‘El Difícil puede ser polo de atracción para nuevos campos'

Así lo asegura Martín Pérez de Solay, presidente de Petrosud. Aunque en el país reina la preocupación por las bajas reservas de gas, la compañía tiene grandes expectativas con este combustible en el Caribe.

El campo El Difícil tiene 36 pozos, de los cuales cinco están en producción. Sus reservas suman 14,7 millones de barriles equiva

Archivo particular

El campo El Difícil tiene 36 pozos, de los cuales cinco están en producción. Sus reservas suman 14,7 millones de barriles equiva

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junio 22 de 2015 - 02:11 a.m.
2015-06-22

Mientras en el mundo las empresas petroleras están reduciendo operaciones y recortando gastos, la firma Petróleos Sudamericanos, Petrosud, decidió revivir la semana pasada el campo de gas El Difícil, que estaba sin operar desde hace 20 años.

El campo produce principalmente gas, cuyo precio en el país viene recuperándose a merced de la devaluación del peso (el gas se cotiza en dólares).

El Difícil, localizado en los municipios de Ariguaní y San Ángel (Magdalena) es un campo que alivia la escasez de gas en la costa Caribe, pero que además promete ser un imán para desarrollar nuevos campos menores en el área del valle inferior del Magdalena.

¿Por qué la planta es de tanta capacidad?

La planta, tal como está hoy, puede tratar 20.000 millones de BTU por día, es una capacidad importante, con lo cual la proyección nuestra es producir ese gas ya sea de ese yacimiento o de otros. En nuestro modelo de negocios creemos que, para viabilizar los campos menores, es necesario tener una infraestructura que funcione per se. Así que lo que hemos hecho aquí es tenerla disponible para poder viabilizar inversiones a futuro.

O sea que le están apostando a ampliar la producción…

Lo que podemos hacer es empezar a buscar oportunidades inicialmente en el potencial del campo. Esta es una formación muy noble, con buenas condiciones de producción. Creemos que sí podemos encontrar más.

Por el modelo de negocios de ustedes, ¿están acostumbrados a este tipo de inversiones?

Nosotros nos especializamos en campos maduros, en los que las compañías con estructuras de costos muy grandes no se pueden enfocar. Lo que buscamos es ese nicho de mercado, por eso nos concentramos en la operación, tenemos cuidado de cada centavo que gastamos y no escatimamos en inversión, porque es el mejor ahorro. Esta planta es un ejemplo de ello.

¿Por qué?

Es una planta de primera generación, prolija, ordenada, donde no se ha escatimado un solo centavo, pero eso va a redundar en unos menores costos operativos.

¿Cuánto invirtieron en la planta?

En total, entre planta y la compra del campo a Ecopetrol, cerca de 70 millones de dólares.

¿Fue coincidencia que la planta se inaugurara en este entorno de bajos precios del petróleo?

Si yo pudiera haber adivinado la caída del precio del petróleo no estaría acá. Ahora, nos gusta el negocio de gas porque es más estable, menos volátil y porque permite ser más eficientes. Además, es un negocio que conocemos bien.

Pero entonces, el petróleo no es su foco…

Nuestro modelo es tener gas y petróleo, las dos cosas. Hoy tenemos 1.100 barriles diarios de crudo en el Llano y 200 barriles de condensado aquí.

Cuando una empresa como Petrosud está tan enfocada en la eficiencia, ¿qué tanto puede reducir costos en una coyuntura como esta?

Siempre se puede ser más eficiente, siempre se puede trabajar más barato. El negocio tiene un desafío, no puede seguir existiendo con estructuras de costos de 100 dólares el barril, si no nos adaptamos rápido la industria sufre.

¿A cuánto producen los barriles de los Llanos?

El costo de levantamiento en los Llanos lo llevamos cerca de los 14 dólares aproximadamente.

Es decir que el negocio con estos precios es rentable…

Sí. Pero, lo que pasa es que es un crudo que tiene descuentos fuertes porque es de 17 grados API, que hay que transportar en carrotanque hasta la costa Atlántica. Somos muy eficientes, pero la coyuntura actual pone a todo el mundo en aprietos. Para nosotros este es un negocio muy sencillo, se trata de bajar el costo de operación al mínimo posible. Cuanto más bajemos el costo de operación más capacidad tenemos de resistir precios bajos y más rentabilidad tiene cuando los precios suban.

¿Cuál es su apuesta a futuro en Colombia?

Seguimos pensando en inversiones en campos marginales. Buscamos proyectos que tengan bajo riesgo y bajo nivel de inversión y en los que nosotros podamos hacer la diferencia vinculando nuestro modelo de negocios enfocado en la eficiencia, pero invirtiendo dinero. Realmente invertimos mucho dinero en los campos.

¿Ya tienen en la mira proyectos específicos de esas características?

Siempre tenemos cosas en vista, una petrolera puede hacer cualquier cosa menos quedarse sin ideas, se puede quedar sin dinero, se puede quedar sin gente, pero una petrolera sin ideas desaparece.

En la costa Caribe particularmente...

Este campo funciona bien y nuestra estrategia es crear aquí un polo de atracción de gas que permita viabilizar otros campos menores, pequeños, en la zona, que por sí mismos no podrían tener infraestructura propia.

¿Pero les interesa invertir en desarrollar otros campos o hacer alianzas con otras empresas?

En la industria, los modelos de asociación son infinitos, siempre se puede buscar la manera de que sea rentable. A nosotros nos interesa operar e invertir más en la región.

Su optimismo con respecto a los nuevos campos de gas contrasta con la preocupación por las reservas en el país, ¿No es una preocupación para ustedes?

El problema es que las empresas grandes tienen una estructura de costos muy grande, cuando uno tiene costos así necesita volúmenes de reservas enormes para ser rentable. Nosotros hoy buscamos cosas más chicas, y esto se puede. Las cosas grandes ya se pescaron.

@NohoraCeledon