Empresas deben usar estrategias que no hagan daño ambiental

Cuidar el medioambiente no es una barrera para hacer más rentable la empresa. Portafolio habló con el fundador de Conservation International.

Tratar de armonizar los intereses lucrativos de las compañías con la conservación del medioambiente parece algo imposible de lograr, sin embargo, Peter A. Seligmann, presidente de la junta directiva y CEO de Conservation International, una organización gl

Peter A. Seligmann, presidente de la junta directiva y CEO de Conservation International.

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ricardo ávila
febrero 11 de 2016 - 08:40 a.m.
2016-02-11

Tratar de armonizar los intereses lucrativos de las compañías con la conservación del medioambiente parece algo imposible de lograr, sin embargo, Peter A. Seligmann, presidente de la junta directiva y CEO de Conservation International, una organización global sin ánimo de lucro que ha ayudado a establecer más de 1.000 áreas de protección ambiental en más de 70 países, trata de reconciliar esta dicotomía trabajando por un mundo ambientalmente sano que ofrezca oportunidades productivas para sus habitantes.

Este empresario norteamericano, que fundó la organización en 1987, cuenta hoy con más de 1.000 empleados en 30 países, estuvo en Colombia hablando en exclusiva para Portafolio sobre los retos de lograr un desarrollo económico sostenible.

¿Por qué trasladaron su sede regional de Brasil a Colombia?

Encontramos que Brasil no es típico de Sur y Centroamérica, que son dos regiones claves, entonces cambiamos nuestras oficinas centrales a Colombia porque queríamos estar más centralizados, tener más acceso a los países de la región y contar con el talento intelectual del país.

¿En qué temas se está enfocando la organización?

En tres aspectos principales. El primero es ciudades sostenibles. América Latina tiene más bosques tropicales que cualquier otro continente y una población muy urbanizada. En la medida que la población urbana siga creciendo el gran reto es hacer que las ciudades sean habitables. Esto es, que tengan acceso a comida y agua de una forma sostenible.

La segunda prioridad es excavar y encontrar los retos que tienen las ciudades con el tema del agua. Sea Bogotá, Río de Janeiro, Sao Pablo o la Ciudad de México, todas estas enfrentan grandes retos en términos de crecimiento demográfico, y de competencia por los recursos de agua para las personas, la producción agrícola y para los sistemas ecológicos de los que depende la vida humana. Ese es un gran reto, entonces nos queremos enfocar en el agua.

Tercero son los sistemas marinos. La conservación marítima apenas está empezando a tomar importancia, reconociendo que los océanos son trascendentales para la producción de comida, la captura del carbono, el incremento del turismo y cambiar la atmósfera, entonces este es un gran enfoque de nosotros a nivel mundial es tratar de encontrar las herramientas científicas para medir la salud del océano, algo así como crear un Dow Jones del océano para saber qué tan bien o mal está.

¿Cuál sería la prioridad en la región?

La prioridad en América Latina es mirar la seguridad del Amazonas.

Esta zona del mundo es extraordinariamente importante para la ecología, no solo para la diversidad biológica pero más importante, para los impactos regulatorios que le permitan a este continente ser habitable.

¿Cómo pueden los países reconciliar este esfuerzo por conservar el medio ambiente y al mismo tiempo desarrollarse?

No debería darse un desarrollo secuestrado. Usted no debería escoger entre sus pulmones o su corazón entre una mano o la otra. Si usted tiene una nación que tiene una mala calidad del pelo, un mal suelo, falta de fuentes de agua y falta de recursos biológicos, entonces su nación está en un círculo vicioso y el reto es entender que hay que desarrollarse de una manera mucho más inteligente.

Sin embargo el nivel de conflicto entre estos dos puntos ha aumentado, ¿se puede encontrar un punto medio?

Si lo creo. Hemos trabajado por ejemplo en el sector agrícola y hemos trabajado con Starbucks por 15 años y durante ese lapso de tiempo ellos han crecido enormemente, pero también trabajaron en mejorar la situación económica de los caficultores y eliminaron la deforestación casi en su totalidad. Trabajamos muy de cerca con compañías como Continental Gold y Cerrejón acá en Colombia para ayudarlas a desarrollas sus estrategias productivas para que no le hagan daño a los ecosistemas del país y beneficien sus empleados y a las comunidades.

Se escucha de grandes empresas haciendo cosas en esa dirección, pero no ocurre lo mismo en las medianas y pequeñas firmas…


No, lo que pasa es que las pequeñas no están mejorando de una manera tan visible porque las no destinan muchos recursos para mercadear lo que hacen.

Pero las pequeñas empresas siempre están buscando mejorar sus deficiencias y los gobiernos locales también están haciendo que estás empresas se hagan responsables del impacto que tienen en sus comunidades.

Tanto las pequeñas como las grandes compañías dependen del deseo del consumidor, y lo que vemos es una demanda creciente de sostenibilidad por parte de ellos, por ende no me preocupa el tamaño de las empresas.

¿Cómo ha sido el acercamiento con las empresas que creen en el proyecto?

Cuando empecé a trabajar en CI hace 30 años y hablaba con las empresas, estas me daban mil dólares y me despachaban. Hoy me piden que les ayude a replantear sus estrategias productivas. Que cómo pescar diferente, hacer agricultura alternativa y minería sostenible… Entonces aprendimos a mezclar nuestras aspiraciones por asegurar el medioambiente con la necesidad de los negocios de ser productivos.