Dole monta en el país planta de vegetales y de tubérculos

La inversión de la multinacional es de 28 millones de dólares. Las instalaciones que operarán desde noviembre están en el municipio de Madrid, Cundinamarca. Planea también una línea de frutas.

Julio César Cañón, gerente de Dole Vegetales Colombia.

Abel Cárdenas / Portafolio

Julio César Cañón, gerente de Dole Vegetales Colombia.

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septiembre 25 de 2014 - 03:08 a.m.
2014-09-25

Dole, la multinacional estadounidense, amplía sus negocios en Colombia. Además de la producción bananera que tiene en Santa Marta, se instala en la Sabana de Bogotá para lavar, cortar y empacar verduras, hortalizas y tubérculos, listos para preparar y consumir.

El desarrollo del proyecto que lleva dos años implica una inversión de 28 millones de dólares e incluye el montaje de una planta de 8.000 metros cuadrados en el municipio de Madrid, Cundinamarca.

El gerente de Dole Vegetales Colombia, Julio César Cañón, explicó, que este tipo de productos se denomina de Cuarta Gama.

Se trata de trabajar en productos procesados mínimamente que no sufren ninguna transformación física, pero son inocuos y con un proceso de sanitización para que el consumidor encuentre alimentos en óptimas condiciones.

“La tarea es garantizar desde la cosecha que todo el proceso nuestro, de agua, de días de carencia (el tiempo adecuado que debe cumplir el productor entre la utilización de fungicidas y el momento en que llega al consumidor final), fertilizantes y semillas cuenten con todos los requisitos para llegar a la planta”, dice el ejecutivo.

Lechugas, espinacas, apio, brócoli, coliflor, acelga, repollo, variedad de hojas gourmet y cebolla cabezona estarán en la oferta de vegetales.

Por su parte, en tubérculos incluye papa variedad R12 y criolla, yuca, arracacha y auyama.

“Para nosotros es muy importante la vida útil del producto. Aspiramos salir con seis a ocho días en hortalizas y entre 10 a 12 días de vida útil en el caso de tubérculos. Esta vida útil se logra con los procesos y una cadena de frío entre 0 y 4 grados, según comentó Cañón.

Hoy, la planta de Dole Vegetales Colombia queda a la vanguardia de tecnología en América Latina, pues todos los procesos son sistematizados.

Entre vegetales y tubérculos, la planta tendrá una capacidad para producir 50 toneladas diarias, pero la operación arrancará en 30 por ciento.

El 70 por ciento de la oferta será de tubérculos y el resto de vegetales.

El gerente de Dole Colombia explica que inicialmente la planta estaba pensada en hortalizas porque la experiencia de Chile y Estados Unidos era que el negocio se movía más en ese segmento.

Sin embargo, los estudios en Colombia mostraron que los tubérculos le ganaban a las hortalizas, lo que implicó en replantear el negocio y las características de la planta que incluye una línea de pelado a vapor.

“Por eso es un trabajo importante para que el colombiano tenga confianza en el consumo de vegetales y estos productos ganen participación en el plato”.

La capacidad de la planta permite considerar que desde Madrid, Cundinamarca, la multinacional exporte a países de Centro y Suramérica, en donde no hay infraestructura de este tipo instalada. Hoy, tiene centros de producción de estas características en Chile, Argentina y Perú.

Se estima que el inicio de las ventas en el exterior se tarden un año, mientras Dole Vegetales afianza el conocimiento del negocio en el país.

Por la característica de los productos, los canales de comercialización serán las grandes cadenas de comercio y los casinos que atienden en zonas remotas a empresas del sector petrolero y minero.

Cañón dice que la calidad y la promesa de trazabilidad de los productos, permite estimar que los precios de los productos estén 20 por ciento por encima de los productos tradicionales.

Cañón señala que para Dole las tierras fértiles y la riqueza hídrica son atributos de la Sabana de Bogotá, fundamentales para que la multinacional decidiera abrir este nuevo negocio.

Hasta el momento ha logrado acuerdos de compras con 12 a 15 productores localizados en Madrid, Funza, Mosquera y Facatativá, elegidos por sus producción limpia y por estar certificados en Buenas Prácticas Agrícolas.

Además de los acuerdos con proveedores, la compañía tiene en sus planes de negocio una producción propia de materia prima. Esto, teniendo en cuenta que la planta está en un espacio de 154 hectáreas, de los cuales 145 pueden ser aprovechadas en el futuro para el cultivo de alimentos que comercializará.

Dole Vegetales Colombia generará 150 empleos directos en la región. Estima 300 nuevos puestos indirectos.

LAS FRUTAS Y LOS ALIMENTOS COCIDOS, EL SIGUIENTE PASO 

La compañía tiene planes de ir más allá de la planta que pondrá en el mercado vegetales y hortalizas listas para preparar.

Los estudios de mercado apuntan a la viabilidad del negocio para incursionar en la oferta de frutas de cuarta gama, lo que significa peladas, cortadas y empacadas al vacío.

La oferta puede ser de productos como piña, melón y papaya, dice Cañón.

En menos de un año, asegura el ejecutivo, la empresa deberá incursionar en una línea que produzca tubérculos de quinta gama. Esto quiere decir que los alimentos llegarán cocidos y empacados al vacío al consumidor final.

La tendencia en el mundo es a que la población se alimente bien y sanamente. Pero aunque en Colombia existe una buena oferta de productos vegetales, el consumo debe ser más dinámico, señala el directivo.

En cuanto a los planes de mercadeo y comercialización, la firma espera asegurar presencia en los canales del gran comercio e institucional.

Se estima que en estas dos vías de distribución está el 80 por ciento del mercado de vegetales procesados y en fresco.

La inversión en neveras propias y en la compaña de comunicación que le permita promocionar la marca Dole, le significará una inversión aproximada a los 500.000 dólares.

congom@portafolio.co