mundial), además de la descrita, el país requiere de ‘inversiones climáticas inteligentes’ en casi todos los sectores de la economía, con miras a enfrentar el cambio climático que ya está presentándose en el mundo, en general, y en Colombia, en particular.

¿Qué busca la IFC con esta iniciativa de impulso contra el cambio climático?

Debemos congregar a los sectores público y privado para enfatizar nuestra prioridad en que se hagan inversiones inteligentes climáticas que jalonen las inversiones privadas en este tipo de proyectos.

¿Quiénes son los interesados: los gobiernos o el Banco?


Hay un sentido global de prioridad para que nuestro planeta se mantenga sostenible de una manera amigable con el medio ambiente.

Los gobiernos han asumido compromisos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y la polución.

Sin embargo, para lograr estos objetivos se requiere estructurar proyectos y, de paso, financiarlos.

Esas soluciones también están en manos del sector privado, como por ejemplo, la puesta en marcha de proyectos de energías alternativas, diferentes a las hoy establecidas por las hidroeléctricas y las termoeléctricas; también, en nuevas construcciones (tanto obras de infraestructura como soluciones de vivienda) y las reconstrucciones (como los casos de los poblados que han sido afectados por fenómenos naturales).

¿Ya se sabe qué hacer o se espera que los gobiernos entreguen un inventario de las obras necesarias para enfrentar el cambio climático?

La IFC ya sabe de este tipo de necesidades; por eso trabaja con los sectores público y privado para tratar de mejorar el ambiente y promover este tipo de inversiones.

¿Han trabajado ya con Colombia?

Sí, por ejemplo en las guías de construcción sostenible para el ahorro de agua y energía en edificaciones, que son el marco de trabajo reglamentario que permite a las compañías privadas hacer sus construcciones de manera más sostenible, cumpliendo con la normatividad.

¿Con otros sectores, también?


Sí. Con todas las empresas comerciales y otro tipo de sociedades (como universidades) que estén construyendo sus sedes físicas o ampliando sus edificaciones, con el fin de ayudarles en la financiación de las obras, que vayan de la mano con este patrón (las guías de construcción sostenible), cada vez más amigable con el medio ambiente.

¿En viviendas de interés social?

El Gobierno tiene estimado que en un año construirá 200.000 unidades de vivienda de interés social, y para esto va a implementar los códigos de construcción sostenible, buscando reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por ejemplo, estas viviendas podrían tener paneles solares para el calentamiento de aguas; en fin, se busca eficiencia en los consumos de energía y agua de hasta el 15 por ciento de reducción.

Nosotros creemos que podría llegar al 20 por ciento o, incluso, al 35.

¿Hay prioridades para nuevas obras: riego, reservorios, represas, viviendas, sistemas de transporte, etcétera?

Algunas de las prioridades actuales están en la generación de energía eólica y solar.

Estamos trabajando con los gobiernos para la estructuración de estos negocios y, de paso también con las compañías privadas para la comercialización de este tipo de energías.

¿Más sectores?

Sí. Otro foco está en el tratamiento de las aguas de desecho, un tema prioritario para muchos gobiernos locales.

Para irrigación, tratamientos de aguas residuales con el fin de que la oferta hídrica para riego sea más predecible de acuerdo con las épocas del año; es decir, garantizar el abastos del líquido sin importar las condiciones climáticas.

¿En temas medioambientales?

Como ejemplo, está el programa de descontaminación del río Bogotá, el proyecto Canoas, en la localidad de Soacha.

Por su parte, el Gobierno dará a conocer esta semana su firme intención de participar en el mercado de bonos de emisiones de CO2.

¿Hay otras prioridades para Colombia?

Lo que hemos visto y estimado son las necesidades de inversiones por 11.000 millones de dólares, por los próximos 15 años, para el desarrollo de proyectos de aprovechamiento de los recursos solares y eólicos.

Vamos a buscar las oportunidades para la financiación de estas obras.