Eduardoño tendrá tres plantas más y llegará a otros 5 países

Estos planes implican inversiones por US$ 20 millones, según su presidente, Carlos Londoño, quien anunció alianzas para seguir fabricando naves militares con destino a A. Latina y el Caribe.

En la planta del sur del valle de Aburrá se fabrican botes militares, para recreo, transporte, pesca y otros usos.

Archivo particular

En la planta del sur del valle de Aburrá se fabrican botes militares, para recreo, transporte, pesca y otros usos.

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julio 22 de 2015 - 04:17 a.m.
2015-07-22

En los próximos tres años, Eduardoño hará el montaje de tres nuevas plantas dentro de las cuales especializará su producción de botes de uso militar, de trabajo y de placer, que actualmente concentra en el sur del valle de Aburrá.

Pero aparte de esto, planea ingresar a cinco nuevos países y ampliar su red de mercadeo, así como aumentar la marina que posee en Cartagena, todo con una inversión cercana a los 20 millones de dólares, según anunció su presidente, Carlos Arturo Londoño.

Esta empresa, que en el 2016 cumplirá 70 años, fue pionera en el país en la década del 50 en la fabricación de embarcaciones de poliéster reforzado con fibra de vidrio. Su gerente de mercadeo, Germán Castaño, recuerda que todo surgió de la necesidad de la empresa, que importaba motores fuera de borda, y del país, porque acá solo se hacían botes de madera y se importaban unos cuantos que eran hechos de aluminio.

Al principio se valió de una alianza con Yamaha para adaptar tecnología, y con el tiempo creó su departamento de ingeniería que desarrolla diseños propios de botes dedicados a la pesca, transporte, deportes y buceo. También, adapta embarcaciones para rescate, o a la medida de la necesidad de un cliente específico, y la última línea que le está arrojando dividendos es la de defensa, que ya tiene operando más de 50 unidades en el exterior.

Actualmente cuenta con una planta náutica donde fabrica botes entre los 12 y los 45 pies de eslora para uso fluvial y marítimo, otra de lubricantes, otra de soluciones ambientales, todas en cercanías a Medellín, más dos sedes en Cartagena, ciudad donde funciona también una marina de 300 embarcaciones, talleres, área de almacenamiento y zona franca. Así mismo, en Bogotá y Buenaventura tiene locales con bodega, talleres y vitrina de exhibición.

Londoño confirmó que, para los nuevos centros de producción, ya están en estudio varios sitios en el Magdalena Medio, el Pacífico y la costa Atlántica y que su planta de Itagüí se especializará en naves de placer.

“Estamos haciendo unos desarrollos con alianzas internacionales para la renovación de la flota de placer, aprovechando que las costas colombianas van a quedar muy cerca con el tema de las obras de 4G”, dijo el directivo, quien también ve oportunidades en el mejoramiento de la navegabilidad del río Magdalena, aunque solo para la barcos usados por las firmas que están acometiendo las obras, pues entre las líneas de producción de Eduardoño no está el transporte de carga.

El crecimiento esperado para el 2015 es del 20% sobre la facturación que el año pasado llegó a 160 mil millones de pesos. La línea náutica representa entre el 35 y el 37 % de las ventas, mientras que la de lubricantes participa con el 20% y la venta de repuestos con el 15%. Entre el expendio de maquinaria agrícola –incluidos tractores– y soluciones de energía y para el manejo de aguas, son el otro 25%.

Hasta ahora, la compañía ha exportado a Panamá, Costa Rica e islas del Caribe, pero en unos cuatro años busca cubrir también Brasil, Argentina, Chile, Perú y Ecuador, aprovechando debilidades de sus mercados. Por ejemplo, Brasil es muy fuerte en producción de barcos de aluminio, pero no tanto en la de poliéster reforzado, lo cual le da una oportunidad a la empresa de hacer alianzas que complementen fortalezas.

“Somos un jugador fuerte, con todas las especificaciones necesarias, y por eso nuestros competidores no son empresas nacionales sino internacionales de gran trayectoria, a las que con frecuencia les hemos ganado negocios en franca lid”, anota por su parte el coordinador de ventas internacionales, Nicolás Olarte. En el mercado local, Eduardoño están esforzándose por ampliar su comercialización en ciudades intermedias como Ibagué, Florencia, Villavicencio y Cesar.

EL AUGE DE LAS NAVES MILITARES

Más de 50 embarcaciones de uso militar hechas por Eduardoño navegan en mares y ríos del exterior. Este nicho de mercado empezó a ser colonizado desde el 2009 por la empresa, cuyo Presidente cuenta que inicialmente hicieron naves de defensa para los cuerpos de seguridad colombianos, que son referentes regionales en labores de interdicción. “Esta fue la mejor vitrina, pero además participamos en las ferias de defensa que se hacían acá y los asistentes internacionales nos empezaron a invitar a sus propios eventos, un honor que está reservado a pocos”, anota el directivo.

Néstor Alonso López

neslop@eltiempo.com