Empresas mejoran flujo de caja a través del factoring

Esta figura permite acceder a recursos, a través del endoso de las cuentas por cobrar, sin incrementar el endeudamiento y mejorando el recaudo.

Factoring BBVA
Empresas
POR:
Portafolio
junio 17 de 2016 - 03:52 p.m.
2016-06-17

Ahora los empresarios pueden disponer del pago de las facturas de sus proveedores, de manera inmediata gracias al factoring, una solución de financiación que permite obtener liquidez sobre las cuentas por cobrar, a través de la venta de documentos de crédito como: facturas, pagarés, letras de cambio u otros originados de la relación comercial entre un vendedor (proveedor) y un comprador (pagador), por la venta de productos o servicios.

De acuerdo con Asobancaria, se trata de un endoso o sesión del documento de crédito, que realiza el vendedor a una compañía de factoring o entidad financiera, la cual anticipa el pago de la cuenta por cobrar para dar liquidez inmediata al proveedor, y adquiere desde ese momento todos los derechos para exigir el pago al comprador.

Este proceso permite a los empresarios eliminar la gestión de cobranza de facturas que normalmente se realizan con plazos de 30, 60 o 90 días. Además, mejora los indicadores de recaudo de cartera y optimiza el flujo de caja de las empresas, para que se puedan adelantar procesos como el pago a proveedores, nómina y compra de mercancía, entre otros.

Para el presidente de Confecámaras, Julián Domínguez, el factoring es una opción muy eficiente para que las empresas puedan acceder a dinero efectivo de forma inmediata. “Quienes tengan cuentas por cobrar pueden acceder al pago anticipado, sin endeudamiento financiero. Esto permite ajustar el ciclo operativo de su liquidez y optimizar el flujo de caja”, dice.

Existen dos modalidades de factoring a las cuales pueden acceder los empresarios. En primer lugar, el factoring con recurso, donde el proveedor asume la responsabilidad del pago del documento de crédito que ha endosado a la entidad financiera, en caso que el comprador no pague la obligación en el plazo estipulado.

La otra modalidad es el factoring sin recurso, donde la entidad financiera asume el riesgo total de la cuenta por cobrar, es decir que el empresario se desprende por completo de la responsabilidad de pago del comprador. Sin embargo, en ambos casos el vendedor será garante de la existencia de la deuda, para evitar disputas comerciales.

A diferencia de un crédito tradicional, el factoring permite acceder a recursos anticipados sin necesidad de aumentar el endeudamiento financiero de las empresas, pues mientras en el crédito tradicional se evalúa la capacidad de endeudamiento según la información financiera disponible, en el factoring solamente se revisan las cuentas por cobrar y la calidad del pagador.

¿CÓMO ACCEDER?
Acceder al factoring requiere de un proceso sencillo, que puede iniciar tres días hábiles después de aprobado el documento de crédito por parte del proveedor, quien deberá notificar a su pagador del endoso que realizará a la compañía de factoring, para que este pueda, al vencimiento del plazo, hacer el pago correspondiente a la entidad financiera.

Tanto el proveedor como la compañía de factoring deben acordar las condiciones de negociación señalando, por ejemplo, la tasa de descuento, los plazos de la operación, la modalidad y los costos del proceso, que varían según el plazo de la factura y la tasa de interés bancaria mensual vigente.

De acuerdo con Asobancaria, los documentos de crédito que sean endosados a las compañías de factoring, deben ser evaluados según los requisitos de título valor contemplados en la Ley 1231 de 2008. Esta verificación la realiza la entidad financiera para tener certeza del pago, luego de lo cual procederá a realizar el desembolso al proveedor, según las condiciones ya pactadas.

ALGUNOS AVANCES
De acuerdo con Confecámaras, la compra venta de facturas comerciales a través de esta figura estuvo en los ocho billones de pesos al cierre del 2015 y se estima que un total de 40.000 empresas movieron ese mercado.

Sin embargo, en Colombia el factoring representa apenas el 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en países como Chile, es del 13 por ciento en el PIB, lo que deja ver el potencial que tiene esta figura financiera en el segmento empresarial.