‘En las empresas, hay lugar para la sicología positiva’

La directora del Instituto Florecer explica las ventajas que tiene llevar esta ciencia a las organizaciones.

Andrea Ortega Bechara, académica y directora del Instituto Florecer.

Andrea Ortega Bechara, académica y directora del Instituto Florecer.

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Empresas
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congom@portafolio.co
mayo 27 de 2016 - 06:35 p.m.
2016-05-27

La sicología positiva en el campo organizacional busca que las empresas aprovechen la posibilidad de maximizar el potencial de las personas comunes y corrientes.

La colombiana Andrea Ortega, con altos estudios en el tema y vinculada con los círculos internacionales que abren paso a esta ciencia explica en qué consiste y habla del trabajo que hace en Colombia desde el Instituto Florecer que fundó.

¿Qué es la sicología positiva?

Es la ciencia del bienestar o la felicidad, que nace en 1999. En los últimos cien años la sicología se ha dedicado a estudiar todo lo que está mal con las personas (las patologías, el estrés, los traumas, la histeria y todos los efectos emocionales negativos) pero la sicología también se puede utilizar para maximizar el potencial de las personas comunes y corrientes.

Seguramente en cualquier ambiente un 45 por ciento de las personas va a decir que no es feliz, sin que quiera decir que tenga un problema mental.

La sicología positiva estudia de manera científica los factores que contribuyen al bienestar de las personas, y no solo a estudiarlos de manera descriptiva, sino a mirar cómo los podemos modificar con técnicas y herramientas concretas.

¿En qué se aplica?


Una manera, es de forma individual, pero también está la sicología positiva organizacional. Lo que han encontrado con esta nueva ciencia, es que las empresas destacadas tienen un rendimiento denominado desviación positiva, que indica que cuando sobresalen mucho frente a las demás practican una serie de cosas que no están en los talleres tradicionales y que hacen parte de la sicología positiva. Esto tiene que ver con trabajar autoeficacia, esperanza, gratitud, resiliencia, perdón y fortalecimiento de las relaciones interpersonales.

¿Según esa ciencia cómo debe ser un líder?

Siempre vamos a encontrar en las compañías casos en los que el líder es un ‘patán’ y un cretino y logró ser extraordinario, pero esa persona no va a ser recordada de buena manera en su empresa. La regla general de lo que se está estudiando es que las empresas que tienen resultados sobresalientes no están relacionadas tampoco con un líder ‘buena onda’ que todo lo deja pasar. Son maneras concretas de liderar.

¿Cuáles son esas maneras?

Uno muy específico es la comunicación asertiva. Un trabajador se equivoca y el líder puede llamarle la atención de dos maneras. Una es que lo evalúe y le diga que lo que hace está mal y que es mediocre. Pero lo correcto sería que el jefe se enfoque en el comportamiento, mostrándole qué estuvo mal y razonar con él para que pueda mejorar en su comportamiento. A veces es casi que imposible restablecer ese vínculo afectivo porque la persona se ve aniquilada cuando evalúan su comportamiento de manera negativa.

¿Qué otra acción es aconsejable para los líderes?

Otra práctica es destacar lo bueno que hace un trabajador. Y resulta que las empresas que son extraordinarias y sobresalen tienen una tasa de 3 a 1. Esto es, que hay tres cosas buenas que les dicen a los colaboradores por cada cosa mala que se hace. La retroalimentación positiva puede ser en cosas pequeñas: la puntualidad, la organización.

¿Qué más es necesario?

Para nosotros es clave que se puedan generar relaciones fuertes y de calidad en el trabajo. Encontraron que las personas que son aisladas en la organización y no son amigas de nadie son mucho menos productivas.

¿Qué papel juega el salario?

Desde la ciencia, acaban de sacar un estudio que dice que las personas preferirían reducir un 15 por ciento su salario si pudiera aumentar su felicidad en la organización. Así que la plata, hasta cierto punto, no hace gran diferencia. Lo que hace la diferencia es el bienestar y la felicidad.

¿A qué se dedica el Instituto Florecer que dirige?

A la investigación, a la aplicación y a la diseminación de la sicología positiva en la educación y el campo organizacional. La única manera para que la gente pueda creer en ello es con bases académicas y científicas.

Tenemos en curso una investigación con 14.000 personas en Colombia que saldrá al aire en julio. Será el estudio más grande en el mundo.

Además, el Instituto participará en el proyecto “Ciencia y paz; Construyendo el capital humano del futuro”, bajo la dirección científica del doctor Mihalyi Csikszentmihalyi, considerado una figura de la psicología, cuyo objetivo es realizar programas que con fundamento en la ciencia puedan facilitar una transición hacia la paz con una metodología idónea, oportuna y eficiente.