La Fundación Goodyear apoya a niños de Yumbo

Una donación de uniformes y otras herramientas para la práctica deportiva recibieron los pequeños de la escuela de fútbol de este municipio del Valle.

Dentro de las actividades con los niños de Yumbo está celebrarles su día.

Archivo Particular

Dentro de las actividades con los niños de Yumbo está celebrarles su día.

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mayo 09 de 2013 - 12:34 a.m.
2013-05-09

Los niños, los adultos mayores y las madres cabeza de familia se han convertido en el eje de los programas sociales de la Fundación Goodyear durante sus 20 años de existencia.

Para celebrar esta fecha, el homenaje no fue para la Fundación, sino de ella para los niños de la escuela de fútbol de Yumbo, municipio en donde está ubicada la sede de la compañía.

Ellos recibieron una dotación completa (balón, camiseta, pantaloneta y guayos) para que puedan seguir disfrutando de su deporte favorito, el fútbol.

La escuela tiene 180 niños, de la comuna 1 de Yumbo, que reciben formación, en un proyecto que “se inició hace 7 años, cuando un profesor nos buscó y nos pidió las canchas que tenemos para entrenar. El único requisito es que estén inscritos en el colegio y asistan regularmente”, dice María del Pilar Ramos, directora de la Fundación Goodyear.

Precisamente, para garantizar su asistencia a clases, también les proveen los útiles como maletín, cuadernos y otras herramientas.

Los apadrinan los miembros de la Fundación que regularmente revisan cómo van sus ahijados; en diciembre les llevan regalos y les hacen una fiesta de Navidad, y también en otras temporadas les programan jornadas pedagógicas, salidas ecológicas y brigadas en temas de salud oral y visual.

UN POCO DE HISTORIA

Ramos recuerda que fue hace 20 años cuando el comité ejecutivo de Good-year decidió darle vida a la Fundación, como una forma de ser responsable socialmente, y desde entonces los proyectos se siguen fortaleciendo.

“En Yumbo colaboramos en la construcción de la escuela y el centro de salud; luego otra escuela, y aprendimos a través del tiempo que lo importante no era dar, sino enseñar a pescar, a partir de proyectos de gestión autosostenible; dotamos el laboratorio de química de la Escuela Manuel María Sánchez, que tiene gran sentido de responsabilidad, y la escuela Juan XXIII, con juegos, entre otros proyectos”.

Además, la Fundación apoya a las madres cabeza de familia, para que desarrollen proyectos productivos y sostenibles; tiene el programa ‘Envejeciendo feliz’, para mejorar la calidad de vida de 360 adultos mayores, con quienes se adelantan diferentes actividades lúdicas, y hace cuatro años nació la ‘Red del buen trato’, para poner un granito de arena en la reducción de los índices de maltrato infantil que se repiten una y otra vez de generación en generación.

“Es una forma de agradecer a Dios por tener un trabajo en una compañía como la nuestra y poder hacer feliz a los demás”, dijo Ramos.

marort@eltiempo.com

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