'Ya hay relojes de lujo que no sirven para ver la hora'

Uno de los renovadores de la relojería suiza, Franc Vila, creador de su propia marca de lujo, asegura que los teléfonos móviles liberaron a estos aparatos de su misión original y abrieron la posibilidad de hacer verdaderas obras de arte.

“Llevo dos relojes porque tengo dos muñecas, y si tuviera más muñecas, llevaría más relojes”, dice Franc Vila.

Carlos Ortega/ Portafolio

“Llevo dos relojes porque tengo dos muñecas, y si tuviera más muñecas, llevaría más relojes”, dice Franc Vila.

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octubre 18 de 2014 - 12:38 a.m.
2014-10-18

Franc Villa es un valenciano reconocido como uno de los nuevos relojeros asentados en Suiza que están revolucionando la industria tradicional con sus diseños. Empezó como coleccionista y hace cerca de una década creó la marca que lleva su nombre y se ha posicionado en la gama alta de estos objetos que nacieron para dar la hora, pero se han liberado de esa misión y ahora pueden ser verdaderas obras de arte.

Vila es uno de los invitados en el Segundo salón internacional de Relojería WatchBO 2014, que se cierra este sábado en Corferias.

¿Los celulares han provocado que el uso del reloj baje?

Lo evidente es que las nuevas generaciones no están utilizando tanto el reloj como las anteriores. Nuestros padres y abuelos llevaban un reloj porque no había otra manera de ver la hora, si no estaba el campanario de la iglesia.

Pero esto no vale para los relojes de lujo, que tienen otras connotaciones.

¿Es decir que hoy el objetivo del reloj no es ver la hora?

Desde la llegada del teléfono móvil, el reloj ha podido evolucionar de una forma más creativa, porque ya no tiene la obligación de dar la hora. Ahora tenemos diseños, como el que llevo, en el que las manecillas se confunden con el mecanismo (se muestra el esqueleto del aparato). Te da la hora porque ves todo su corazón latiendo para ti, lo ves todo al desnudo, casi pornografía mecánica.

¿La tecnología le ha robado protagonismo al reloj como símbolo de prestigio?

No, el reloj tiene un estatus muy especial. Siempre lo llevamos pegado a nuestro cuerpo y en el caso del reloj mecánico es un objeto que vive gracias a nuestra energía: tienes que mimarlo todas las noches al darle cuerda o moverte para hacer que el rotor se mueva y cargue su mecanismo. Esta relación ademas se incrementa porque parecería tener vida propia y eso hace que pertenezca a una categoría especial en la que están también los carros, por los cuales desarrollamos una cierta afinidad. Además, siempre ha sido un objeto que se hereda con cariño de padres o abuelos y es por ese concepto emocional que retiene un poco la vida de la persona que lo llevó. Eso sigue existiendo y por eso es el mejor accesorio para llevar.

Por la inseguridad, a veces acá no se puede llevar un reloj de lujo.

Pero sí lo puedes sacar al llegar al restaurante, por ejemplo. Allí nadie sabe que tienes un avión, un castillo en Francia o una isla en el Caribe, pero sí pueden ver tu reloj. Una de las partes donde más relojes hemos vendido es Venezuela, visto como de los más peligrosos de América.

¿Qué tanto mercado tiene en Colombia?

Muy poco, porque nunca nos hemos dedicado a este mercado. Por eso estamos acá (en la feria), para investigar posibilidades y reunirnos con los principales actores del negocio de lujo.

¿Qué tipo de aliados están buscando?

Yo no soy muy amigo del concepto de boutique propia. Me gustan más los puntos de venta tradicionales, del joyero que legitima la marca a nivel local. Sabemos que vamos a funcionar bien acá porque ya tenemos clientes de muy alto nivel que compran por fuera. Queremos tener algún punto en Bogotá, Cali, Medellín o Cartagena.

¿Ha vuelto a surgir el sistema mecánico en los relojes?

En la buena época del quartz incluso los relojes de lujo lo empleaban, porque es mucho más fiable. Hoy día hay incluso relojes muy extremos, con conceptos muy artísticos que ni siquiera dan la hora.

¿Cuál es la tendencia hoy día en relojes?

Antes, cuando la gente iba a hacer un trabajo se quitaba el reloj para cuidarlo. Hoy día necesitamos relojes que nos acompañen en todas las actividades y la alta relojería tiene que pasar por el uso deportivo. Los relojes siempre combinan las dos facetas: de uso deportivo y uso elegante, pero siempre tienen que tener un carácter muy activo.

NUEVOS ARTÍFICES QUE REVOLUCIONAN LA RELOJERÍA 

Los suizos siguen siendo los ‘reyes’ de la relojería’, según Vila. Pero anota que fue necesaria una nueva generación de joyeros, muchos foráneos como él, que están transformando el diseño. “Necesitamos del saber hacer suizo, pero la creatividad es más interesante cuando viene de fuera”, anota.

También, las nuevas tecnologías en lubricación son aliadas, porque permiten poner a la vista la maquinaria que antes no podía estar expuesta a la luz del sol.