Empresas informales: mejor la zanahoria que el garrote

Las seis cámaras de comercio más grandes del país presentan un estudio en el que se demuestra que las medidas punitivas no funcionan contra este fenómeno.

Esteban Piedrahita, presidente de la Cámara de Comercio de Cali explicó el estudio.

Esteban Piedrahita, presidente de la Cámara de Comercio de Cali explicó el estudio.

César Melgarejo / Portafolio

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Portafolio
noviembre 22 de 2017 - 09:47 p.m.
2017-11-22

La informalidad empresarial se supera cuando se estimula y se acompaña el crecimiento de las organizaciones y no con medidas punitivas.

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Ese es el principal hallazgo de un estudio que a lo largo de cinco años realizaron las seis cámaras de comercio más grandes del país, en sus respectivas regiones: Bogotá, Barranquilla, Bucaramanga, Cali, Cartagena y Medellín.

Contó con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin).

El proyecto que tuvo un piloto en cada región, con la participación de cerca de 1.000 empresas y deja lecciones para el diseño de políticas públicas, para las estrategias de las cámaras de comercio y de las fundaciones, instituciones y gremios que trabajan en el desarrollo empresarial. Incluso, será puesto a consideración de quien asuma el Gobierno en el 2018, explicó Esteban Piedrahita, presidente de la Cámara de Comercio de Cali.

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El evento de cierre del proyecto será el próximo martes en Bogotá (Ver recuadro), donde expertos analizarán los resultados.

Según Piedrahita, Colombia, como muchos países emergentes y de ingreso medio tiene un desafío grande y es el de terminar de incorporar buena parte de su población y de su tejido empresarial a la legalidad.

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“En la formalidad fluyen con mayor facilidad el conocimiento, el crédito y la innovación. La economía que no es suficientemente formal muchas veces pierde estas oportunidades y no tiene la dinámica de productividad, de rentabilidad y de crecimiento que le permita generar riqueza para toda la sociedad”, plantea Piedrahita.

Llama la atención en que tradicionalmente esta problemática se ha mirado desde el punto de vista punitivo y el estudio demuestra que esa no es la salida.

El crecimiento es una causa de la formalidad empresarial. Lo primero es entender que la formalidad es un proceso más que un estado. Si las empresas se apoyan y se acompañan, ellas solas se van a formalizar porque les conviene y porque entienden que es necesario para que sus negocios avancen, comenta el directivo.

De hecho, el estudio muestra que el acompañamiento de los proyectos piloto que hizo la cámara aumentó la formalización al tiempo que se redujo el número de empresas con bajo nivel de ajuste a las normas para operar como empresas. Gracias a la labor, el 16% de los negocios intervenidos registró un crecimiento en sus ventas, un 68% notó un incremento en la frecuencia de visitas de sus clientes y un 70% aumentó el número de empleados en función del crecimiento que su negocio estaba experimentando.

Así mismo, estos negocios profundizaron su formalización entre un 8% y un 20% dependiendo de los trámites.


Otra medición importante es el número de empresas que decidieron profundizar en su formalización de manera voluntaria, comprendiendo contenido de valor al que acceden una vez lo hacen. Es ese sentido y como indicador relevante (más no el único), el proyecto registró en el primer trimestre de 2017, un incremento de más del 15% en la renovación de la matrícula mercantil.

ALGUNOS CASOS

Al señalar que el estudio genera una narrativa distinta sobre las tareas de la formalización, Piedrahita indicó que esto “no se da en el primer día, sino que es producto del fortalecimiento de las compañías”. Por supuesto, agrega, hay prácticas delictivas que se deben combatir con decisión como el contrabando, pero también están los casos de empresas que hay que manejar y asesorar para que cambien porque son informales, por desconocimiento, por ejemplo.

“Entendiendo esas categorías se les puede atender mejor. Las cámaras de comercio queremos trabajar con aquellas que tienen alguna estructura y que pueden crecer”, dijo.

Cada Cámara muestra sus resultados. Por ejemplo, la de Bogotá intervino 400 Negocios Tradicionales y 100 Empresas Emergentes entre peluquerías, servicios de comida, textil, artes gráficas y hoteles. En el marco del proyecto, se realizaron actividades de formación, enfocados en trámites y permisos necesarios para el funcionamiento de su negocio, atención y servicio al cliente, estrategia empresarial y finanzas en los negocios.

En Cali, el programa piloto de la Cámara de Comercio estuvo enfocado en la intervención de 87 peluquerías como línea base, de las cuales el 61% eran negocios tradicionales y el 39% empresas emergentes. Del total, el 93,6% contaba con registro mercantil.

Como parte del modelo de asesoría a los empresarios, se les acompañó en el rediseño de la estrategia de negocio al tiempo que se les brindó capacitación en temas de innovación.

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