‘Energías alternativas tardarán en ser comerciales'

Colombia tiene mucho potencial para el desarrollo de proyectos de generación basados en el sol, el viento y la biomasa. Aunque el futuro de estas nuevas alternativas que ganan peso en el mundo es prometedor, continúa siendo más rentable generar a partir del agua que con estas fuentes.

José Antonio Vargas Lleras, presidente del Comité Colombiano del Consejo Mundial de Energía.

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José Antonio Vargas Lleras, presidente del Comité Colombiano del Consejo Mundial de Energía.

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octubre 16 de 2014 - 11:37 p.m.
2014-10-16

Este año se realizará en Cartagena la Asamblea Ejecutiva del Consejo Mundial de Energía, encuentro en el que se analizará el futuro de la energía en el planeta. Un futuro que, dicho sea de paso, no es tan fácil de predecir con tantos elementos relativamente nuevos (y muy variables) en el panorama: el boom de los esquistos en los Estados Unidos, la caída en los precios de la generación fotovoltaica y eólica, y el cambio climático, por mencionar algunos.

Como antesala a este encuentro, el presidente de la Junta Directiva de Codensa y del Comité Colombiano del Consejo Mundial de Energía, José Antonio Vargas Lleras, habló con Portafolio sobre los pronósticos de esta entidad, en particular para el sector de generación eléctrica en el país.

A diferencia de lo que calcula la Agencia Internacional de Energía, AIE, el Consejo proyecta que pasarán más de cuarenta años antes de que nuevas fuentes, como la fotovoltaica, superen a los combustibles fósiles como principal jugador en la canasta energética mundial.

¿Cuáles son las perspectivas a mediano plazo con respecto a la canasta energética colombiana?

Estamos observando que habrá cambios dramáticos en la composición de la canasta energética. En un país como Colombia, donde tenemos una participación tan relevante de la energía hidroeléctrica, lo que vemos a mediano y largo plazo es que ese componente se va a mantener. Los últimos proyectos que se han adjudicado por subasta en Colombia han sido hídricos en su mayoría y eso hace que hacia el 2022 las cosas no vayan a variar mucho.

Lo que sí vamos a ver es una mayor oferta de energías renovables no convencionales y, si logramos atender adecuadamente las preocupaciones con respecto al suministro de gas, podremos tener nuevas centrales a gas y algunas a carbón.

La AIE dice que en el 2050 la mayor fuente de generación será la solar, ¿cómo ve esta proyección?

Hoy día, en Colombia, prácticamente no tenemos nada, salvo unas pequeñas soluciones en sistemas aislados.

Pero el país posee un enorme potencial para desarrollar sus recursos de energía fotovoltaica, entre otras razones porque, por nuestra situación geográfica –prácticamente sobre el Ecuador– tenemos 12 horas de luz al día.

Además, los precios de los equipos de esta tecnología están bajando dramáticamente. Lo que pasa en Colombia es bastante paradójico: como somos un país tan rico en recursos renovables, particularmente en agua, a las otras tecnologías les cuesta trabajo entrar a competir con la gran hidráulica, que es más barata. Por eso, a diferencia de lo que pasará en otros países, acá nos vamos a tomar más tiempo en que estas no convencionales puedan ser comerciales.

Volviendo a las proyecciones de la AIE, ¿coinciden ustedes en pronosticar un alza así de fuerte en la energía solar?

En el Consejo Mundial de Energía no estamos viendo exactamente el mismo escenario de la Agencia Internacional de Energía. En ninguno de los escenarios que hemos construido hacia el 2050 vemos que los combustibles fósiles vayan a dejar de tener una participación importante.

¿Esto depende de que se logren los desarrollos en esquistos que han transformado el mercado mundial del petróleo?

Bueno, hay que aclarar que esos escenarios que le menciono son para el sector eléctrico. Cuando nos movemos hacia una concepción más amplia de la canasta energética, vemos menores cambios aún, porque el sector transporte seguirá siendo dominado por los combustibles fósiles hasta el 2050, en particular porque estos nuevos combustibles como el shale gas y el shale oil lo que harán es abaratar los combustibles. No veo que haya mucha esperanza de que los consumos vayan a disminuir, ni que los vehículos eléctricos que están entrando vayan a desplazar el uso de hidrocarburos.

En Colombia también se viene dando una discusión sobre la construcción de plantas de carbón, ¿cómo ve el panorama para esta fuente de electricidad?

Creo que tiene todo el sentido. El carbón debería ser un componente de generación más alto en Colombia con todo el potencial que tiene el país por sus reservas. Lo que pasa es que el uso de ese mineral para plantas domésticas debe competir con los precios internacionales y eso es lo que ha impedido que tengamos mayores desarrollos de ese tipo.

¿Ve en el mediano plazo que se puedan solucionar los problemas que están frenando proyectos hidroeléctricos en el país?

Los proyectos hidroeléctricos tienen muchas dificultades, tanto desde la perspectiva medioambiental, porque cada vez los países tienen legislaciones más estrictas, y también desde las exigencias de las comunidades. Esto no quiere decir que no se hagan, sino que van a ser más costosos. Al final, seguramente la hidroelectricidad va a reducir su participación en muchos países del mundo, aunque yo no lo creo tanto para Colombia.

¿Esto implicará que veremos costos más altos de la energía en el país?
Eso es muy difícil de predecir, particularmente en países como el nuestro donde ese componente hidroeléctrico es tan alto. Aquí los precios de la energía tienen unas volatilidades importantes y todas están referidas al tema del clima.

Si se construyen más plantas a carbón, ¿qué implicaciones tendría en la sostenibilidad ambiental del sistema colombiano?

Seguramente tendría un impacto porque nosotros tenemos una posición privilegiada en el índice de sostenibilidad, en el tema medioambiental. En la medida en que tengamos mayor generación térmica en la canasta vamos a deteriorar un poco nuestro indicador ambiental, pero, por otro lado, ganamos en seguridad energética, porque vamos a ser un sistema más confiable.

nohcel@portafolio.co