Tener empleados ‘tóxicos’ sale costoso. Detéctelos a tiempo

Poseen valores atípicos, que son difíciles de detectar al momento de la entrevista o de observar en su hoja de vida. En su mayoría, aparecen como inofensivos, pero pueden ser los generadores de acoso sexual, violencia o fraude.

Tener empleados ‘tóxicos’ sale costoso. Detéctelos a tiempo

Archivo

Tener empleados ‘tóxicos’ sale costoso. Detéctelos a tiempo

Empresas
POR:
noviembre 14 de 2015 - 02:46 a.m.
2015-11-14

Los empleados tóxicos no necesariamente cuando ingresan a una empresa llegan con mañas preexistentes, que hubieran podido ser detectadas al momento de su contratación; los malos hábitos los adquieren en su nuevo ambiente laboral.

Por bueno que sea aparentemente el empleado, el costo del daño que produce es tan alto, sin contar futuros líos legales, que reemplazarlo por un empleado promedio de la organización es el mejor negocio.

A fin de aproximarse a una tarea que no es muy frecuente en las organizaciones, –más allá del interés de tomar las medidas posibles para contratar el mejor recurso humano–, como es la de detectar un empleado ‘tóxico’, dos profesionales egresados de Harvard, Dylan Minor y Michael Housman, se propusieron crear nuevas metodologías para profundizar sobre dicho tema laboral, poco estudiado.

El primero, Minor, es doctor en filosofía de la Universidad de California, en Berkeley, y se desempeña como profesor de la Escuela de Negocios de Harvard.

Housman, por su parte, es egresado de Harvard con un PhD en gerencia en la Universidad de Pensilvania, y está actualmente vinculado con la firma Cornestone OnDemand, especializada en administración del recurso humano, con sede en California.

Para su investigación, analizaron el comportamiento laboral de más de 2.800 equipos de trabajo, integrados por cerca de 60 mil empleados, todos pagados por horas.

Construyeron nuevas metodologías y combinaron un total de 11 variables. Algunos de los hallazgos más sobresalientes se relacionan con los siguientes aspectos:

Los empleados tóxicos poseen valores atípicos, que son difíciles de detectar al momento de la entrevista o de observar en su hoja de vida.

En su mayoría, aparecen como inofensivos, pero pueden ser los generadores de acoso sexual, violencia o fraude.

Aunque son corruptos, generalmente sobresalen en el desempeño de su trabajo; son mas rápidos, pero no necesariamente ofrecen mayor calidad.

Cuando en su tarea tienen una alta exposición ante el público, muestran poca predisposición al servicio.

Parecen ser más honestos, pues con más frecuencia reiteran la necesidad de estar apegados a la norma; así se sepa que en muchas ocasiones rompen la regla, suelen simular ser una virtud de empleados honestos deseosos de cumplir.

A menudo se quedan cortos en las promesas de habilidades, consignadas en su hoja de vida. Aunque en general, y es válido para toda la muestra, solo un 55 por ciento cumple con lo prometido; un 34 por ciento sobreestima sus capacidades.

ES PEOR DE LO QUE SE PODRÍA PENSAR

Las políticas de incentivos pueden llegar a tener un efecto perverso. Los investigadores han encontrado algunos comportamientos que muestran que 1 de cada 20 de los empleados analizados tenía una enorme probabilidad de ser tóxico.

En todo caso, indicaron que son tan dañinos que ese efecto negativo que producen no es subsanable, así sean reemplazados por algún empleado estrella.

Germán Duque
Miami