En Colombia es más fácil crear una empresa que disolverla

La formación se puede hacer en 2 o 3 días, mientras que el cierre depende de paz y salvos así como de qué tantos activos hay por repartir.

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En el 2016 se crearon en el país 299.632 unidades Productivas. La intención del Gobierno es facilitar la creación de empresas para dinamizar la economía.

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Portafolio
febrero 06 de 2017 - 09:19 p.m.
2017-02-06

Crear una empresa hoy en el país puede hacerse en un tiempo récord de hasta 48 horas, pues la legislación ha evolucionado en ese sentido con el fin de dinamizar la economía; y aunque la tendencia de la simplificación de trámites busca aplicarse también cuando por algún motivo los interesados quieren terminar con una sociedad, no se llega al mismo grado de agilidad y puede ser dispendioso.

(Lea: Creación de empresas en Colombia aumentó un 17% en el primer semestre de 2016). 

Hace unos ocho años, bajo la vigencia del viejo Código de Comercio, si alguien quería formar una compañía se requería primero reunir a los socios, suscribir una escritura pública en notaría, presentar este documento ante la Superintendencia de Sociedades para obtener la autorización de funcionamiento y luego inscribir la empresa ante la Cámara de Comercio, todo antes de empezar a operar.

Pero la Ley 1258 del 2008 redujo el proceso a la sola inscripción ante la Cámara de Comercio y la obtención del NIT –que es como la cédula de las empresas– y de un número de identificación tributaria, es decir el RUT que otorga la Dian.

Fuera de todo, existe la llamada Ventanilla Única Empresarial, que opera en las respectivas Cámaras de Comercio a través de los Centros de Atención Empresarial (CAE), concentrando en un solo sitio los trámites que antes obligaban a ir a diez entidades distintas. Hoy día ya integra a 42 Cámaras de Comercio y la intención en el 2017 es acabar de incorporar a las restantes 15 con el fin de garantizar en un 100% la cobertura en el territorio nacional, según información de la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio (Confecámaras), que gerencia el programa a nivel nacional.

Dicha estrategia fue bien calificada en el estudio Doing Business Global 2017, del Banco Mundial, permitiéndole saltar a Colombia 19 puestos hacia adelante, en cuanto a facilidades para crear empresa. El mismo informe señala que el país bajó el tiempo promedio para apertura de negocios, de 11 a 9 días. No obstante, fuentes de Confecámaras aseguran que crear una empresa personal se está tardando entre dos y tres días y de 3 a 5 para personas jurídicas.

(Estas son las 100 marcas más valiosas en Colombia en el 2016). 

“Ya no hay que ir a la Alcaldía y la secretaría de Hacienda a inscribirse, ni a los bomberos, Secretaría de salud o el ICA –dependiendo del tipo de empresa– solo se entregan los papeles y la Cámara lo manda, lo matricula y ya queda en todas partes inscrito”, apunta la fuente de Confecámaras.

El año pasado así se crearon en el país 299.632 unidades productivas.

PROCESO COMPLEJO 

Por otra parte, el superintendente de Sociedades, Francisco Reyes, explica que no es que clausurar una empresa sea difícil, siempre y cuando se tenga claro el proceso. Basta con hacer un acta y registrarla, y luego proceder al reparto de los activos.

Pero en todo caso, anota, esto no suele hacerse en el mismo lapso que la formación de una sociedad, debido a que hay que reunir a los acreedores, tramitar un acta para repartir los activos, vender los bienes para monetizarlos y luego diligenciar los paz y salvos de varias autoridades. Todo esto porque, ante todo se requiere salvaguardar el patrimonio de quienes invierten y derechos protegidos por la ley, como el de los trabajadores, los proveedores y otros tipos de acreedores, o de la administración de impuestos por cobrar sus tributos antes de que la empresa cierre sus puertas. La situación se complica cuando los pasivos superan a los activos y por tanto toca recurrir a una liquidación judicial a instancias de la Supersociedades.

La ley de insolvencia (Ley 1116 del 2006) estipula para esto un proceso pausado y algo largo, que parte de la declaratoria de insolvencia y el nombramiento de un liquidador, quien debe proceder a la gradación y calificación de las acreencias y por otro lado, a la valoración de activos que debe monetizar para cumplir con los compromisos hasta donde alcancen.

Existen casos tan complejos como la liquidación de la minera Frontino Gold Mines, que solo se liquidó en el 2010 tras un concordato de 34 años. También, la liquidación de InterBolsa comenzó en enero del 2013 y apenas en este momento se están dando las puntadas finales para el cierre del Fondo Premium, uno de los tentáculos con los que se cometió captación ilegal de dinero, entre otros delitos.

LEY ORDENA DEPURACIÓN DEL RUES

Anualmente las Cámaras de Comercio depuran el RUES, por orden de la ley 1727 del 2014. De esta manera deben sacar del registro a las sociedades que no hayan renovado su matrícula mercantil en los cinco años previos, quedando automáticamente disueltas y en estado de liquidación.

Sin embargo, tres meses antes les deben avisar a través de un diario de amplia circulación nacional del requerimiento y las consecuencias de no cumplirlo. La norma se aplicó por primera vez en el 2015, con lo cual salieron poco más de 773.000 registros. En el 2016, este mismo trámite se cumplió, con casi 200.000 nombres empresariales borrados. El RUES cuenta con más de 340 millones de datos.