Empresas B, movimiento que va más allá de metas financieras

Avanza un modelo en el que los accionistas redefinen el sentido del éxito de los negocios, aspirando a tener las mejores compañías para el mundo, no solo del mundo. Cosméticos Natura, en el sistema.

Empresas B, movimiento que va más allá de metas financieras

Ilustraciones GIO

Empresas B, movimiento que va más allá de metas financieras

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febrero 21 de 2015 - 12:52 a.m.
2015-02-21

En el mundo empresarial, compañías trabajan por reenfocar su concepto de éxito y abarcar, no solo el beneficio de los accionistas, sino el beneficio real y tangible de sus grupos de interés.
Este movimiento joven (del 2012) se llama Sistema B y estimula el desarrollo de Empresas B (Beneficio).

Para esta organización (www.sistemab.org), la visión de economía mide el éxito desde el punto de vista del bienestar de las personas, las sociedades y la naturaleza.

Formalmente, el Sistema existe en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Uruguay, aunque en otros países de América Latina también operan empresas con estas condiciones.

Laura Vélez, Directora Ejecutiva del Sistema B, explica las bondades de esta práctica.

“El objetivo principal es que sean las mejores empresas para el mundo y no solo las mejores empresas del mundo. Eso lo que implica es que en el centro de la estrategia empresarial se establece un propósito que va mucho más allá de tener un desempeño financiero para tener un impacto concreto, tangible, positivo social y ambiental, en todo lo que hacen por definición de negocio”, explicó Vélez.

Con esta metodología, las organizaciones entienden su gestión y toman las grandes decisiones en torno a si están teniendo ese impacto positivo que se plantearon.

“Hay empresas que tienen como propósito concreto y principal generar bienestar en los colaboradores, otras se proponen generar bienestar en todo lo que hacen”, asegura Vélez. Reconoce que este modelo de desarrollo empresarial es, de lejos, una evolución del concepto de Responsabilidad Social Empresarial, teniendo en cuenta que exige lo que denomina la Responsabilidad Fiduciaria Ampliada.

En otras palabras, reza el Sistema B, se trata de que “por mandato de accionistas, se incluyan intereses no financieros en la responsabilidad de gestores y gerentes para con los mismos accionistas. Esto le permite a la empresa comprometerse a crear impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente y operar con altos estándares de gestión y transparencia, buscando al mismo tiempo el mejor rendimiento financiero posible”.

Vélez advierte dos barreras que se interponen en la práctica de un sistema B. La primera es la responsabilidad fiduciaria, porque limita el campo de acción, ya que el empresario tiene que estar pensando primero en eso (cumplir con los compromisos financieros).

En la misma línea con la primera barrera, la segunda tiene que ver con las restricciones internas para poder administrar una compañía que tenga en el mismo nivel de importancia el desempeño social y ambiental junto al financiero, y también se permita medir y comparar.

“La empresa B busca eliminar estas barreras por mandato de accionistas”, insiste la experta.

EJEMPLOS

Las empresas que entran al sistema se certifican y cada dos años son objeto de evaluación, con el fin de que aumenten sus estándares.

La semana pasada, Cosméticos Natura fue presentada en el país como la empresa más grande del mundo que recibe la certificación B. (Ver nota anexa) Sin embargo, otras 21 organizaciones están en la lista que opera en Colombia y son reconocidas en el Sistema B. 17 son locales.

Por ejemplo, está Aral Thel, una productora y comercializadora de medicamentos naturales. Se considera B por su contribución al bienestar de la sociedad mediante el desarrollo de medicamentos con base en recursos naturales, que obren en bien de la recuperación y conservación de la salud humana, gestando desarrollo industrial y empleo. Está comprometida con el cuidado del medio ambiente.

También está el restaurante Bio Plaza, destacada por su conocimiento de principios ecológicos, su trabajo con proveedores y el trato a los empleados. Trabajo con Sentido es otra certificada, con su red de 40.000 profesionales que buscan ejercer su carrera en entidades que compartan sus valores y su compromiso sostenible.

NATURA, EN LA 'ONDA’

La compañía Natura Cosméticos, de Brasil, es la primera empresa de capital abierto en Latinoamérica con el reconocimiento como empresa B.

Carolina Aguilar, gerente de Sustentabilidad, dice que para la empresa su inclusión en el Sistema no ha sido compleja, gracias a que desde su nacimiento, en 1969, se ha construido bajo las bases de respetar el equilibrio entre lo económico social y ambiental.

Sin embargo, comenta que con el surgimiento de este movimiento, y no solo por el sistema B sino por las transformaciones del concepto de Responsabilidad Social Empresarial, “teníamos que hacer un alto en el camino y hacer una rendición de cuentas mucho más transparente, y ya no era suficiente solo buscar un equilibrio entre esos tres aspectos, sino queríamos generar un poco más”.

La compañía definió 23 compromisos que deberá evaluar para mejorar en el cumplimiento. “No es escribir solamente en un papel sino hacerlo, ver cómo se hace y qué le está haciendo falta”, señala la ejecutiva. Logró 110 sobre 200 puntos que comprende la evaluación y la meta es aumentarlos en dos años.

Varios son los frentes de acción de la compañía, pero el trabajo en torno al medio ambiente y la sostenibilidad son fundamentales.

Por ejemplo, Natura desarrolla el programa Carbono Neutro desde 2007, en el que promueve acciones de reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero, las que no se logran evitar son compensadas con inversiones en programas de reforestación, eficiencia energética y sustitución de combustibles. En el 2013 redujo en 33,2 por ciento sus emisiones.

En manejo de residuos, Natura con su línea Tododía, migró al plástico verde producido a partir del etanol de la caña de azúcar, una fuente renovable. También tiene el producto Tododía Pouch, que tiene hasta 85 por ciento menos plástico y hasta 97 por ciento menos residuos. Es reciclable y, al presentar exactamente las mismas características técnicas del polietileno de origen fósil, puede ser reciclado junto con ellos.

En sociobiodiversidad, desde el año 2000 desarrolla un modelo de producción, que incluye la relación con comunidades campesinas de proveedores, para estimular cadenas productivas pautadas por precio justo, remuneración para uso del patrimonio genético y valorización del conocimiento tradicional. Así, garantiza un manejo sustentable del cultivo y producción de los activos vegetales, que son cerca de 19, como el açai, la andiroba y el burití.

congom@portafolio.co