¿Qué hacer si se gana un Baloto de $10.000 millones?

Un colombiano que se gana el salario mínimo tendría que trabajar 1.300 años sin gastar un solo peso para obtener esta suma, es decir, algo imposible. El 25 de abril la suerte le llegó a un ciudadano que invirtió $5.500 y ahora debe estar planeando qué hacer con $10.000 millones. ¿Usted qué haría?

¿Qué hacer si se gana un Baloto de $10.000 millones?

Archivo particular

¿Qué hacer si se gana un Baloto de $10.000 millones?

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abril 29 de 2015 - 01:59 p.m.
2015-04-29

‘Soñar no cuesta nada’. Bajo esta premisa suele ser común imaginar ganarse la lotería y suponer uno qué haría con ese dinero. ¿Carro, casa y beca? ¿Irse del país y empezar de nuevo? ¿Comprarse el Laborghini de Peter Albeiro?

Soñar le costó a un residente de Soacha menos de $6.000, el valor de un tiquete de Baloto. Una suerte que disfruta uno de cada 8 millones de colombianos y que hoy lo hace dueño de $10.000 millones, sin contemplar los respectivos descuentos por ganancia ocasional (Así se han repartido los premios de Baloto en Colombia).

Después de competir contra 831.265 personas que apostaron por el mismo premio, este personaje se debe estar preguntando: ¿y qué hacer con semejante cantidad de dinero?

Portafolio.co decidió preguntarles a los que saben cómo invertir dinero y esto es lo que le recomiendan al ganador:

PAGAR DEUDAS Y AHORRAR

Este es el primer consejo que le dan al afortunado todos los expertos consultados.

Daniel Velandia, jefe de investigaciones económicas de Credicorp Capital, asegura que hay que pensar primero en ahorro que en darse gusto, lo cual nos suele suceder a la inversa. Acudir a un asesor financiero es fundamental, pues será quien le diga al nuevo millonario cómo planear su futuro.

Según Velandia, todo depende del perfil del ganador. Para un joven que ronde los 25 años, lo apropiado son inversiones a largo plazo, como un portafolio de acciones diversificado. “Entre más diversificación, se distribuye más el riesgo”.

El jefe de investigaciones económicas de Credicorp también recomienda invertir en finca raíz y, en cambio, no dejarse ‘deslumbrar’ por el dólar caro. “Podría pensarse en acciones afuera, pero la volatilidad de la divisa no hace esta opción muy atractiva. Si el precio de la moneda se cae, esos dólares invertidos van a ser cada vez menos pesos”, explica.

Si el ‘nuevo rico’ está ‘pasadito de años’, debería priorizar su tranquilidad. Por eso, CDT, cuentas de ahorro y títulos de renta fija son inversiones que le permitirán sostener un estilo de vida sin perturbar su paz. 

“Uno debería vivir de intereses y permitir que ese capital que ganó no caiga tanto para que generaciones futuras lo puedan disfrutar”, añade Velandia.

Alejandro Montoya, analista de Valora Inversiones, concuerda con Velandia sobre las opciones que deben estar en el radar del afortunado y añade que, en aquel portafolio de acciones lo más lógico es que reinen los títulos de empresas como Sura y Argos o de compañías del sector eléctrico.

Montoya considera que Bancolombia luce por estos días un buen precio y también debería estar en el radar.

Jorge Ruiz, 'trader' de Corficolombiana, también cree que la inversión en acciones es lo correcto, pero su apuesta es más arriesgada: en una época cuya gran desilusión es el petróleo, él recomienda utilizar $5.000 millones para comprar títulos petroleros.

La otra mitad, Ruiz la invertiría en “algo más seguro y menos rentable”, como pensiones voluntarias. “Uno no puede ahorrar todo. El mañana no es seguro... yo me gastaría hasta $2 mil millones en pagar deudas y en caprichos, como viajar”, asegura el 'trader'.

Daniel Velandia es un poco más cauto y el gasto debe tener un límite. Tanto así que debería alcanzar para asegurar su vejez e incluso la de sus futuras generaciones. “El riesgo de que la plata se acabe rápido es muy alto. Se piensa primero en gasto cuando se debería pensar en ahorro”, reflexiona.

Joven o viejo, el afortunado debe cumplir con lo que, para Daniel, es un principio de quien se gana un premio: no cambiar el patrón de consumo, y no solo por cuestiones de seguridad. La razón principal salta a la vista, ese ‘golpe de suerte’ no se va a repetir. “Que el dinero alcance o no depende de lo que se haga con él”, sentencia este economista.

@GutierrezAnaMa