Importadores y comercio salen con resaca de debate a licores

Fueron aprobados el impuesto del 25%, más 220 pesos por grado de alcohol, y un impuesto a la venta del 5%.

Otra demanda de las regiones por licores es posible

La producción de licores por terceros solo se podría hacer por contratos, no por permisos cortos.

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Portafolio
junio 14 de 2016 - 11:15 p.m.
2016-06-14

La audiencia que se llevó a cabo el lunes sobre el proyecto de ley que reglamenta el monopolio de los licores destilados y reajusta los impuestos para este tipo de bebidas no logró acortar el tiempo de debate en el que este martes se votó dicha iniciativa en la Comisión Tercera del Senado.

La discusión comenzó a las 9:00 a.m. y culminó hacia las 4:30 p.m. con la aprobación de los puntos clave en esta tercera instancia: tanto licores nacionales como importados pagarían 220 pesos por cada grado de alcohol, un gravamen del 25% sobre el precio final y un impuesto a la venta del 5%.

Tanto el gran comercio como los importadores habían manifestado que esta carga era exagerada y que su efecto será que bajen las ventas formales y aumente el contrabando.
Un argumento que rebate el Gobierno diciendo que hay que mirar el proyecto en su integridad, junto con otras medidas que castigan la ilegalidad y les dan dientes a las autoridades para actuar en contra de ella.

“Creemos que se le fue la mano al Gobierno en unas tarifas tan altas y nos preocupa además la base gravable aprobada, porque nos van a poner a tributar sobre el precio final de venta al público, un valor que incluye las utilidades de toda la cadena más los impuestos”, dijo al término de la jornada de ayer la directora de la Asociación Colombiana de Importadores de Licores y Vinos (Acodil), Marta Patricia González.

Sin embargo, la dirigente gremial alabó que, si la ley pasa como está ahora, se eliminan trabas a la comercialización. Los contratos para introducción de licores a las regiones tendrían un periodo de 5 años prorrogables, y no de uno, como es hoy día.

Los importadores y almacenes de cadena habían pedido un trato preferencial para el vino, punto que quedó pendiente para la continuación del debate, hoy, o para la plenaria en el Senado, que se llevaría a cabo después del 20 de julio, en el próximo periodo del Congreso.

“Este es un avance con relación a la iniciativa original. Por la vía de la concertación y los acuerdos se ha logrado proteger el monopolio de los licores y la producción del aguardiente, cuya protección especial se ratificó”, conceptuó por su parte el presidente de la Federación de Departamentos, Amylkar Acosta, quien tuvo reservas en un principio.

Lo que falta por discutir

Fuera de la definición sobre el trato a los vinos, quedaron pendientes los ítems que no son considerados esenciales pero suscitan posiciones encontradas. Por ejemplo el relacionado con el almacenamiento. El proyecto habla de que los departamentos sean los encargados del bodegaje especial para todos los tragos que se introduzcan en su territorio, con lo cual los importadores y comercializadores no están de acuerdo.