‘Por su pobreza, nos interesa el desarrollo del Pacífico’

Rafael de la Cruz, representante del BID en Colombia habló de la contribución de la entidad a la reconstrucción de las zonas afectadas en Mocoa.

Rafael de la Cruz, representante del BID en Colombia.

Rafael de la Cruz, representante del BID en Colombia.

Cortesía BID.

Empresas
POR:
Portafolio
abril 06 de 2017 - 10:40 p.m.
2017-04-06

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) fue una de las primeras instituciones internacionales en ofrecer ayuda a Colombia para enfrentar la emergencia de Mocoa. Sin embargo, su compromiso con el país viene de tiempo atrás, por eso, a pesar de que la prioridad es la capital de Putumayo, la entidad tiene otros otras zonas, entre ellas la del Pacífico, en donde espera generar un impacto suficiente para que en 20 años la pobreza extrema esté erradicada del territorio nacional.

Portafolio habló con Rafael de la Cruz, representante del BID en Colombia luego de la Asamblea del dicha entidad en Paraguay, en la que se aprobó un apoyo económico para los damnificados de Mocoa.

¿Cómo se debe interpretar este respaldo?
Es la reacción de solidaridad inmediata que tiene el banco con las crisis humanitarias de nuestra región. Pasó igual con los desastres naturales recientes en Chile y Perú. Ya entregamos un aporte de US$200.000 para atender a las víctimas de Mocoa. Nuestro personal está también recolectando recursos, que el BID multiplica añadiendo un dólar por cada dólar recolectado. Para el Presidente Luis Alberto Moreno, como colombiano, y para todos los que trabajamos en la entidad para Colombia, es especialmente doloroso lo que ha pasado.

¿Qué más destacaría de lo sucedido en Asunción?
La recapitalización de Fomin, nuestro laboratorio de innovación para apoyo de start-ups y empresas pequeñas con gran potencial de crecimiento. Los aportes de los países latinoamericanos y caribeños pasaron de representar el 8% en la anterior reposición, al 55% en esta oportunidad. Esto refleja una creciente tendencia global, donde los países en vías de desarrollo invierten más para reforzar sus propias instituciones.

¿Cómo van las operaciones del BIDen Colombia?
Estamos muy satisfechos de los resultados en general. Estamos trabajando en educación, salud, infraestructura y transparencia, entre otras. Tenemos especial interés en el desarrollo del Pacífico, la región más pobre del país. En conjunto con el Banco Mundial estamos apoyando proyectos de electrificación y de agua por US$400 millones. También pusimos en marcha el Fondo Colombia Sostenible, para apoyar la protección del ambiente en zonas de posconflicto. Para esto, hemos conseguido donaciones del orden de US$250 millones de países como Noruega, Suecia, Suiza y España.

Han aparecido en las noticias por otros motivos como los contratos a una compañía vinculada al gerente de la campaña Santos Presidente, ¿Qué se ha dicho que no corresponda a la verdad?

Se trata de la contratación del Ministerio de Transporte en 2015 y 2016 a una empresa de eventos y publicidad para actividades que estaban previstas en los programas de seguridad vial y de logística nacional, apoyados por el Banco. Nuestro personal especializado comprobó que el Ministerio cumplió con las políticas y regulaciones del Banco que prevén competencia y asignación a la oferta de menor costo. La razón por la cual este tema saltó a la prensa es porque el gerente de la campaña de 2014, había sido director ejecutivo de Colombia ante el Banco entre 2010 y 2013.

En ese período se diseñaron estos programas. Sin embargo, los directores ejecutivos no participan en el diseño de los programas del Banco. El directorio, en el que están representados sus 48 países miembros, aprueba los programas, una vez presentados por el personal profesional del BID. La documentación de los programas es pública en la página web del Banco y todas las empresas y particulares tienen acceso a la información. Es importante tener en cuenta que esta persona ya no era director ejecutivo de Colombia ante el BID cuando se aprobaron estos programas ni era socio de la empresa.

Pero ustedes adelantan una investigación interna. Con qué propósito?

Queremos una opinión independiente de estas contrataciones. Por eso hemos ordenado una investigación especial, con una firma auditora internacional, de los procesos de cualquier entidad con proyectos del Banco que haya contratado la empresa en cuestión. Esperamos tener los resultados de esta auditoría en mayo.

¿Qué mensaje sobre este asunto desea enviarle a la opinión?

El BID se toma muy en serio estos temas. La reputación del banco es el activo más valioso de la institución. Estamos tranquilos con la manera como ha operado, así como con las entidades que apoyamos con nuestro trabajo. Pero queremos asegurarnos con una revisión independiente.

Pasando a otro asunto, ¿siguen insistiendo en su visión de largo plazo sobre la economía colombiana. Por qué?

Por supuesto. Estamos convencidos que la economía colombiana tiene el potencial de crecer a tasas de 6% anual y llegar a ser una nación desarrollada en 20 años, con ingresos de US$30.000 per cápita, 70% de clase media y sin pobreza extrema, similar al sur de Europa. Creemos en Colombia y en la enorme capacidad de su gente. Muchos colombianos también lo creen así, aun cuando el clima de opinión a veces no refleja esa confianza.

¿Cómo compatibilizar esa perspectiva con la actual, que es una coyuntura difícil?

Mis colegas economistas creen que el crecimiento va a ser menor que en la última década, 3% en vez de 4%. Esta es una visión estática de lo que viene en adelante. Si los gobiernos y el sector privado reaccionan y adoptan medidas contracíclicas como las que proponemos, que estimulan el crecimiento, Colombia y América Latina pueden acelerar sus economías y llegar a ser naciones desarrolladas en una generación. Veo movimiento por parte del sector privado y del propio gobierno en ese sentido y eso nos llena de optimismo.

Duplicar la inversión pública

Rafael de la Cruz, asegura que “la visión de una Colombia desarrollada pasa por duplicar la inversión pública de 3.5% a 7% del PIB, especialmente en infraestructura, servicios, educación y salud. Se requiere mayores recursos fiscales para lograr este objetivo, que deben provenir principalmente de reducir la evasión. Todos debemos poner el hombro para construir una Colombia mejor. Pero, para que esto suceda, los colombianos deben asegurarse que estos recursos se administren con pulcritud y transparencia”.