‘En Expreso Bolivariano solo nos falta volar’

Bajo el lema ‘Vamos por Colombia’, la empresa cubre hoy el 75 por ciento del territorio nacional.

Juan Carlos Rodríguez, gerente de operaciones de Expreso Bolivariano.

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Juan Carlos Rodríguez, gerente de operaciones de Expreso Bolivariano.

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marzo 30 de 2015 - 12:14 p.m.
2015-03-30

Pantallas individuales y canales de cine, música y entretenimiento para los pasajeros, primera clase, salas VIP, sillas reclinables, refrigerio, venta de tiquetes por internet, enchufe para equipos electrónicos y wifi, parecen una lista de servicios de una aerolínea en primera clase. Pero no es así. Se trata de la estrategia de Expreso Bolivariano, una de las empresas de transporte intermunicipal más grandes y reconocidas del país.

La modernización de la compañía, que se acerca a los 60 años de operaciones, les permite a sus directivas señalar que la única desventaja frente al transporte aéreo es que los buses no vuelan y, por tanto, se toman varias horas en sus recorridos.

Bajo el lema “Vamos por Colombia”, Expreso Bolivariano cubre hoy el 75 por ciento del territorio nacional, entre Ipiales y Cúcuta. Las únicas capitales a las que no llega es a Barranquilla, Santa Marta, Cartagena, Riohacha, Sincelejo, Montería y Valledupar. Sin embargo, este año empezará a viajar entre Bogotá y la capital del Cesar, ciudad donde ya abrió oficina.

Por ahora, están a la espera de que el Ministerio de Transporte les responda a otras empresas las consultas hechas respecto a la licitación adjudicada a la empresa Bogotana.

El perfil de lujo le ha permitido a la compañía volar tan alto, que las directivas consideran que las aerolíneas de bajo costo no son un problema. “Por el contrario, son una competencia más del mercado que nos ayuda a ofrecer un mejor servicio y con mayor eficiencia”, afirma Juan Carlos Rodríguez, gerente nacional de operaciones.

Bolivariano tiene claro que la piratería sí es un peligro para el sector. La informalidad no tiene quien la controle. Las empresas ilegales no están registradas, no pagan seguros, impuestos, seguridad social ni cumplen con las normas generales del transporte, es decir, no compiten en igualdad de condiciones.

Mientras esto sucede, las transportadoras legales generan empleo formal y se someten a las normas establecidas por el Gobierno y la Superintendencia de Transporte. Además, Bolivariano tiene certificados todos los procesos bajo la norma ISO existente para esta actividad, lo que garantiza un alto nivel de seguridad y cumplimiento.

El Grupo Empresarial Expreso Bolivariano, del que hacen parte la sociedad Fronteras, que viaja al sur del país; CB&S, dedicada al suministro de combustibles y llantas; Foxesbol, un fondo de contingencia que se asemeja a una aseguradora; y Cinturones de Colombia, una firma de seguridad privada, es una compañía 100 por ciento colombiana que nació en febrero de 1956, atendiendo la necesidad de la gente de transportarse por el país, gracias a un avance importante en el desarrollo de las carreteras. Hoy compite con unas 500 empresas en un negocio que vende, en total, unos 120 millones de pasajes anuales. Las más reconocidas en el mercado son Expreso Brasilia, Expreso Palmira, Velotax, Coomotor, Libertadores, Berlinas del Fonce, Rápido Ochoa, Copetrán, Rápido Duitama, Cootranshuila y Flota Macarena, entre otras.

EN EL CAMINO

El cubrimiento y la frecuencia de las rutas es parte clave de este negocio. Por eso, de manera permanente, hay unos 300 buses de Expreso Bolivariano rodando por buena parte de las carreteras del país.

Para competir con las aerolíneas, la empresa diseñó una estrategia de operación y servicio que consiste en ofrecer gratis varias de las cosas que las compañías aéreas cobran. Por ejemplo, más de una maleta, refrigerio, internet, pantalla individual, enchufe para el teléfono o cualquier otro aparato electrónico, el cual puede llevar prendido durante todo el viaje, música acorde con la cultura de la región y sillas reclinables en más de 100 grados.

Bajo el eslogan “Bolivariano lleva tu felicidad”, la empresa busca que durante el tiempo de viaje las personas puedan hacer cosas de las que no es posible ocuparse en el trabajo o en su rutina diaria.

Y es que la comodidad es evidente. El 40 por ciento de los servicios de empresa son de lujo. Cuenta con 13 buses de dos pisos que transitan por todas la carreteras y que cumplen con las características de la categoría ejecutiva, una especie de primera clase, con poltronas en cuero, baños y las demás comodidades de televisión individual, canales de música, películas, juegos electrónicos y otras modalidades de diversión. En el primer piso hay solo 12 puestos.

Otra clase de servicio es el 2G Dorado, una categoría premium con todas las comodidades antes señaladas, pero con una distribución normal de sillas.

Las directivas de Bolivariano aseguran que las expectativas del negocio son buenas gracias al plan de mejoría de las carreteras.

Una de la metas a corto plazo es devolverle el honor al transporte intermunicipal, el cual está subvalorado. “Montar en bus en Colombia debe ser un orgullo y no un motivo de vergüenza.

TORRE DE CONTROL

El seguimiento en línea del recorrido de los buses es posible en Expreso Bolivariano. Esto significa que una persona, desde la página Web de la compañía, puede rastrear el viaje de un familiar para saber dónde va, cómo va, si ha habido inconvenientes en el camino, y a qué horas llega a su destino.

Como si se tratara de una compañía aérea, Expreso Bolivariano sabe dónde están sus buses, en qué momento van a ingresar a las diferentes terminales del país y cuál ha sido el historial de su viaje. El rastreo no solamente brinda seguridad a los pasajeros y al conductor, sino que les permite a los interesados tener información sobre el viaje. El monitoreo se hace las 24 horas al día, siete días a la semana y 365 días al año.

Este centro de control también hace seguimiento a la seguridad del bus y de los pasajeros durante su recorrido. Es decir, que si se presentan accidentes o hechos delincuenciales, lo que suceda dentro y en los alrededores del vehículo queda grabado en una especie de caja negra que luego es revisada y analizada por la empresa y por las autoridades, si fuera necesario.

Incluso, esto permite detectar situaciones en las que un conductor puede estar comprometido, como por ejemplo, cuando detiene el bus en lugares no preestablecidos, y de esa manera facilita un atraco.

De la misma forma, este seguimiento favorece la atención en caso de accidente, varada o situaciones irregulares en la carretera como el exceso de velocidad, la cual es duramente castigada.

PASAJES POR INTERNET

Bolivariano fue la primera empresa de transporte intermunicipal del país que incursionó en la venta de tiquetes por internet. A través de Btiquet, hoy coloca el 11 por ciento de los pasajes a través de este canal, y en el 2015 aspira a llegar al 20 por ciento. Los pasajes que se adquieren por esta vía, tienen descuento.

Como en los hacen las aerolíneas, Expreso Bolivariano ofrece promociones de tiquetes por compra anticipada, vía electrónica. Por ejemplo, en un recorrido cuyo pasaje cuesta $50.000 pesos se ofrecen algunas sillas a 30.000 pesos. Estas ofertas se realizan solamente por tiquetes adquiridos previamente.

De la misma manera, desde hace siete años, dispone de una red de acumulación de puntos por el monto de los tiquetes comprados. Por cada 10.000 pesos, el cliente acumula 1.000 puntos que equivalen a 1.000 pesos que son redimibles por pasajes gratis. Hoy figuran 400.000 personas registradas que realizan al menos dos viajes al año.

Bolivariano movilizó el año pasado 3,8 millones de pasajeros y tiene como meta cerrar el 2015 con 4,2 millones de pasajeros. El nivel de ocupación anual que va entre el 79 y el 82 por ciento. En temporada baja el promedio puede ser del 65 por ciento.

La estrategia es renovar flota, generar servicios a bordo y cuidar la tarifa. Esos son los objetivos del negocio que deben ser aplicados por los empleados en los puntos multiservicio y la red de agencias.

Hace un poco más de un año, Expreso Bolivariano abrió la unidad de negocio turístico. Creó una especie de agencia de viajes que vende tiquetes a través de Pass Travel, incluso hasta para realizar viajes al exterior. También dispone de una red de envío de paquetes y mensajería, que se transportan en las bodegas de los buses. Así mismo, cuenta con un servicio de giros en línea que opera en todo el país. Se trata de traslados de dinero que van más rápido que el bus. Todas estas operaciones están respaldadas por el Grupo Expreso Bolivariano.

Como anécdota, las directivas de empresa cuentan que hace unos años desistieron de abrir rutas a Venezuela, por el alto riesgo de que el Gobierno de ese país los nacionalizara, máxime cuando el nombre es igual al del movimiento Bolivariano.

LA EDAD PROMEDIO DE LOS BUSES ES DE APENAS 3,6 AÑOS 

Expreso Bolivariano renueva de manera permanente su flota. Cada año salen de operación alrededor de 45 buses de entre cinco y ocho años, que son reemplazados por equipos nuevos. Hoy, el bus más viejo tiene ocho años, y a partir de ese tiempo no puede seguir operando con la empresa.

En la actualidad, debido al plan de renovación que está en marcha, el promedio de edad de los buses es de apenas 3,6 años.

Juan Carlos Rodríguez, gerente de operaciones de la transportadora asegura que la base de este negocio radica en que todo pasajero quiere un bus un nuevo. "Eso lo que nos indica es que debemos tener un a flota joven, una renovación permanente y hacer mantenimiento constante".

Es más, el modelo de negocio de la empresa facilita la renovación constante de su flota. El Grupo Expreso Bolivariano opera como una administradora de buses en donde existen unos inversionistas que compran los vehículos y los ponen a disposición de la compañía o incluso los pueden operar ellos mismos. El dueño de los vehículos firma un contrato a dos años con la empresa.

Para los servicios de distancias cortas se usan las Eurovans que hacer recorridos de menos de cinco horas. Aunque el entrenamiento abordo es compartido, la meta es individualizarlo.

RUTA BOGOTÁ- LIMA, A BUEN RITMO 

En la ruta Bogotá y Lima, iniciada hace un año, no todo es color de rosa. Por la falta de un acuerdo de transporte con Ecuador, los buses de las empresas colombianas, Expreso Bolivariano y Expreso Brasilia no pueden recoger ni dejar pasajeros en ese territorio. Sin embargo, la transportadora ecuatoriana Cruz del Sur viene a Colombia y está autorizada para recoger y dejar pasajeros en cualquier ciudad del país. En otras palabras, lo único que Ecuador hace es prestarles sus carreteras a las empresas colombianas y peruanas.

Edmer Tovar Martínez
Editor de Portafolio