Firma del 'zar' de los granos pagará deuda con polémico lote

El bien, ubicado en Cartagena, era el único de la empresa. Su valor supera los $ 50 mil millones.

El terreno queda en la vía a Mamonal, en un sector estratégico aledaño al Puerto de Cartagena.

El terreno queda en la vía a Mamonal, en un sector estratégico aledaño al Puerto de Cartagena.

Archivo particular

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Portafolio
mayo 23 de 2016 - 09:01 p.m.
2016-05-23

Tras una larga puja por un lote aledaño a la Sociedad Portuaria de Cartagena, cuyo valor supera los 50 mil millones de pesos, los acreedores de Granos Piraquive podrán contar con este para el pago de las obligaciones que la empresa en liquidación tiene con ellos.

Así quedó estipulado en la última audiencia que se realizó el 26 de abril pasado a instancias de la Superintendencia de Sociedades y cuyas decisiones quedaron consignadas en un auto, con el fin de aprobar inventarios y resolver las objeciones que se presentaron a la gradación de las deudas que tenía la firma.

La historia de la polémica por la destinación de este lote se remonta al año 2006. Ya Granos Piraquive llevaba cerca de una década sorteando dificultades económicas y a finales de ese año, suscribió un contrato con la recién creada sociedad Portuaria de Cartagena Multipropósito terminal CMT para el alquiler del terreno aledaño al puerto, con el fin de llevar a cabo actividades como el almacenamiento de graneles, sólidos y carga en general. Este le daba a la mencionada firma el dominio por cincuenta años por un canon de arrendamiento de apenas diez millones de pesos mensuales.

Llegó a importar entre 100.000 y
150.000 toneladas de granos anuales,
que vendía al Idema y supermercados.

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Luego, en noviembre del 2008 Granos Piraquive fue declarada disuelta y se inició el proceso de liquidación privada, para posteriormente admitirse la liquidación judicial por parte de la Supersociedades en enero del 2012, advirtiendo que esto conducía a “la terminación unilateral de los contratos de tracto sucesivo, de cumplimiento diferido o de ejecución instantánea, no necesarios para la preservación de activos”.

Sin embargo, los apoderados de la empresa solicitaron a la Súper declarar ilegal o anular esa decisión, argumentando que se le estaba violando sus derechos al titular del contrato de arrendamiento, pues en el contrato figuraba una cláusula en la cual acordaron que "la liquidación de la sociedad arrendadora no será causal de terminación del contrato, pues este debe respetarse hasta la finalización del término de duración… o proseguirse con las personas adjudicatarias en la liquidación…". Inclusive, el texto permitía que se subarrendara a un tercero.

La petición no fue aceptada y los afectados instauraron una tutela que en primera instancia fue fallada a favor de la autoridad societaria por el Tribunal Superior de Bolívar, pero que al ser revisada por la Corte, donde le correspondió al magistrado Jorge Pretelt, estipuló echar para atrás las actuaciones de la Súper y dejar en firme el contrato del lote.

No obstante, posteriormente la tutela quedó bajo la lupa de la Fiscalía, que le imputó cargos al exrepresentante legal de Granos Piraquive, Ramiro Castellanos y al gerente Jaime Dávila Castellanos, igual que a Cesar Augusto Muñoz, representante de CMT.

Los investigadores pusieron en duda las razones por la cuales un bien tan valioso se alquiló por un canon tan bajo.

Juan de Jesús Piraquive, el fundador
de la firma, fue considerado el
zar de los granos en Colombia.

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Según la investigación de la Fiscalía, los exdirectivos habrían incurrido en abuso de confianza, fraude procesal y falsedad en documento. Según figura en el expediente, el contrato se suscribió en noviembre de 2006 y tenía la firma de la notaria 32, quien ese día no estaba en su despacho.

Además, se cuestiona que después de la firma del contrato se acordó una nueva carta de intención de arriendo con la empresa Operador Portuario Internacional, que curiosamente ha funcionado en la misma dirección de la Sociedad Portuaria de Cartagena Multipropósito terminal CMT.

Fuera de eso, Jaime Dávila, quien aparecía como representante de Granos Piraquive, también estaba en la junta directiva del Operador Portuario Internacional.

LOS BENEFICIADOS


A la par con ese proceso, avanzó una petición de nulidad del fallo de Pretelt, que finalmente le dio la razón a la Súper hace unos meses, con lo cual esta vio la vía libre para disponer del terreno de la discordia. La cifra en que está valorado el bien ubicado en la vía a Mamonal, en La Heroica, alcanzará incluso para honrar los compromisos con varios socios de la compañía, como el propio Juan de Jesús Piraquive, fundador de la empresa.

El más beneficiado de los acreedores con el acuerdo del mes pasado será la Sociedad GP Activos, que recibirá 39.648 millones de pesos, correspondiente al 79 por ciento del valor total. Otros 120 millones irán al pago de las obligaciones con los fondos de pensiones Colpensiones y Protección; 3.522 millones serán para la Dian y la Secretaría de Hacienda de Bogotá. Lo demás será para cumplir a otros acreedores que tienen demandada a la empresa, en caso de que ganen sus pleitos, y para sufragar los gastos de la liquidación.

Por lo pronto, la firma CMT mantiene demandada a la Supersociedades por sus actuaciones en el caso y sus pretensiones superan los 80.000 millones de pesos.

ASÍ FUE EL AUGE Y LA CAÍDA DEL IMPERIO DEL FUNDADOR

Juan de Jesús Piraquive llegó a ser considerado el zar de los granos en Colombia, llegando a importar entre 100.000 y 150.000 toneladas de anuales, que vendía en su momento al Idema y a cadenas de supermercados.

Su perdición ocurrió cuando decidió incursionar en la construcción y el mercado inmobiliario, con la Constructora San Isidro S.A. (Consisa) e Inversiones San Isidro. Estas tuvieron proyectos fallidos que él apalancó con créditos de alto costo y recursos de la importadora de granos. Una coyuntura crítica para esta actividad también jugó en su contra.

La otra arista de su declive corrió por cuenta de una estrategia equivocada que les molestó a sus más grandes clientes y que hizo que su facturación se desplomara, pues empezó a venderles a marcas competidoras.

Al descubrirlo, los supermercados se unieron en un ‘pool’ para traer directamente los granos del exterior.

La crisis de sus negocios cogió a Piraquive viviendo en Nueva York, a donde había trasladado su residencia debido a problemas de seguridad.

Este hombre que logró levantar un imperio empresarial a pesar de solo haber cursado la primaria, comenzó su carrera de comerciante de la mano de dos tíos, negociantes de granos en la Estación de la Sabana, cerca a la Plaza España, en Bogotá.

Muy pronto se independizó y se quebró vendiendo fríjol, a lo cual sus mentores respondieron poniéndole otro ‘plante’.

Después se volvió importador de lenteja, garbanzo, arveja y alpiste desde diferentes países del mundo, especialmente de Estados Unidos, y no tardó mucho en destacarse en su sector económico.