Fuerza de Opportunity se basa en la solidaridad

El gerente de la compañía de financiamiento dice que el país es clave porque acá dieron el primer crédito.

Enrique Ordóñez / Gerente general de Opportunity Colombia

Carlos Ortega / EL TIEMPO

Enrique Ordóñez / Gerente general de Opportunity Colombia

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octubre 27 de 2012 - 12:29 a.m.
2012-10-27

Hace 40 años, el primer préstamo que Opportunity International entregó en algún lugar del mundo se lo aprobó a Carlos Moreno, un barranquillero que quiso montar su primer negocio informal para sacar de la pobreza a su familia y tener con qué llevar un sustento.

Sus créditos se convirtieron en la forma de ayudar a los pobres de la Costa a través de las ONG que entregaban dichos recursos.

En agosto empezaron a funcionar como una compañía de financiamiento con el objetivo de seguir atendiendo a esa población, pero al mismo tiempo, entregando micropréstamos a personas de mayor capacidad económica.

¿Cómo empezaron en el país? Hace 40 años vino un pastor canadiense a Colombia llamado Ross Clemenger, quien comenzó a trabajar con los más necesitados y, por medio de Opportunity, le entregó un crédito a Carlos Moreno en Barranquilla.

Ese fue el primer préstamo que entregó en cualquier lugar del mundo, y por eso el país es tan importante para esta entidad.

Después, a través de varias ONG, los recursos llegaban al país, básicamente de las donaciones que se obtienen en economías avanzadas de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia y Alemania.

¿Por qué se convirtieron en entidad financiera?

Cuando se vive de la caridad se depende de la caridad, y hay momentos en que hay crisis, como esta de la que se está saliendo ahora, que la gente no tiene con qué ayudar a los pobres.

Eso en el mundo entero está desapareciendo; entonces, las organizaciones que dependían de esas donaciones se están convirtiendo en entidades reguladas para combinar el trabajo de ayudarles a los pobres con una actividad que les permita llegar a estándares de eficiencia y tener alguna rentabilidad.

¿Cómo funciona el modelo?

Estamos llegando a la gente que no tiene acceso a la banca formal, creando lo que llamamos los grupos de confianza, donde el que presta forma una cadena de conocidos del barrio o del pueblo donde vive, y ellos son quienes responden por el préstamo comunitario. Son sus codeudores, porque no tienen una prenda, una garantía o un codeudor con algún bien que respalde esa obligación.

Nuestros clientes no tienen un flujo de caja, pero es la fuerza de la solidaridad lo que nos permite llegar con crédito y que el dinero no se pierda.

¿Con qué respaldo inicia la compañía?

Tenemos una línea de redescuento con Bancóldex de 3.000 millones de pesos, y eso lo vamos a colocar rapidito.

Vamos a tener el apoyo de entidades multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y estamos en conversaciones con la CAF para que nos abra líneas de crédito.

Francisco J. Gómez Villamizar

Redacción de Economía y Negocios