‘Próxima generación de líderes de
empresas familiares está bien preparada’

Así lo evidenció un estudio de PwC, que consultó a 268 personas en 31 países diferentes.

Gráfico sobre lo que las próximas generaciones quisieran aplicar.

Gráfico sobre lo que las próximas generaciones quisieran aplicar.

Archivo particular

Empresas
POR:
Portafolio
abril 14 de 2016 - 09:13 p.m.
2016-04-14

Dos años después el panorama ha cambiado significativamente para bien. La confianza de la próxima generación ha aumentado, sus horizontes se han ampliado y su preparación para roles sénior ha mejorado.

Así lo evidenció la encuesta ‘Grandes expectativas: La próxima generación de líderes de empresas familiares’, aplicada por PwC, un estudio global que consultó a 268 personas.

En este, por ejemplo, se logró ver que el 70 % de los encuestados ha trabajado fuera de su empresa familiar para ganar experiencia y credibilidad. Aquellos que respondieron la encuesta dijeron querer ser más que simples “vigilantes”, también desean dejar su marca en el negocio y estarían dispuestos a buscar ayuda externa para cumplir sus metas. El 69% de ellos contrataría gerentes sin experiencia en empresas familiares para ayudar a modernizar y profesionalizar el negocio.

“Otra tendencia que hemos observado en las compañías familiares es que muchos de los talentos de la próxima generación están siendo más selectivos sobre el rol que deben tomar”, asegura Henrik Steinbrecher, PwC Líder Global de Middle Market.

¿REVOLUCIÓN O EVOLUCIÓN?

En el estudio, se muestra que a pesar de que la confianza y la claridad sobre a dónde quieren llevar el negocio está aumentando, esta próxima generación sigue experimentando una presión del pasado.

"Muchos de los talentos de la próxima generación están siendo más selectivos sobre el rol que deben tomar".

COMPARTIR EN TWITTER


Reclaman una revolución, pero por el momento solo se puede prever, en el mejor de los casos, una evolución. El 40 % confesó cierto grado de frustración cuando intentaron que sus ideas fueran aceptadas por la generación actual y el 52 % está preocupado porque tendrán que gastar tiempo manejando cuestiones familiares.

A pesar de que las empresas familiares se reinventan, no todas tienen la capacidad suficiente para adaptarse tan rápidamente a los cambios; esto puede causar disruptivas entre los procesos y productos del pasado, y la implementación de mecanismos acordes con las oportunidades que las próximas generaciones ven en el futuro. Por ejemplo, al 59 % de la próxima generación le gustaría diversificar su portafolio de producto, pero el 68 % cree que es inviable que su empresa familiar lleve a cabo este cambio, incluso dentro de una década.

LA PREGUNTA DE SUCESIÓN

La sucesión todavía es una preocupación para aquellos que están a cargo de las empresas familiares, según encontró PwC, el 61 % de los consultados cree que será muy complicado para la generación actual soltar el mando.

"El campo digital representa
obviamente un brecha generacional
que tardará mucho en resolverse".

COMPARTIR EN TWITTER


States Stephanie Hyde, del comité ejecutivo de PwC y socia Global para el Programa de la Próxima Generación de la Firma piensa que: “La próxima generación debe estar totalmente preparada para tomar el control. Debe contar con el apoyo de sus padres, aún después de la entrega oficial del mando y así brindarles una orientación prolongada hasta que entiendan que no son ellos quienes están tomando las decisiones”.

TRES BRECHAS CLAVES Y AMENAZANTES

PwC hace más de una década viene adelantando un sondeo internacional sobre empresas familiares, y en 2014 le añadió su primera encuesta llamada ‘Líderes en espera’, la cual preguntaba a la próxima generación sobre sus ambiciones personales, y los retos que supone ser el “hijo del jefe”.

Esta reveló tres brechas clave que estarían amenazando la transición exitosa de una generación a otra: –la brecha generacional: la generación actual no siempre está segura de que los próximos estén listos para tomar el control. – La brecha de credibilidad: la próxima generación dice que deben trabajar más duro que los demás para ponerse a prueba. – La brecha de comunicación: los negocios familiares deben manejar a su personal tal como lo dictan las relaciones corporativas, lo que podría implicar posibles conflictos.