Esto se les debe a las prestadoras de salud de Medellín

14+1, que agrupa a 17 entidades del sector en esa ciudad, advierte que a causa de esto se han cerrado camas y frenado proyectos, entre otras consecuencias.

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octubre 29 de 2015 - 02:14 a.m.
2015-10-29

Aunque el presupuesto general –inversión y funcionamiento– destinado para salud y protección social aumentó 11,3 por ciento del 2015 al 2016, (es decir, pasó de 18,89 billones de pesos a 21,03 billones), algunos miembros de las organizaciones prestadoras de salud alertan que los recursos y las estrategias que se están asignando para el sector no son suficientes para cubrir sus necesidades.

Esa es la advertencia que formula la entidad 14+1 de Medellín, la cual fue creada con el fin de afrontar las problemáticas que aquejan al sector, y que está integrada por establecimientos tanto públicos como privados de la región como el Hospital Pablo Tobón Uribe, la Fundación San Vicente, la Clínica Somer de Rionegro, la Corporación para Estudios en Salud (CES), entre otras.

Y es que según menciona Mauricio Jaramillo, director general de la CES, “la situación solo en Medellín es preocupante.

Hay una crisis financiera. La cartera, es decir, la deuda de los aseguradores (EPS) a los prestadores de servicio de salud (IPS) está llegando a los 1,6 billones de pesos al 30 de septiembre del 2015”.

Jaramillo agrega que el aspecto más grave que se puede advertir son los días de cartera, ya que estos aumentan junto con la deuda. “En promedio, al mes de diciembre nos pagaban en 192 días. En el informe de septiembre podemos evidenciar que nos cancelan en 211 días, es decir, atendemos a un paciente hoy y recibimos la plata en 7 meses”, resalta Jaramillo.

Por otra parte, según destaca Ramiro Posada, gerente de la Clínica Somer de Rionegro, otra preocupación que aqueja al sector es la situación de las entidades intervenidas como es el caso del Grupo Saludcoop, e incluso de aquellas que se encuentran en liquidación, entre ellas Cóndor, y Humana Vivir.

“Si hablamos de la deuda actual que corresponde al grupo Saludcoop, esta asciende a los 85 mil millones de pesos, y la de las entidades en proceso de liquidación, a más de 70 mil millones de pesos, dinero que incluso tememos dar por perdido”, destaca Posada.

Finalmente, los directivos llegan a la conclusión de que lo que se está otorgando en salud, mes a mes, está costando más que el dinero con el que realmente se cuenta.

Esta es una situación, señalan, que no solo se vive en la ciudad de Medellín, sino que por el contrario repercute en todo el territorio nacional, y advierten que aunque las medidas que se están tomando por parte del Ministerio de Salud ayudan a controlar la situación a corto plazo, se debe trabajar para implementar unas que favorezcan realmente al sistema de salud en el mediano y largo plazo.

“Cabe destacar que las consecuencias de esta cartera, más allá de la deuda, son alarmantes. Tenemos el cierre de camas de pediatría y de otras áreas del sistema, dificultad de acceso a crédito bancario –aunque ya tenemos una deuda–, apalancamiento de proveedores y proyectos de inversión e infraestructura frenados. La situación puede empeorar si no se toman medidas al respecto en este momento”, concluye Mauricio Jaramillo.

LO QUE SE HA HECHO

Por parte del proyecto 14+1 se han tomado medidas al respecto para tratar de frenar la situación, tales como mesas de conciliación, cobros jurídicos, aplancamiento en proveedores, endeudamiento bancario, e incluso audiencias con miembros y entidades gubernamentales locales, regionales, nacionales, y llamados a la Presidencia que, según ellos, no han tenido respuesta alguna.

marleo@eltiempo.com