‘Faltan compras oficiales a la industria editorial’

Isabel Cristina Arboleda, directora de Ediciones SM Colombia, dice que la compañía espera crecer el 40% este año con su renovada propuesta digital.

Isabel Arboleda

Isabel Cristina Arboleda, directora general de Ediciones SM Colombia.

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marzo 29 de 2016 - 11:34 p.m.
2016-03-29

El Gobierno no puede comprar libros para dos millones de alumnos, cuando son ocho millones en el sector público. Esa es la observación que hace Isabel Cristina Arboleda, directora general de Ediciones SM Colombia.

La empresa de origen europeo, que pertenece a una comunidad religiosa, hace su apuesta de crecimiento con su nueva oferta digital.

¿Cuál es la historia de la Editorial SM?

Editorial SM pertenece a una comunidad religiosa que es la de los Marianistas, fundada en Francia hace más de 200 años.

Llegó a España y en 1914 hizo el primer libro que fue el origen de esa visión de impactar en la educación. Y en 1938 nació Ediciones SM como empresa. A partir de 1990 empezó la internacionalización. Tiene presencia directa en 10 países, e indirecta en más de 30.

¿Cómo llegó al país?

En Colombia está hace 10 años y llegó con la compra de Escuelas del Futuro. Tuvimos un proceso de transformación que fue interesante. Todos los años invertimos en tecnología y en investigación educativa. La experiencia en el país ha sido positiva porque hemos visto que los colegios que usan nuestros materiales han mejorado sus resultados.

¿Cuál es la participación en el mercado?

Empezamos con una cuota muy baja entre los privados y hoy somos los segundos del mercado junto con Carvajal que tiene tradición frente a nosotros que tenemos solo 10 años en el país.

¿Cuáles son sus líneas de negocio?

Tenemos tres líneas. La primera es educación, con textos escolares y diccionarios. Representa entre el 70 y el 80 por ciento de los ingresos dependiendo si hay compras oficiales o no. Aquí se incluyen libros para la enseñanza del inglés. La segunda es literatura infantil y juvenil con alcance a escritores colombianos. Nuestro sello es Barco de Vapor.

Y una tercera gran línea importante es la edición religiosa con producción de catequesis y biblias. A diferencia de muchas empresas, todo lo que produce la empresa Ediciones SM va para la Fundación que se dedica a actividades socioeducativas o de fomento de la lectura o de la formación del profesorado.

Finalmente, Ediciones SM tiene una misión muy clara, que es contribuir a que exista más equidad y mejoramiento de la calidad educativa y de la calidad de vida.

¿Importan los libros?

No. El 95 por ciento de los libros se hacen en Colombia. Son desarrollados con autores, ilustradores y editores colombianos. Hacemos alianzas locales con imprentas.

¿Cuál ha sido el impacto de la devaluación?

Nos ha afectado mucho y vamos a tener que tomar una decisión de aumento de precios porque el 50 por ciento del costo de impresión del libro es el papel, que se compra en dólares. Llevamos seis meses con la decisión de absorber esos costos porque los textos escolares en Colombia tienen un precio alto frente a otros países.

Eso se debe a que el mercado es pequeño porque el Gobierno no compra lo que debería comprar como lo hacen otros países. Estamos en un nivel en el que nos estamos acercando a la línea roja y vamos a tener que incrementar.

¿Cuál es la preocupación en la falta de compra oficial?

No hay un plan oficial de compra riguroso y de largo plazo de materiales educativos. El 80 por ciento de los niños y jóvenes de Colombia van al sector público, con lo cual el único mercado rentable para las editoriales es muy pequeño. Esto, a diferencia de lo que pasa en Argentina, Chile, México o Ecuador. La situación de rentabilidad del sector editorial en Colombia no es la misma que en otros países. El Gobierno no puede comprar libros para dos millones de alumnos cuando hay 8 millones en el sector público.

¿Qué ha pasado con la oferta digital?


Ha sido todo un reto. En España llevamos casi una década con el desarrollo de productos digitales. Colombia estaba en pañales en ese tema, pero desde el 2013 se lanzó el primer proyecto con gran acogida. Se ofrecen libros para el niño y el docente, con el plus de actividades para desarrollar. Estimamos que un 20 o 30 por ciento de los colegios privados usan productos digitales, pero solo el 10 por ciento utiliza esas herramientas de forma eficiente. Es un camino exponencial que ya empezamos y es un reto para las editoriales facilitar el camino a las instituciones.

Hoy en día, los editores deben pensar en la didáctica pero al mismo tiempo deben contemplar la actualización. La inversión en tecnología y en neurociencia son fundamentales para nosotros.

¿Cuál es la meta de negocios para este año?

Vamos a lanzar la nueva versión de la plataforma digital que tenemos para los proyectos educativos y con esa novedad esperamos aumentar en 40 por ciento los ingresos. El año pasado facturamos 30.000 millones de pesos.

El mercado editorial en Colombia es de 600.000 millones de pesos, de los cuales la mitad corresponde a textos escolares, material educativo y literatura infantil y juvenil.