Emisor sube tasas, pero la banca comercial no

Hoy, el Banco de la República podría subir por cuarta vez consecutiva sus tasas de interés.

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mayo 30 de 2011 - 12:15 a.m.
2011-05-30

 

Pese a que se ha mantenido una tendencia al alza desde finales del 2010, los prestatarios y ahorradores no la sienten.

 

Sin embargo, luego de pasar de 3 por ciento a 3,75 lo que les cobra a los bancos comerciales por préstamos de corto plazo, aún no se siente el efecto en los intereses que cobran los bancos por prestar y tampoco en lo que reconocen a los ahorradores.

Para la semana terminada el 13 de mayo, el sector financiero estaba cobrando –en promedio– para el crédito de consumo 17,64 por ciento, y los intereses han oscilado cerca de ese nivel desde septiembre del año pasado, pues en las semanas anteriores, incluso, estaban cobrando tasas superiores, entre 18 y 19 por ciento.

Cada vez que el Banco de la República sube su tasa de interés de referencia para el mercado financiero se espera que la misma se traslade, primero, a la remuneración del ahorro de los depositantes y, después, al costo del crédito.

Incluso, los intereses de consumo tampoco han sentido un efecto significativo por decisiones tomadas por la Superintendencia Financiera a finales del 2010.

En ese entonces, el organismo de control aumentó de manera sorpresiva la tasa de interés de usura para los préstamos de consumo y ordinario, además del microcrédito, con lo cual dio vía libre a los bancos para cobrar más a sus clientes, incluso antes de que el Emisor comenzara a subir su tasa de referencia para el mercado del dinero.

La tasa de usura para los préstamos de consumo, incluidas las tarjetas de crédito, pasó de 21,32 por ciento de finales del 2010 a 26,54 por ciento actual. A su vez, la tasa de usura para el microcrédito pasó de 36,89 por ciento de diciembre a un 44 por ciento actual, a lo que se agrega la comisión que las entidades pueden cobrar por ese tipo de operación, de entre 4 y 7 por ciento.

En el caso de las tarjetas de crédito sí se ha visto un efecto, y los banqueros reconocen que el aumento de la usura se traslada de manera inmediata al costo del dinero plástico, en lo que en el mercado financiero se le llama coloquialmente como el ‘efecto murciélago’, porque las tasas de interés están siempre ‘pegadas al techo’.

Por ejemplo, en consumos con tarjeta a plazos de entre 2 y 6 meses, las tasas llegaron el 13 de mayo a 26,19 por ciento, muy cerca del nuevo nivel de usura.

Aumento lento en tasas de ahorro

Las tasas de interés por los depósitos del público están creciendo de manera paulatina. Esta semana, la tasa DTF (un promedio de captación con CDT a 90 días) se ubica en 3,87 por ciento anual.

Por su parte, el índice de inflación anual ronda el 3 por ciento, lo que implica que, en términos reales, la rentabilidad del ahorro es baja. Algunos directivos de entidades financieras dicen que la competencia en el mercado es intensa, por lo que se han visto en la obligación de subir las tasas de depósitos a los mayores clientes; es decir, grandes empresas y organismos públicos.

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