Descontento 'paisa’ por condiciones a compra de Isagén

Grupo Argos y EEB, entre otros, siguen interesados, pero EPM no entraría.

Descontento 'paisa’ por condiciones a compra de Isagén

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Descontento 'paisa’ por condiciones a compra de Isagén

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enero 16 de 2014 - 03:35 a.m.
2014-01-16

Al Grupo Argos no le gustó la decisión de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) de condicionar la posible  compra de la estatal Isagén.

El conglomerado sostuvo ayer que la analizará en detalle paran determinar si considera procedente o no interponer un recurso de reposición a dicha determinación.

Las alternativas para evitar posiciones anticompetitivas del Grupo tampoco satisfizo a la entidad, aunque en la versión pública de resolución que expidió fueron tachadas y se mantienen bajo reserva.

Grupos Argos y sus filiales, entre otras,  la matriz Celsia (controlada por la primera) y la Empresa de Energía del Pacífico (Epsa) consideraron que la eventual integración con Isagén si quedaría dentro de los límites regulatorios establecidos para los mercados de energía.

Por ello, estiman como nuevos en la jurisprudencia de competencia  condicionamientos fijados por la SIC.

Uno de los condicionamientos impuestos al Grupo Argos, controlado por el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), el más grande del país, fue la desinversión de activos,  y la orden de neutralizar el poder de mercado que adquirirían las empresas integradas.

Según la SIC, una operación de este tamaño e importancia, sin el cumplimiento de unas condiciones previas, podría restringir indebidamente la libre competencia, en perjuicio de los consumidores, quienes se podrán ver expuestos a pagar precios más altos por la energía.

Agrega que de no condicionarse la eventual integración las compañías unidas tendrían posibilidad de reducir las cantidades ofertadas en la bolsa de energía e incluso podrían aumentar artificialmente el precio que se paga por dicho bien.

LAS PARTICIPACIONES

Actualmente Grupo Argos e Isagén son competidores coincidentes en los mercados de generación y comercialización de energía eléctrica y en la venta de gas en el mercado secundario, mientras que el primero participa además en transmisión y distribución de energía, y la segunda no.

 Tras la eventual integración Grupo Argos- Isagén, la SIC determinó que en el mercado de generación el primero pasaría de tener  11,4 a 23,9 por ciento de participación, pues la estatal tiene actualmente el 12,5, por ciento sobre un total generado diario en el país de cerca de 193 millones de kilovatios hora.

Sin embargo, al ajustar unos múltiplos la participación llegaría solo a 23,3 por ciento del total nacional de generación, por debajo del margen tope (25 por ciento) establecido por la Comisión de Regulación de Energía y Gas  (Creg) , y se convertirían en los mayores  generadores de energía del país.

Empero, en cantidades  efectivas despachadas, la participación del Grupo Argos e Isagén  llegaría a 27,4  por ciento.

También superarían  en 54 megavatios el tope de franja límite de potencia que está en  3.402 megavatios.

Las otras empresas que las secundarían en participación en el mercado de generación  de energía son EPM, con 21,9 por ciento, Emgesa (del grupo español Endesa), con 18,9 por ciento,  Gecelca (filial del estatal Grupo ISA), con 13 por ciento, y 11 empresas con ‘tortas’ menores.

La SIC dice que aunque el tope está por debajo del permitido, las 5 primeras empresas controlan el  77,3 por ciento del mercado de generación de energía eléctrica y podrían comportarse de manera oligopólica y las firmas marginales serían aceptantes de sus precios, pues así es la estructura del mismo.

También encontró que Grupo Argos e Isagén integrados en negocios de energía superarían el límite de franja de potencia (3.402 megavatios anuales). Dicho indicador permite determinar si un competidor es pivotal (si parte de su capacidad instalada es suficiente para cubrir la demanda del mercado), ya sea de manera independiente o como resultado de una integración empresarial.

También la capacidad de generación de Grupo Argos e Isagén  podría satisfacer la demanda de energía entre las 6 de la tarde  y las 9 de la noche , y  quedarían con habilidad para fijar el precio del mercado.

La SIC también usó modelos de sus colegas de competencia en EE. UU y Europa que señalan que la integración entre empresas generadoras de energía presentan riesgos unilaterales cuando tienen plantas con flexibilidad y diferentes costos.

Esto debido a que al comprar Isagén, Argos podría aumentar la capacidad de tener la oferta de energía de sus plantas flexibles y ocasionar un punto de equilibrio más alto en el mercado, y beneficiarse de un mayor precio como producto de dicha eventual distorsión.

Las plantas flexibles son las que tienen la capacidad de despachar energía suficiente  con parque hidráulico y térmico, aun con un bajo nivel de hidrología (cantidad de agua en los embalses).

En concepto de la SIC, la  barrera de entrada también es alta para un nuevo competidor en el sector eléctrico no solo en inversión sino en tiempo, ya que  requieren entre 3,9 y 5,3 años para construir y operar una térmica, tres para una hidroeléctrica mediana (de 80 megavatios) y 10,8 cuando es una grande, como lo que será la Central Pescadero Ituango.

Así las cosas, para un nuevo jugador alcanzar una capacidad instalada igual a las de las empresas integradas se requerirían 4.016 millones de dólares.

Solo el precio del ciento por ciento de Isagén, sin puja, es de 4.481 millones de dólares y la participación  de la Nación, que es 57,7 por ciento, vale mínimo unos 2.585 millones de dólares.

Por el contrario, en el negocio de comercialización de energía la participación del Grupo Argos, a través de Epsa y Celsia, subiría solo de  2,8 a 10,6 por ciento tras la posible compra de Isagén, igualmente por debajo del límite de la Creg, por lo que carecería de poder para imponer condiciones en ese segmento especifico, y la SIC no le impuso condiciones.

Aunque también se mantuvieron en reserva en la versión pública de la resolución, la SIC también considera que en el negocio de venta de gas en el mercado primario y secundario las participaciones del Grupo Argos e Isagén no son significativas aún unidas.

EL MECANISMO

Aunque la venta de la generadora Isagén apareció sorpresivamente en agosto fue aplazado el ofrecimiento de las acciones al sector solidario por un semana y luego se postergó.

Además de revisar el precio de venta del 57 por ciento de la empresa en venta, de 4,5 a cinco billones de pesos, la primera etapa del proceso solo arrancó el 19 de noviembre y finaliza el 19 de enero.

Al respecto, el Gobierno anunció que quiso dar un compás de espera por las demandas que se pudieran presentar en el camino.

También diseño el mecanismo para que el accionista estratégico  pueda tener mínimo 50 por ciento más una acción, por lo que el sector solidario no podría acceder sino a un 7 por ciento.

Rolloz@portafolio.co

Redacción de Economía y Negocios.

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